Ana Katzen

Consejos para escribir fantasía y reseñas de literatura fantástica

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Cómo evitar una Mary Sue parte VI: alineación moral
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3 formas de escribir el inicio de una novela
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Cómo evitar una Mary Sue Parte V: el camino interior
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Estoy traduciendo Scrivener, un programa para escritores
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¿Qué tan larga debería ser una novela?

Cómo evitar una Mary Sue parte VI: alineación moral

La alineación moral es un sistema inventado para los juegos de rol y juegos de mesa como Dungeons&Dragons. Es básicamente un método simplificado para definir la perspectiva moral/ética de un personaje.
Por supuesto, el sistema como tal no fue inventado para los personajes de ficción, cuyas perspectivas deberían ir cambiando a lo largo de la historia. Por ejemplo, Hermione pasó de respetar las reglas como si fueran sagradas a romperlas si la situación lo ameritaba. Sin embargo, provee un atajo rápido cuando se define qué tan propenso a romper las reglas es un personaje y qué tan bueno o malo es. Es importante definir esto para no caer en la tentación de forzar a un personaje a hacer algo contra su sistema moral establecido según su personalidad núcleo e historia sin repercusiones.

 El sistema original cuenta con dos ejes: el eje ético (Legal, Neutral, Caótico) y el eje moral (Bueno, Neutral, Malvado).
El eje horizontal, el eje ético, representa la perspectiva que tiene el personaje de las reglas sociales, el conflicto entre la ley y el caos. Una persona Legal verá la ley como un medio necesario para mantener el orden de nuestra sociedad; una persona Caótica puede ver la ley como algo bueno, pero pensar que la libertad va primero; un Neutral tiende a juzgar las leyes y decidir individualmente. 
Esto se complementa con el eje vertical, el eje moral, el cual mide si una persona es Buena, Neutral o Malvada. Los buenos tienden a servir, a concentrarse en otros. Los neutrales se concentran en su propio círculo de familia y amigos, o nosotros (sin embargo, pueden mostrarse benévolos con otros). El malvado se concentra en sí mismo (y cuando se muestra benévolo, es por su propio beneficio o para hacer el sufrimiento peor).
Con estos dos ejes de tres puntos cada uno, quedamos con 9 combinaciones posibles:

  • Legal – bueno: básicamente, creen que el mundo es bueno, la ley es buena y que están ahí para servir a otros. Estos son los caballeros de armadura brillante, los paladines, etc. Creen en la honestidad, la compasión, el deber de proteger a los más débiles. Sturm Brightblade (Dragonlance) cae en esta categoría.
  • Neutral – bueno: son personas que ayudan a otras, pero que no se sienten atados por el orden ni lo rechazan. Este persona es, sencillamente, “buena”. Gandalf (el señor de los anillos) y Dumbledore (Harry Potter) encajarían en esta clase.
  • Caótico – bueno: rebeldes y espíritus libres que luchan por el bien sin importar las reglas que se lo impidan. Usualmente se los encuentra luchando contra tiranos y opresores. Tienden a creer que el orden y la ley impiden hacer el bien. En esta clase encontramos al Zorro y Robin Hood.
  • Legal- neutral: Una persona que usa la ley como su brújula moral. La ley es lo que dicta el mal y el bien, y actuará acorde a este principio. Arrestarán a un violador o asesino, pero también son muy capaces de desahuciar a una familia. Un ejemplo de esta clase es Stannis Baratheon (Canción de hielo y fuego).
  • Neutral: indecisos por elección o por naturaleza. Viene en dos presentaciones: el que es neutral por mantener el balance y al que simplemente no le importa nada. Juzgará cada situación sin tener preferencia por el bien o el mal, por el orden o el caos. La mayoría de los seres caen en esta categoría.
  • Caótico Neutral: Estos son los verdaderos espíritus libres… o lunáticos. No se ve atado por el orden o las leyes sociales ni se ve obligado a practicar el mal o el bien. Simplemente “son”. El capitán Jack Sparrow encaja en esta categoría.
  • Legal – malvado: Tiranos y opresores. Pueden creer que la ley es más importante que el bien o sencillamente explotarla para sus beneficios. Para ellos el orden es importante, pero no da cabida para la compasión. La profesora Umbridge (Harry Potter), el profesor Moriarty (Sherlock Holmes) y Sauron (el Silmarillion) caen en esta categoría.
  • Neutral – malvado: Sólo se preocupa por sí mismo, y por obtener sus propios fines. Puede ser más peligroso que el caótico – malvado por el simple hecho de que no sabes qué hará. Cersei Lannister y Meñique (Canción de hielo y fuego) caen en esta categoría, así como Aquiles de la saga de la Sombra de Orson Scott Card.
  • Caótico – malvado: Son agentes destructores. Representan el poder absoluto, la necesidad de hacer daño. Harán lo que quieran, cuando quieran, y como son malvados, pues usualmente sus deseos implican mujeres violadas, hogares destruidos y bastantes cadáveres. Lo que sea que tengan en mente. Sencillamente, no tienen un código moral establecido. Alex (la naranja mecánica), Morgoth (el Silmarillion), Edward Hyde (el extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde) entran en esta categoría.
Podrás encontrar una descripción más detallada de este sistema en la página de alineamiento en Wikipedia.

Este sistema no es perfecto, por supuesto. Hay criaturas que tienen un código moral, pero que nos es tan extraño que sencillamente no hay forma de que nos entendamos. Los alienígenas podrían quedar fuera del sistema.

Además, es importante tomar en cuenta que los personajes de ficción cambian a lo largo de la historia. Así debería ser. Esto es sólo una ayuda para el autor, por si acaso en una escena pone que Pedro salva a Rosita, cuando en realidad Pedro es un desgraciado que nunca en la historia ha mostrado compasión y que nunca haría eso. Esto es un complemento, una posible brújula para el mapa que ya ha sido creado con la personalidad núcleo y la historia. 

3 formas de escribir el inicio de una novela

Para un escritor, existe mucha presión al inicio de su jornada, sobre todo a la hora de decidir la forma adecuada de escribir el inicio de una novela. ¿Cómo encapsular en esas primeras páginas los aspectos generales del libro entero que atraigan al lector?

El inicio es, obviamente, lo primero con lo que se topa el lector y es la única oportunidad de engancharlo, de convencerlo de que lea la novela que tiene en las manos. Si lo que lee no le intriga ni le interesa en lo más mínimo, dejará el libro y abandonará la librería cargando otro. Es un hecho innegable.

La presión es doble porque existen muchísimas formas de comenzar un libro, todas válidas, todas efectivas a su manera. Aquí te dejo tres formas de escribir el inicio de una novela:
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Cómo evitar una Mary Sue Parte V: el camino interior

“El cambio es la única cosa en el universo que no cambia.”—Helmuth Wilhem

Cierra los ojos un momento y vuelve a tu pasado. Revive tus experiencias desde la más temprana infancia,   recuérdate a ti mismo hace cinco, diez, quince, veinte años.

Has cambiado.

No existe persona más inverosímil, más absurda que la que no cambia. De hecho, no existe tal cosa. Entonces, ¿por qué habría de existir personajes que se mueven de aquí allá cumpliendo su rol en la intrincada trama concebida por el escritor, sin exhibir el más mínimo cambio? Lo inmutable es perfecto, aburrido y apesta a Mary Sue a kilómetros.
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Estoy traduciendo Scrivener, un programa para escritores

A diferencia de muchos autores, yo nunca me obstiné de Word. Es cierto que escribir una novela ahí no es cualquier cosa debido a que cuesta organizar textos largos, pero con unos cuantos trucos la organización se hace más fácil, por lo que no busqué activamente programas alternativos.

Exploré algunos programas que me recomendaron, como el Liquid Story Binder y el yWriter; me parecieron o muy complicados o muy simples. Yo quería algo que no me exigiera más de una hora de aprendizaje para manejar sus funciones básicas de manera tal que pudiera dedicarme a lo que necesitaba hacer: escribir. Por otro lado, también quería a mi disposición diferentes opciones que pudiera ir usando para planear, organizar y finiquitar el manuscrito final, ya fuera su destino un agente literario o una imprenta.

Entonces descubrí Scrivener.
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¿Qué tan larga debería ser una novela?

Mientras le daba un merecido arreglo a mi biblioteca después de meses de descuido, me picó la curiosidad por saber el tamaño promedio de una novela, del género que fuera.

En mi biblioteca tengo novelas cortas de 300 páginas y novelones que exceden las 900 páginas, que podría usar de topes para las puertas. Las novelas de fantasía y ciencia ficción tienden a ser las más largas, parece ser algo típico del género.

Me puse a buscar en Google y di con una entrada escrita por Chuck Sambuchino de Writer’s Digest, una comunidad con información muy útil para el gremio de los escritores. Según dicha entrada, los agentes literarios y las editoriales siguen ciertas directrices a la hora de elegir a quién publicar.
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