Categoría Aprender a escribir

1
¿Es el medio más importante que la historia?
2
Por qué los escritores deberíamos escuchar audiolibros
3
Error de escritor #12: romance forzado
4
Cómo puede un personaje vulgar enriquecer tu novela
5
Error de escritor #11: muertes innecesarias

¿Es el medio más importante que la historia?

Hace un tiempo, Rafael de la Rosa hizo una encuesta en Twitter en la que planteaba una pregunta muy sencilla: «¿Consideras los videojuegos una forma de arte equiparable a la literatura para contar historias?». Para mí, la respuesta es un sí rotundo, lo cual no debería ser ninguna sorpresa dado que la industria de los videojuegos es lo que me alimenta. A lo mejor tengo un sesgo. Dicho esto, la encuesta y el debate resultante me hicieron caer en cuenta de que, para algunas personas, la literatura es un medio superior para contar una historia.

Y, con el debido respeto, creo que esto es pura paja. ¿Qué es más importante: la historia o el medio en el que se narra? Porque es indudable que no todos los libros son buenos, y que no todas las historias deberían ser libros.

Vayamos con algunos ejemplos antes de que me extienda y me vaya por mil tangentes. En mi época de adolescente, comencé a jugar un tipo de videojuego japonés conocido como «novela visual», género que se apoya en el texto, la imagen y el sonido para narrar una historia. Es un tipo de aventura conversacional, vamos.

A veces estas obras son lineales y lo único que debe hacer el jugador es hacer clic para que aparezca más texto en la pantalla. En otros casos, se usa la versatilidad del medio para permitirle al lector elegir su aventura, del mismo modo que un librojuego.

Descubrí una novela visual llamada Saya no uta (La canción de Saya), de Gen Urobuchi, una obra influenciada por H. P. Lovecraft. Trata de un joven estudiante de medicina, Fuminori, que sufre un accidente automovilístico y es sometido a un procedimiento quirúrgico que, si bien salva su vida, altera las funciones cognitivas de su cerebro. Fuminori ve el mundo cubierto de sangre, órganos y vísceras; los olores son todos pútridos y nauseabundos; los sonidos son discordantes y azotan su cordura. Fuminori incluso percibe a los humanos como abominaciones inenarrables.

Aquí te dejo la primera parte de la novela visual en español. Ponte los audífonos, pero asegúrate de que el volumen no esté a todo dar.

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Por qué los escritores deberíamos escuchar audiolibros

Cualquier escritor que decida conectarse a la red y buscar consejos de escritura se verá aplastado por una ola de opiniones encontradas. Hay que ser cauteloso y creer solo la mitad de lo que hay por ahí, pues tomarse un consejo como mandamiento puede hacer más daño que bien. A pesar de esto, hay verdades que se mantienen, como la necesidad de que un escritor sea también un lector. En palabras de Carlos Fuentes: «Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo». Recientemente me percaté de que no solo deberíamos leer libros, deberíamos escucharlos. Los escritores deberíamos escuchar audiolibros.

Muchos tenemos la percepción de que los audiolibros son solo para las personas con limitaciones visuales o tan ocupadas que no tienen tiempo para abrir un libro. De hecho, yo misma decidí descargar uno porque estaba hasta el cuello de trabajo; no puedo leer mientras cocino, pero sí puedo escuchar. Así que hace unas semanas descargué UnDivided, de Neal Shusterman, lectura que desde hace mucho que tengo pendiente, y me dispuse a atravesar esta experiencia nueva a la que la vida me había sometido.

Contra todas mis expectativas, la voz de Luke Daniels me hizo vivir el mundo de Shusterman con incluso mayor intensidad que mi propia imaginación. Aquello no era lo que esperaba. Daniels no estaba leyendo el libro, estaba narrándolo, contándome la historia como se solía hacer antes de la invención de la escritura, manteniéndome en esa realidad alterna con cada pausa e inflexión de la voz. Reí con cada broma, lloré casi todas las muertes. Mi madre me descubrió llorando con los audífonos en los oídos y, alarmada, me preguntó qué me pasaba. Yo solo pude responderle:

—Es que se murió (editado por spoilers).

Y claro, como mi madre no sabía quién era (editado por spoilers), se preocupó hasta que le dije que era un personaje de un libro. Y luego se molestó conmigo por llorar a un personaje ficticio.

Ya dejé claro que la experiencia fue esclarecedora, pero vayamos al grano: ¿por qué los escritores deberíamos escuchar audiolibros?

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Error de escritor #12: romance forzado

Seguimos con la serie Errores de escritores. Leo de todo un poco… con una excepción: novela romántica. En serio, no toco esas obras para nada. Cuando trabajaba en la librería y era hora de colocar los libros nuevos en las estanterías, evitaba conscientemente trabajar en esa área. Paradójicamente, sí que me gusta que dos personajes se enamoren o que den indicios de estarlo y soy la primera en shippearlos… siempre y cuando no se trate de un romance forzado.

Seguramente habrás leído alguna historia que incluya uno: personajes que se hablaron dos veces en trescientas páginas y de repente uno arriesga la vida por el otro porque lo ama; relaciones que surgen de la nada; novelas que se prolongan porque los personajes se la pasan más tiempo fantaseando que preocupados por el Dragón Devorador de Mundos.

Así que si quieres añadir una subtrama romántica, pues adelante. Aquí te dejo algunas preguntas a tener en cuenta para que tus personajes se enamoren sin caer en un romance forzado o mandar la historia por el drenaje.

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Cómo puede un personaje vulgar enriquecer tu novela

Los escritores pasamos un montón de tiempo creando personajes de todo tipo: sarcásticos, inocentes, brillantes, introvertidos… Sin embargo, hay un tipo de personaje que no se usa tan a menudo, y cuando se usa, no se le saca todo el jugo. Me refiero, por supuesto, al personaje vulgar.

Si bien es cierto que las obscenidades muchas veces son vacías, no se pueden analizar en el vacío. El lenguaje es la expresión de la cultura, y las malas palabras no son la excepción. Una término peyorativo bien diseñado que encaje con el mundo de fantasía en el que se usa revela mucho sobre la sociedad, aportando capas de profundidad a nuestro worldbuilding.

Sin más, aquí te dejo algunos beneficios que aportan las malas palabras. Tal vez te ayude a decidir si necesitas un personaje vulgar:

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Error de escritor #11: muertes innecesarias

Seguimos con la serie Errores de escritores. En la entrada de hoy, me gustaría concentrarme en uno de los sucesos que puede sacudir hasta al lector más estoico: la muerte de un personaje. Huelga decir que la fuerza del suceso afecta al lector solo cuando la escena está bien escrita. Huelga decirlo, pero unos cuantos autores han formado la costumbre de escribir muertes innecesarias.

Quizás el término pueda parecer extraño, pues la vida real presenta numerosos ejemplos de gente que no tiene por qué morir: niños que desarrollan cáncer de pulmón, estudiantes que protestan pacíficamente y alguien abre fuego contra ellos, familias privadas de comida.

Todo esto ocurre en la vida real y lo aceptamos sin mayores miramientos. Sin embargo, no hacemos las mismas concesiones con la ficción porque de ella esperamos una estructura que le de sentido a la obra de un modo que la muerte no le da sentido a la vida. En la vida real, aceptamos que un hombre pobre gane la lotería. Nos cuesta asimilar los mismos sucesos fortuitos si ocurren en las páginas de un libro, sobre todo si es al final a modo de deus ex machina.

Aclarado esto, ¿cómo determinar si una muerte es innecesaria? Por lo general, cuando:

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