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Errores de escritores Archivos - Ana Katzen

Categoría Errores de escritores

1
Error de escritor #13: vuelta de tuerca mal construida
2
Error de escritor #12: romance forzado
3
Error de escritor #11: muertes innecesarias
4
Error de escritor #10: mentirle al lector
5
Error de escritor #9: igualdad por todos lados

Error de escritor #13: vuelta de tuerca mal construida

Seguimos con la serie Errores de escritores (que tenía un poco abandonada porque me había olvidado por completo de ella). En estos días me dio por sacar mis libros favoritos de la estantería para evaluar los elementos que compartían. Me di cuenta de que la mayor parte de ellos están ambientados en mundos ficticios extraños con reglas extrañas. A pesar de esto, sus argumentos son sólidos, lógicos, e invariablemente incorporan al menos una vuelta de tuerca que me dejó boquiabierta la primera lectura.

¿Que qué es una vuelta de tuerca? Es un giro argumental, lo que se conoce como plot twist en inglés: el argumento da un cambio radical y toma una dirección inesperada, que, sin embargo, se apega a las reglas preestablecidas por la novela y por lo tanto resulta lógico en retrospectiva.

La mayoría de los autores emplean estos cambios cerca del final de la novela, antes de la resolución, pero no es inaudito que estén hacia la mitad y que haya más de uno. También hay obras que dan un giro tremendo y acaban poco después con un final abierto. Un ejemplo sería la película El planeta de los simios de 1968. Si no la has visto, sáltate el video y ve a ver la película original. En verdad tiene un final espectacular.

La vuelta de tuerca es una herramienta poderosa porque, bien usada, obliga al lector a revaluar el argumento desde el inicio hasta ese momento culminante, le da un nuevo significado a la lectura, juega con las emociones. ¿A quién no le gustaría dejar al lector boquiabierto? La cuestión es que no es tan fácil lograr este efecto. Por cada buena vuelta de tuerca que he tenido el placer de leer, he sufrido cien mal construidas, metidas con calzador, usadas como truco de magia barato. Así que, por el bien de mis futuros escritos y mis próximas lecturas, comparto con ustedes esta entrada sobre cómo evitar una mala vuelta de tuerca.

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Error de escritor #12: romance forzado

Seguimos con la serie Errores de escritores. Leo de todo un poco… con una excepción: novela romántica. En serio, no toco esas obras para nada. Cuando trabajaba en la librería y era hora de colocar los libros nuevos en las estanterías, evitaba conscientemente trabajar en esa área. Paradójicamente, sí que me gusta que dos personajes se enamoren o que den indicios de estarlo y soy la primera en shippearlos… siempre y cuando no se trate de un romance forzado.

Seguramente habrás leído alguna historia que incluya uno: personajes que se hablaron dos veces en trescientas páginas y de repente uno arriesga la vida por el otro porque lo ama; relaciones que surgen de la nada; novelas que se prolongan porque los personajes se la pasan más tiempo fantaseando que preocupados por el Dragón Devorador de Mundos.

Así que si quieres añadir una subtrama romántica, pues adelante. Aquí te dejo algunas preguntas a tener en cuenta para que tus personajes se enamoren sin caer en un romance forzado o mandar la historia por el drenaje.

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Error de escritor #11: muertes innecesarias

Seguimos con la serie Errores de escritores. En la entrada de hoy, me gustaría concentrarme en uno de los sucesos que puede sacudir hasta al lector más estoico: la muerte de un personaje. Huelga decir que la fuerza del suceso afecta al lector solo cuando la escena está bien escrita. Huelga decirlo, pero unos cuantos autores han formado la costumbre de escribir muertes innecesarias.

Quizás el término pueda parecer extraño, pues la vida real presenta numerosos ejemplos de gente que no tiene por qué morir: niños que desarrollan cáncer de pulmón, estudiantes que protestan pacíficamente y alguien abre fuego contra ellos, familias privadas de comida.

Todo esto ocurre en la vida real y lo aceptamos sin mayores miramientos. Sin embargo, no hacemos las mismas concesiones con la ficción porque de ella esperamos una estructura que le de sentido a la obra de un modo que la muerte no le da sentido a la vida. En la vida real, aceptamos que un hombre pobre gane la lotería. Nos cuesta asimilar los mismos sucesos fortuitos si ocurren en las páginas de un libro, sobre todo si es al final a modo de deus ex machina.

Aclarado esto, ¿cómo determinar si una muerte es innecesaria? Por lo general, cuando:

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Error de escritor #10: mentirle al lector

Seguimos con la serie Errores de escritores. Puede que el título te esta te haga pensar que estoy loca. Después de todo, los escritores vivimos de mentirle al lector: le mentimos cuando creamos mundos ficticios poblados de personajes ficticios que se mueven debido a conflictos ficticios.

Ahora bien, hay que reconocer que existe una diferencia entre la mentira clásica, la que el lector espera, y la que ocurre cuando el autor traiciona las expectativas de su audiencia. Cuando una persona abre un libro, continúa leyendo porque hay promesas implícitas y explícitas:

Me refiero a promesa implícita como la necesidad que busca satisfacer el lector: hay quien se satisface entretenimiento puro y duro; otros buscan adquirir nuevas ideas y cuestionar las propias; otros más anhelan la musicalidad del lenguaje. Existe un acuerdo tácito entre lectores y escritores: el lector lee; a cambio, el escritor promete satisfacer la necesidad de vivir una aventura.

Las explícitas son las que el autor mismo expresa, ya sea en la sinopsis, en sus tuits o en la propia obra. Supongamos que el autor promociona su libro como «novela de acción desbordante» y entreteje su historia de tal manera que el lector espera que haya un enfrentamiento cataclísmico al final. El lector sigue pasando las páginas como loco y, al llegar al final, el bueno y el malo se dan cuenta de que son el uno para el otro y se fugan.

Puntos por originalidad, pero con la rabia que va a traer el lector después de ese fiasco, ni loco va a concederlos.

Si prometes una novela policíaca, más te vale dar una novela policíaca. Si prometes un enfrentamiento, más te vale dar un enfrentamiento. Podrías verte tentado a traicionar las expectativas del lector y eres libre de experimentar; de eso se trata la escritura. Sin embargo, ten en mente que, a menos que ofrezcas un giro magistral, lo más probable es que te salga el tiro por la culata.

Quizá te parezca que lo que digo es demasiado obvio (que lo es), pero me siento en la necesidad de hacerlo porque yo misma he cometido este error de una u otra forma. Según mi experiencia, hay  en las que no conviene mentirle al lector.

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Error de escritor #9: igualdad por todos lados

Seguimos con la serie Errores de escritores. Esta vez hablaremos sobre esas obras que tienen igualdad por todos lados aunque no tenga sentido. Esta idea se me ocurrió después de una conversación que tuve con un lector, quien me dijo que le parecían raras algunas percepciones sexistas de Sarket, el protagonista de mis novelas. Conversación editada por spoilers:

—¿Actitudes sexistas?
—Sí. Por ejemplo, su novia es muy poderosa y de todos modos a veces tiene pensamientos sobre la debilidad física de las mujeres y esas cosas. Enor es mejor que él en las peleas y de todos modos no le gusta mucho entrenar con ella porque no le gusta la idea de golpear a una mujer. Esas cosas.

Esa noche pensé largamente al respecto. El sexismo no tiene que ser el desprecio por un sexo; también vale cualquier actitud que refuerce estereotipos y roles de género. Aclarado esto, sí, Sarket es sexista… y tiene sentido que lo sea. Tiene sentido que piense cosas como «Los hombres no lloran» y «A las mujeres hay que tratarlas con delicadeza» porque, a pesar de ser la pareja de una mujer que podría freírlo con la mirada y el aprendiz de otra que a cada rato lo estampa contra el suelo a puñetazos, su crianza en una sociedad basada en los inicios del siglo veinte se ve reflejada en sus actitudes inconscientes. Ni siquiera se atreve a insultar a Selene cuando ella hace una de las suyas:

—¡Selene! —exclamó, esgrimiendo el periódico y rojo de histeria—: ¡¿Te has vuelto lo-lo…?!
Los dientes de Sarket decidieron entonces morder su lengua para que no saliera aquel insulto, pues era un crimen impensable atacar de manera tan directa a una mujer.

¿Sabes qué no tendría sentido? Que Sarket NO fuera sexista. El feminismo es una corriente nueva e incluso en el nuevo milenio seguimos viendo actitudes que refuerzan roles de género obsoletos. A lo largo de la historia el ser humano ha discriminado por razones de lo más absurdas: no fue sino hasta finales del siglo pasado que en muchos países se dejó de criminalizar la homosexualidad; en Estados Unidos hizo falta un movimiento nacional a inicios de los 50 para que se dejaran de segregar las escuelas, los restaurantes y hasta los autobuses por raza y color (un movimiento que se cobró muchas víctimas, por cierto).

Es por esto por lo que tanto sorprende ver personajes que mantienen ideas claramente modernas en obras basadas en épocas anteriores. ¿En verdad crees que una mujer que luche por la igualdad de género en el siglo quince no sería silenciada a los dos días? Y no pienses que todas las mujeres se unirían por esa causa, porque no lo harían. Es más, asistirían dichosas a la quema de esa bruja.

¿No me crees? Permíteme darte un ejemplo extremo que te va a revolver el estómago (en serio, si no puedes leer cosas fuertes, mejor sigue bajando. El texto está en blanco, así que tendrás que seleccionarlo para leerlo.

|¿Sabes lo que es la infibulación? Consiste en eliminar el aparato reproductor femenino externo (clítoris y labios vaginales). Posteriormente se cose lo poco que resta de la vulva y solo se deja un pequeño agujero para permitir el paso de orina y sangre menstrual. El procedimiento se lleva a cabo sin anestesia, en condiciones no higiénicas y, por lo general, antes de que la niña cumpla los 10 años.

Uno podría pensar que los hombres son los principales promovedores de cualquier forma de mutilación femenina. Sin embargo, son las mujeres. La persona que hace el procedimiento usualmente es una anciana. En campañas masivas de información respaldadas por distintas ONGs, han sido las mujeres las que han opuesto mayor resistencia. Cuando distintos países africanos pasaron leyes penalizando la mutilación de una mujer, fueron las niñas las que se cortaron a sí mismas. La víctima puede convertirse en perpetrador.|

¿Y me vas a decir que un persona con ideas radicales para el siglo quince triunfaría… solo porque sí? No. Incluso si hay un iluminado que grita a los cuatro vientos que los negros no son animales, sino seres humanos, los demás rechazarán esa noción por el simple hecho de que no casa con la idea de que los negros son animales, idea arraigada desde la infancia. Esa es la realidad.

Así que aquí te dejo algunos consejos para evitar que tu novela tenga igualdad por todos lados… aunque no tenga sentido.

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