Categoría Creación de personajes

1
Cómo crear una buena dinámica entre personajes II
2
Cómo crear una buena dinámica entre personajes I
3
Cómo puede un personaje vulgar enriquecer tu novela
4
¿Es tu personaje masculino chocante?
5
Cómo evitar una Mary Sue parte VII: conclusión

Cómo crear una buena dinámica entre personajes II

En la entrada pasada, hablamos de la importancia de crear una buena dinámica entre los personajes, pues les da mayor profundidad y verosimilitud. Las personas no somos islas, y los personajes no deberían serlo tampoco. Al menos, no en la mayoría de los casos.

Llegamos a la conclusión de que para crear una buena dinámica, conviene ponerse manos a la obra y trabajar los siguientes puntos:

  1. Definir el tipo de relación
  2. Escribi un primer encuentro alucinante
  3. Desarrollar la dinámica

La primera cuestión ya la vimos en la primera entrada. Si te la perdiste o no te acuerdas bien, te recomiendo que la leas, pues ese punto es fundamental.

¿Listo? Pues sigamos.

Leer más

Cómo crear una buena dinámica entre personajes I

Una de las labores más complicadas a la hora de escribir una novela es crear buenos personajes. Cuanto más crucial el personaje, más complicado es desarrollarlo: conviene que tenga una personalidad definida, una historia, se exprese de cierta manera, ostente su propio mundo interno y más. Sin embargo, uno de los aspectos que muchas veces no se explota a cabalidad es la dinámica entre los personajes.

Cierto, nos aseguramos de que la relación entre cada quién quede bien establecida: esta chica es la novia del protagonista, este es su mejor amigo, este tipo le cae mal… pero raras veces trabajamos la dinámica en sí.

¿Que qué es la dinámica? Es la forma en la que los personajes interactúan con otros, trabajando a favor o en contra de los demás dependiendo de la personalidad, los intereses y los conflictos de cada uno. Puedes crear personajes sin que tengan una buena dinámica, pero te estás perdiendo la oportunidad de aportarles mayor verosimilitud y profundidad. La dinámica es uno de los factores que elevan a un personaje de «bueno» a «inolvidable».

¿Te has dado cuenta de que hay personajes que, por uno u otro motivo, son geniales juntos? No es que se lleven bien todo el tiempo o que se necesiten mutuamente, sino que la mutua compañía le permite al lector explorar facetas que no saldrían a la luz de otro modo.

buena dinámica shrek y burro

Shrek y Burro, dos personajes con una muy buena dinámica.

 

No es lo que suele ocurrir en la fantasía juvenil, género en el que es bastante común encontrar dúos compuestos por chicos que cumplen una función muy puntual en el grupo: el valiente e impulsivo, la analítica y taimada, etc. En estas circunstancias, es casi necesario que el autor los ponga juntos a cada rato, pues al lector le resulta evidente que ambos carecen de las cualidades que el otro posee, que están incompletos. Son casi como siameses: no los puedes separar.

En cambio, hay grupos formados por personajes que no se complementan en el sentido estricto de la palabra. Son sólidos por derecho propio. Son independientes el uno del otro. Podrían incluso funcionar solos, sin la compañía del otro, y aun así serían buenos personajes en cualquier novela. Pero las facetas que aparecen cuando están juntos los hacen grandiosos.

La mejor forma de comprender el concepto es con un ejemplo: Lee Everett y Clementine, de The Walking Dead.

(Noooo, Anaaaa, no más videojuegooos).

Al principio del juego The Walking Dead, Lee está en la parte de atrás de un auto de policía, esposado. Un oficial lo escolta a la cárcel. ¿El cargo? Asesinato. Sin previo aviso, una persona se atraviesa en la autopista y el oficial hace una maniobra que vuelca el vehículo. Cuando Lee despierta después de tal sacudida y ve que el oficial de policía está tirado en el suelo con las extremidades rotas, lo primero que hace es llamarlo y preguntarle si está bien.

Con estos sucesos, sabemos que Lee cometió asesinato, pero sabemos también que es capaz de demostrar empatía y preocupación por el bienestar de los demás. El jugador intuye que no es un asesino a sangre fría, sino una persona normal que hizo algo estúpido.

Como personaje en un juego de zombis como The Walking Dead, Lee hubiera resultado formidable: educado, amable, templado, pero capaz de hacer lo necesario para sobrevivir. No obstante, esa no era la única faceta que el escritor del juego quería mostrar. Así que tras el accidente, Lee es perseguido por una horda de zombis y logra refugiarse en una casa, donde conoce a Clementine.

Pongo la escena en cuestión. Advertencia, sangre y pedacitos de cerebro de zombi por todos lados. Oh, y no pude poner la escena en español. La traducción es horrible):

Leer más

Cómo puede un personaje vulgar enriquecer tu novela

Los escritores pasamos un montón de tiempo creando personajes de todo tipo: sarcásticos, inocentes, brillantes, introvertidos… Sin embargo, hay un tipo de personaje que no se usa tan a menudo, y cuando se usa, no se le saca todo el jugo. Me refiero, por supuesto, al personaje vulgar.

Si bien es cierto que las obscenidades muchas veces son vacías, no se pueden analizar en el vacío. El lenguaje es la expresión de la cultura, y las malas palabras no son la excepción. Una término peyorativo bien diseñado que encaje con el mundo de fantasía en el que se usa revela mucho sobre la sociedad, aportando capas de profundidad a nuestro worldbuilding.

Sin más, aquí te dejo algunos beneficios que aportan las malas palabras. Tal vez te ayude a decidir si necesitas un personaje vulgar:

Leer más

¿Es tu personaje masculino chocante?

¿Creías que me iba a quejar solo de las mujeres? ¡Claro que no! Hora de darle caña a las cosas que me chocan en un personaje masculino.

El harenoso

Algunos personajes son atractivos y encantadores, por lo que es natural que atraigan la atención del sexo opuesto. Además, si un personaje carece de belleza física pero tiene una buena personalidad, el lector no se sorprendería de que hubiera algunas chicas interesadas en él.

Ahora bien, cuando el tipo es feo, gordo, inepto, tímido, huraño, pobre (inserte lista interminable de calificativos negativos) y aun así tiene a una horda de mujeres que se lo quieren tirar, ya la cosa está rara.

Esta situación es similar a la de «sirena que se cree morsa», con un giro diferente. En el caso de las mujeres, se nos suele presentar la percepción de la heroína mediante una escena en la que se mira al espejo o se compara con otras. Ya sabemos que la imagen que alguien tenga de sí mismo no siempre concuerda con la que ven los demás; por ende, un personaje femenino que se considere «fea» podría ser justo lo contrario en ciertos contextos.

Leer más

Cómo evitar una Mary Sue parte VII: conclusión

Ahora que hemos llegado al final de esta serie sobre cómo crear un personaje sólido, es un buen momento para recordar qué es una Mary Sue y cómo evitar tener una de esas merodeando en las páginas de nuestras obras.

Primero que nada, quisiera acotar que el hecho de que la protagonista sea una mujer despampanante cuya mirada felina rezuma inteligencia no implica que sea una Mary Sue. Esos son los síntomas más comunes y fácilmente reconocibles, pero la verdadera enfermedad es la falta de personalidad, una historia mal construida y la carencia del cambio a través del argumento. La combinación de estos tres factores, en posible conjunto con otras características deseables (gran atractivo, inteligencia, habilidades por encima de la media), es lo que condena a un personaje.

Por lo tanto, lo primero que hay que hacer es darle una personalidad e historia a nuestro personaje, de manera tal que tengamos su estado inicial. Cuando lo sometamos a los desafíos de la travesía, estará recorriendo también un camino interno, gracias a lo cual cambiará y llegará a un estado final.

Esto es lo verdaderamente importante. Un personaje con personalidad definida, historia bien construida y cambio a través de la historia NO es Mary Sue aunque sea muy atractivo e inteligente. Sin embargo, me gustaría recalcar que para no resultar chocante con un personaje dotado, es preferible recurrir a las descripciones cortas, como expliqué en el apartado Apariencia y atributos naturales.Puede que termines con un personaje dudoso, de esos que quizá sean o quizá no. Si es así, asegúrate de que sus habilidades no excedan los desafíos, puesto que una Mary Sue tiende a superarlo todo sin sudar e incluso romper las reglas establecidas. Otra cosa que podrías hacer es dejar que otros lean tu trabajo y comenten qué les pareció el personaje en cuestión. También hay tests, como The Universal Mary Sue Litmus Test, diseñados para ayudarte a descubrir si el personaje que tienes necesita trabajo (estos tests no son infalibles, úsalos con precaución).

Espero esta serie haya sido de utilidad. Yo me divertí mucho escribiéndola.Y, sin más que añadir:

¡Muerte a las Mary Sues!

Copyright © 2016 Ana Katzen.