Reseña — Violeta en el jardín de fuego — Alicia Sánchez Martínez

Violeta en el jardín de fuego es una novela de terror erótico escrita por Alicia Sánchez Martínez y publicada por Applehead Team Creaciones.

violeta en el jardín de fuego

Sinopsis

Violeta es una adolescente que, además de tener un cuerpo extraño, (es alta y muy delgada, como un esqueleto viviente), asegura tener poderes paranormales. Cuando su madre, Sola, sufre un ictus, Violeta quedará a merced de todos aquellos que quieren aprovecharse de ella: Flora, una escritora romántica que pretende lucrarse con sus poderes, Dalia, una dominatrix obsesionada con su inusual belleza, y, sobre todo, el doctor Alexander, un científico loco que desea utilizarla en sus crueles experimentos.

Pero Sola logra recuperarse y no tardará en vengarse de todos aquellos que han intentado arrebatarle a su pequeña. Con el cuerpo y el alma deformados por el dolor, la madre coraje luchará con uñas y dientes para proteger a su hija, la niña rara, la atracción de feria, la flor más hermosa del jardín de fuego.

 

Ficha técnica

Título: Violeta en el jardín de fuego
Autora: Alicia Sánchez Martínez
Género: Terror erótico
Editorial: Applehead Team
ISBN: 9788494482
Edición: rústica
152 páginas
13,95 euros

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Reseña de Violeta en el jardín de fuego

Esta es una de las novelas nominadas a los Premios Guillermo de Baskerville 2016. Decidí leer esta primero sencillamente por el morbo que me produjo la portada. Algunos de mis seguidores en Twitter dijeron que la imagen les recordaba a la menstruación. A mí sencillamente me evocó un cuchillo siendo introducido en la entrepierna, lo cual me dejó cantando «Ay, cómo me duele» en el mismo tono que Selena en su canción Como la flor.

Felicidades a quien compuso la portada, pues corresponde con la novela: repulsiva, inclasificable por la extrañeza que produce en el lector, única. Definitivamente no es una lectura para todo el público o siquiera para todos los amantes del terror, pues Violeta juega con el asco más que con el miedo, siendo en ello tan efectiva que resulta impresionante. La autora no solo usa situaciones fuera de lo común para lograrlo, sino también que pone en juego todos los sentidos.

Dalia oscila durante unos segundos sobre sus altos tacones hasta caer pesadamente sobre la calle húmeda, una calle cubierta por una pátina pringosa que huele a orines de perro y musgo sucio. Su exclusivo vestido dorado se llena de pequeñas gotas de ese engrudo maloliente.

Unos cuantos escritores se olvidan de que hay vida más allá del «escuchó pasos» y  el «vio al espectro negro». En Violeta en el jardín de fuego, existen el tacto, el gusto y el olfato. Qué bueno que la autora los usó. Aunque la novela busca generar repulsión, la prosa se mantiene elegante.

Vayamos al argumento. Es raro. En el buen sentido de raro. Violeta es una niña que tuvo una infancia normal hasta que creció de forma acelerada y desarrolló la habilidad de ver el interior de las personas. Además de esto, comenzó a desvariar, lo cual obliga a su madre, Sola, a trabajar y cuidarla. Pero como madre soltera, el tener una niña con necesidades especiales mientras conserva un trabajo que apenas les da para comer la obliga a buscar la ayuda del padre de Violeta, Carlos, el jefe de la compañía para la que trabaja. Por cierto, Carlos es el sirviente de Dalia, una dominatrix.

Te dije que las cosas se ponían raras.

Mientras leía, me sorprendía por cómo la autora había logrado hilvanar una historia sin los tópicos propios del género de terror… o de ningún género, para ser franca. La trama sorprende porque es impredecible y brutal. No obstante, sí tengo una queja con respecto al argumento: el final. Y es que, aunque me gusta que un autor me deje confundida, definitivamente no me agrada que se saque cosas de la nada. No fue un deus ex machina. Más bien, fue un final precipitado y poco explicado.

Los personajes también son dignos de mención. A algunos los noté simples y casi todos resultan desagradables, pero están bien construidos y sus interacciones son verosímiles. En particular, la relación inicial entre Sola y su hija es conmovedora.

Desde lo alto de un andamio, un albañil, al verla desnuda, le hace un gesto obsceno. Violeta lo observa con atención y puede ver cómo los nervios del cerebro del hombre chisporrotean y se derraman por su columna vertebral para acabar tensando, de forma vigorosa, los músculos y los tejidos fibrosos de su entrepierna. La joven se mira su propio sexo, su vulva opaca y carnosa como un muñón peludo, y se echa a llorar. Ella no es transparente, como los demás.
–Oh, mamá ¿qué voy a hacer? –se lamenta– ¿Por qué no soy como ellos?
–Te lo he dicho mil veces, nena –le contesta su madre–, ni tú ni yo somos como ellos, ni lo seremos jamás.
–Tú sí, mama, tú también eres limpia y transparente…
Su madre suspira.

Te dije que las cosas se ponían raras.

Reitero: Violeta en el jardín de fuego no es para todos los públicos. Pero si no te molesta que una novela te deje sintiéndote confundido, extrañado y hasta un poco sucio por disfrutar una lectura tan perturbadora, esta obra es para ti.

Calificación final

3.5-gatitos

7 comentarios

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  • Lo de ver el interior de las personas me recuerda a la habilidad de Blimunda, uno de los personajes principales de “Memorial del convento” de Saramago. Este no era el único poder asombroso de Blimunda. Curiosa la novela de Saramago, a veces pegada a la tierra como una enorme piedra y otras ligera como un aparato volador. Supongo que pocos elementos más tendrá en común con esta “Violeta en el jardín de fuego”, pero precisamente es muy interesante ver cómo esos elementos se pueden moldear y ponerse al servicio de ficciones muy diferentes.
    Vengo de vez en cuando a este blog, a la sección de reseñas, para coger propuestas sobre qué leer; de momento en mi lista se mantienen arriba José Antonio Cotrina y Araneida para próximas lecturas.

  • Muchas gracias Ana por leer mi novela y por hacer una reseña tan positiva. Me alegro de que hayas captado la intención de la obra y, sobre todo de que hayas disfrutado con su lectura ya que, como dices, no es para todos los públicos. Un saludo y enhorabuena por tu Blog.

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