Lo que un escritor debe saber de supervivencia

A los escritores de fantasía nos encanta lanzar a nuestros personajes a una aventura que los lleva a los rincones más oscuros del mundo. Para bien o para mal, es un tópico del género. Lo curioso es que la mayoría de los autores no sabe lo difícil que es sobrevivir largos períodos de tiempo en condiciones adversas, y un viaje por terreno salvaje suele serlo. O más complicado aún, puede que estemos trabajando en una obra postapocalíptica. Ya exploramos cómo escribir el fin del mundo, pero no hemos hablado de cómo garantizar la supervivencia de nuestros personajes en caso de desastre.

El asunto de la supervivencia es escabroso porque implica un sinfín de variables. En esta entrada exploraremos tres: la situación, las necesidades y el territorio.

La situación

No es lo mismo un holocausto nuclear que una pandemia zombi. Asimismo, un viaje a través de la jungla es muy diferente a una travesía por el desierto.

Tras un holocausto nuclear, los personajes tendrán que usar equipo adecuado para detectar radiación y protegerse de ella. La mayoría de las fuentes de agua natural estarán contaminadas, así como los suministros de comida silvestre. Los supervivientes de una pandemia zombi no tendrán que preocuparse por la radiación y probablemente puedan beber agua de un río y cazar y recolectar para subsistir, pero necesitarán estar atentos a los muertos además de cuidarse de los vivos.

La situación dicta qué recursos estarán disponibles y cómo podrán obtenerlos los personajes. Antes de que te pongas a escribir una obra sobre un astronauta que cultiva papas en Marte, deberías saber que las necesidades humanas son siempre las mismas independientemente de la situación. Entre los que hacemos senderismo, es muy popular el siguiente recurso mnemónico para ayudarnos en situaciones de emergencia:

Si entras en PÁNICO, podrías estar muerto en 3 segundos.
Si no tienes OXÍGENO, podrías estar muerto en 3 minutos.
Si no tienes REFUGIO, podrías estar muerto en 3 horas.
Si no tienes AGUA, podrías estar muerto en 3 días.
Si no tienes COMIDA, podrías estar muerto en 3 semanas.

Un ser humano necesita todo eso para sobrevivir al menos unos meses. El orden de los elementos puede variar un poco. Por ejemplo, en una distopía en la que toda la vida en la superficie ha sido erradicada y lo que queda de la población vive en silos subterráneos, el refugio tiene la misma prioridad que el oxígeno por el simple hecho de que el silo ES lo que genera oxígeno. Por otro lado, en algunos casos el agua podría tomar precedencia a un refugio duradero si nuestros personajes se hallan en un clima tropical sin depredadores grandes ni desastres naturales (o sea, no en Florida. Malditos huracanes y malditos aligátores).

A pesar de ello, siempre es necesario contar con oxígeno, refugio, agua y comida como mínimo. Vayamos por partes:

Oxígeno

De todos los recursos necesarios para la supervivencia, el oxígeno es el más urgente. Sin él, tu personaje estirará la pata en 3 minutos. 4 con suerte (aunque dudo que una asfixia más prolongada que la media califique como buena suerte).

En la mayoría de las obras de fantasía, el oxígeno no es ningún problema. Atravesar un bosque en busca del oráculo perdido garantiza que tus personajes tengan más que suficiente. No obstante, solo porque hay aire no significa que sea respirable. Una maldición podría tornar el aire en un veneno que corroe los pulmones. En una novela distópica, la polución podría contaminar el aire a tal grado que mataría a cualquier ser humano que ande por ahí con la nariz descubierta. En estos casos, la solución es que el personaje use algún medio para purificar el aire, ya sea un conjuro, una máscara de gas o similar.

Sin embargo, eso es si hay oxígeno en el aire. Si no lo hay, la cuestión se complica… Bueno, no tanto en el caso de la fantasía por eso de la magia.

magia supervivencia

Ahora bien, en el caso de la ciencia ficción, no hay máscara que produzca oxígeno como por arte de magia, aunque sí hay algunas soluciones. Un tanque de oxígeno, por ejemplo, garantizaría la supervivencia de tu personaje… por un tiempo.

Hay situaciones que los escritores solemos llamar bombas de tiempo porque estallarán si el personaje no hace nada. La falta de oxígeno es una muy buena opción para crear una. ¿Nadie se acuerda ya de la muerte de Sonic en Labyrinth? A mí me ponía los pelos de punta oír esa canción.

Refugio

La segunda necesidad en la lista. Esta categoría no solo abarca a las fortalezas diseñadas para resistir los ataques de los zombis, sino también estructuras más modestas: cabañas, tiendas de campaña, cuevas, salientes, bolsas de dormir, una palmera que aporte sombra a nuestro personaje… Es decir, cualquier cosa que proteja de los elementos y/o de peligros como los depredadores.

Un refugio es crucial para la supervivencia. A una temperatura de 5 grados centígrados, un viento de 8 kilómetros por hora podría producir daños por congelamiento en 30 minutos. En los trópicos, el sol podría causar insolación y deshidratación en menos de una hora, con lo cual nuestro personaje caería muerto poco después. Una palmera que lo escudase del sol durante las horas más calientes del día lo habría salvado (o al menos prolongado su vida).

Y esto son solo los elementos. Cuando añades depredadores y otros peligros, un refugio resulta invaluable. Por lo tanto, la falta de un refugio (o la destrucción inminente del refugio existente) puede constituir otra bomba de tiempo a explotar explorar.

Agua

Nuestro personaje tiene oxígeno en abundancia y un refugio, así que lo siguiente es asegurar un suministro de agua. La mayoría de las personas mueren tras 3 días sin beber líquidos por eso de que el agua es el principal componente de nuestros cuerpos.  ¿Cuánta agua debería tener nuestro personaje? Unos dos litros por día.

El agua es uno de los recursos esenciales más pesados: un kilogramo por cada litro. Por lo tanto, es muy difícil cargar suficiente para un viaje de más de seis días. Ya ahí el personaje lleva doce kilos y eso solo en agua. Cuando añadas la tienda de campaña, la comida y lo demás, el mayor riesgo para la supervivencia de nuestro personaje será morir aplastado su mochila.

Por lo tanto, si el personaje está de viaje, es preferible que transite cerca de una fuente de agua que le permita reabastecerse, como un río. En circunstancias normales, también se puede recolectar este preciado líquido a partir del rocío usando bolsas de plástico y artículos similares, pero es casi imposible conseguir los dos litros que necesita nuestro personaje a menos menos que este tenga un montón de bolsas.

Aquí entra en juego otra cuestión muy importante: los bichitos que nadan en el agua.

agua supervivencia

¿Ves a estos diminutos bichos? Te pueden provocar una fuerte diarrea y tos al mismo tiempo. Pero mira qué divertido.

Hay unos cuantos microorganismos que habitan en el agua y que pueden convertir tu vida en un infierno por las próximas dos semanas. Además, en una novela postapocalíptica, es casi imperativo que el agua esté contaminada con algo. El mundo se habrá acabado por un motivo, ¿no?

¿Qué hacer en estos casos? Pues si solo se trata de contaminación a niveles bajos y de parásitos, se puede usar un filtro portátil o tabletas purificadoras. A falta de estas cosas, el agua se puede hervir. Esto eliminará los parásitos, aunque no se deshará de muchos otros contaminantes.

Comida

Nuestro personaje tiene oxígeno, un refugio y agua que no lo va a matar de diarrea. Ahora le sigue la comida. A pesar de que una persona puede sobrevir meses sin probar bocado gracias a numerosos mecanismos fisiológicos testeados a lo largo de millones de años de evolución, sus funciones no permanecerán intactas por todo ese tiempo. Nuestro personaje se debilitará en unos pocos días de pasar hambre: no podrá correr ni realizar tareas exigentes por mucho tiempo, y a las pocas semanas probablemente no pueda hacer gran cosa. De ahí la frase: «Si no tienes comida, podrías estar muerto en 3 semanas». En realidad, se estima que la persona promedio tarde de 8 a 12 semanas en morir de inanición. No obstante, si no has hallado comida a las 3 semanas, probablemente estarás demasiado débil para hacerlo.

Aclarado este punto, discutamos sobre las formas de obtener comida:

  • Pesca: atrapar peces con un anzuelo, lanza o hasta con las manos.
  • Caza: matar animales de tierra y aire. En la antigüedad, se usaban cuchillos, lanzas, arcos y trampas. Las presas varían en tamaño: ranas, ardillas, liebres, patos, ciervos, etc. Cada presa tiene hábitos diferentes que el cazador deberá conocer.
  • Recoleccción: esta actividad involucra la búsqueda de fuentes de alimento inanimadas o que se mueven a velocidades muy bajas, como frutas, verduras, semillas, setas, huevos algunos moluscos, etc. En esta categoría también entra el robo de comida, ya sea espantando a un depredador de su presa o matando a un ser humano para obtener sus recursos.
  • Agricultura y ganadería: esta es una solución a largo plazo de la que no muchos disponen por falta de terreno y conocimiento. Si tu personaje recurrirá a esto, al menos investiga qué recursos tendrá disponible. Por lo general, las vacas no son buena idea porque necesitan mucha agua y mucho terreno para pastar, y se reproducen despacio. Las gallinas, las cabras y los conejos dan mejor resultado.
supervivencia comida

No se ven muy apetecibles ahora, pero espera a que estés cinco días sin comer.

Esto es solo lo necesario para sobrevivir más de unas semanas. En la mayoría de los casos, el personaje también necesitará alguna forma de defenderse de los depredadores, criaturas salvajes y otros seres humanos (Los juegos en línea me han enseñado que cuantos más recursos tienes, más te roba la gente. Y algunos jugadores incluso te atacan cuando no tienes recursos que robar porque matarte es divertido); alguna forma de asearse, insumos médicos para ocuparse de heridas y enfermedades; contacto con otros seres humanos o al menos con un ser viviente para evitar la locura, etc.

Como ves, tienes todo un repertorio con el que  torturar a tu personaje.

¿Y si mi personaje no es humano?

Bueno, igual tendrá necesidades que cumplir. Quizá tu protagonista sea incapaz de caminar bajo el sol por más de diez minutos, con lo que la noche se convierte en el momento más apto para viajar y un refugio es imprescindible. Tal vez  es un a criatura con una giba que le permite vivir sin agua o comida por cinco meses o más, pero sigue siendo propenso a heridas, enfermedades y otros descalabros.

Cuando se coloca a un personaje en una situación adversa, es crucial conocer sus necesidades punto por punto. Solo así podemos llevarlo al máximo y obligarlo a usar su ingenio para sobrevivir.

Así que si tu personaje no es humano, define sus necesidades ahora y organízalas por nivel de urgencia.

Capacidad del personaje

Un último factor a tomar en cuenta es la capacidad del propio personaje. O lo que es lo mismo, ¿qué puede hacer y qué tan lejos puede llegar?

Supongamos que tenemos a dos personajes que escaparon de una ciudad asolada por la guerra y ahora van a campo traviesa en busca de refugio. Ambos van solos. El primero está en buena forma, conoce la zona como la palma de su mano y sabe dónde hay agua y cómo obtener comida, así como mantenerse caliente en las noches sin encender un fuego que atraiga la atención. El segundo es un muchacho adinerado que lo ha perdido todo y carece de muchas de las habilidades que tiene el primero: sabe cazar, mas no sabe de la flora del lugar los suficiente para recolectar con total seguridad, ni conoce ninguna fuente de agua.

A menos que tenga mala suerte, el primero tiene más probabilidades de sobrevivir sencillamente porque está en mejor forma y tiene más experiencia. Hay gente experimentada que puede sobrevivir en invierno solo con la ropa adecuada, un cuchillo, fósforos y una soga. Así, a lo Bear Grylls.

Otra cuestión importante es saber cuál es el límite del personaje. Cuando la situación se deteriora a «Matar o morir», ¿qué tan lejos estará dispuesto a llegar? ¿Podrá comer lo que sea, matar en defensa propia, robar recursos para subsistir a pesar de la culpa?

Supervivencia según el desastre

Ahora que conocemos las necesidades de nuestro personaje (humano o no) y sus limitaciones, es hora de poner en riesgo su supervivencia. ¿Cómo lo haremos? Bueno, depende. Si tu personaje solo está viajando en la naturaleza de una ciudad a otra, probablemente tenga todos los suministros necesarios. No obstante, es posible que lo asalten, sufra una herida o tenga algún otro percance. La mayoría de las personas que viajan van bien preparadas.

Ahora bien, los desastres son diferentes. Con suerte, la población tendrá varios días de aviso y el gobierno podrá organizar las medidas necesarias. Por desgracia, en muchos casos no hay aviso antes de que ocurra una catástrofe de grandes proporciones.

  • Pandemia
  • Guerra
  • Ataques terrorista
  • Invasión sobrenatural/alienígena
  • Impacto de un asteroide
  • Explosión de un supervolcán
  • Terremoto masivo

Para este ejemplo, elegiré una invasión sobrenatural. Imaginemos que en este mundo ambientado en el medioevo, la raza humana vive en paz hasta que aparecen unos seres humanoides de más de cinco metros que los depredan, a los que llamaremos titanes. Aunque su inteligencia es casi nula y son diurnos, su único punto débil es la nuca, por lo que aunque los llenes de flechas y los caigas a hachazos, no van a morir. Encima, son un montón. ¿Cómo sobrevivirá la gente?

Si una población pudiera construir un muro sólido, conferiría la protección suficiente para llevar a cabo actividades como la agricultura y la ganadería. Fuera de ese muro, sin embargo, la cuestión cambia. Habría que procurar un refugio seguro durante el día, como las copas de los árboles o una caverna subterránea, y buscar recursos durante la noche.

*Cualquier parecido con Shingeki no Kyojin es pura coincidencia.

Esto me lleva al siguiente punto: ¿en qué difiere la supervivencia en distintos escenarios? Porque las necesidades son siempre las mismas, pero el escenario altera la forma de obtener recursos.

Escenario: supervivencia en la ciudad

En el ejemplo de los titanes, sería posible sobrevivir en una ciudad expuesta si tenemos disponible un refugio subterráneo o algo similar. La ventaja de las ciudades es que, al menos en la etapa inicial, cuentan con un montón de recursos que los personajes podrían recolectar y consumir. No obstante, la densidad de población se convierte en un problema poco después, pues la comida expira o se agota rápidamente. En unas pocas semanas, no quedará ni una rata en las calles. Esto por no mencionar los ataques constantes de aquellos que quieran hacerse con tus recursos.

Un escenario moderno es similar. Toda urbe contemporánea cuenta con un sistema de suministro de agua potable. A menos que el desastre que acabe con el mundo sea tan colosal que de verdad no quede nada, el sistema podría seguir funcionando al menos por unos días. Luego de eso, la falta de mantenimiento supondría el colapso del sistema en varios sectores. Y ahora tenemos a millones aglomeradas en el mismo punto geográfico sin agua potable y dependiendo de agua enlatada.

Escenario 2: supervivencia en la naturaleza

La cuestión cambia un poco si nuestros personajes se encuentran a campo abierto. Hay menos agua y comida en los primeros días, pero también hay menos competición con otros seres humanos. Dicho esto, no todos pueden sobrevivir en un bosque. Como mencioné anteriormente, requiere de una serie de habilidades y conocimientos que no son esenciales para quien vive en la capital: pesca, caza, recolección, elaboración de refugios, etc.

¿Hay otros escenarios? Pues claro. Estos dos son solo los más populares.

La cuestión de la supervivencia es bastante complicada, por lo que no puedo explayarme en un pequeño blog. No obstante, hay muchas fuentes que puedes consultar: comunidades en internet y manuales dedicados a la supervivencia, clubes de excursionismo, camping, caza y demás actividades al aire libre. Estas te enseñarán al menos lo básico, desde cómo hacer un fuego hasta cómo sobrevivir el invierno en pelotas (pues vale, eso no), y qué acciones tomar según la emergencia. Así tu personaje no hará algo inverosímil como cruzar un desierto en veinte días sin agua, comida ni magia, y solo con un coco, arena y un aguja.

Ni que fuera MacGyver.

10 comentarios

Deja un comentario
  • Ha sido un artículo muy interesante, como siempre. Y estos no solo son muy útiles para las historias de fantasía y post apocalíptica, sino en general. Puede que me ayuden a pulir algunos aspectos de mis historias. Saludos.

  • Gracias, Ana, por estas siempre bien recibidas lecciones. Precisamente mi relato de esta semana trata ese tema y tiene mucho que ver con el pánico de una sola persona en condiciones extremas. En otro también he tratado la supervivencia al eliminar uno de los elementos: alimento; atravesar un desierto donde hay agua pero no alimento puede ser realmente aterrador. Por cierto, que éste lo inspiraste tú con:
    http://anakatzen.com/2016/05/innovacion-en-la-escritura.html
    En resumen, son con los que más me he tenido que documentar. Pero gracias a tus lecciones, al final encontramos toda esa información resumida y bien ordenada.

    • En mi opinión, el pánico es una de las emociones más interesantes y más difíciles de retratar bien. En cuanto tenga un chance, voy a leer tu historia.

      Me alegra haberte ayudado :)

  • Excelentes consejos Ana, me serán muy útil para el proyecto de novela post-apocaliptica que tengo.

    Debido a nuestro cómodo estilo de vida (comida, agua, videjuegos, porno), no estamos muy familiarizados con la “supervivencia” y es natural errar.

    Otro punto que me gustaría agregar para el manual de supervivencia seria “destazar al animal” ya que si no se hace bien, la comida se contamina.

  • Aunque nunca he tenido problemas con el entorno de supervivencia sí que sé algo. Cuando quise escribir una novela ambientada en un mundo postapocalíptico (abandoné el libro), lo que hice para saber de situaciones de supervivencia fue desgargarme dos volúmenes de un manual de supervivencia del Ejército Español, en principio son de uso militar pero incluían situaciones de supervivencia y búsqueda de alimentos y agua, así como de construcción de refugio en casi cualquier ambiente de este mundo.

  • Insectos.

    Pueden valernos para varias cosas. Para comer, como fuente de alimentación muy útil para un personaje en apuros y, ¡tachán! para todo lo contrario, para que nos invadan y devoren insectos gigantes venidos del espacio. Por eso en nuestra dieta no suele haber insectos, no es porque nos dé asco, es por medio a las represalias de sus amigos cósmicos.

  • Bueno, yo sólo quería darte las gracias por la ayuda que prestas, el tiempo dedicado para compartir tu experiencia y lo que ya has aprendido, sobre todo, en cuanto a las estrategías y tips para el proceso creativo. Llevo escribiendo desde hace años, pero nunca me había atrevido a hacer un worldbuilding porque me resultaba tan complicado que terminada desesperándome o llegando a ninguna parte. He de decir que las entradas de este blog me han ayudado bastante (muchísimo) a encaminar mi novela y, quizá, quién sabe, poder sacarme la espinita que siempre he tenido con este género que adoro.
    Mil gracias, ¡y un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar etiquetas y atributos HTML : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Copyright © 2016 Ana Katzen.