Reto #LeoAutorasOct + actualización de mi vida

Esta entrada llega MUUUUY atrasada, pero juro que tengo una explicación válida… que te daré al final de esta entrada porque tengo algo más importante que compartir.

No sé si te has enterado, pero hay una iniciativa circulando en las redes llamada «#LeoAutorasOct». ¿Que en qué consiste? Esta imagen lo explica todo:

leoautorasoct

Cuando me enteré de la iniciativa, me paré frente a mi estantería y descubrí que apenas el 20% de los libros en mi haber habían sido escritos por mujeres. No me sorprendió. Tengo un sesgo contra las mujeres, producto de varias ocasiones en las que un libro de fantasía terminó siendo de romance (y con triángulo amoroso, para completar). A mí me gustan las subtramas románticas, pero cuando están metidas con calzador o se apoderan de la trama, el argumento deja de atar mi atención.

No obstante, evitar autoras solo porque tuve algunas malas experiencias es irracional e hipócrita de mi parte. Sí, los triángulos amorosos están de moda y por lo general son las autoras las que recurren a ellos. Esto solo quiere decir que grandes grupos de lectores (y no tan lectores) se decantaron por este elemento, no que una cantidad considerable de autoras lo use. Así que decidí abofetearme a mí misma y dejar de ser tan güevona.

Así que durante el mes de octubre, solo leeré libros escritos por mujeres. Pedí algunas sugerencias en Twitter de autoras hispanohablantes, leí algunas reseñas para informarme mejor y logré elaborar una lista de obras que probablemente me vayan a gustar:

Sí, ya sé que Claire North no es hispanohablante, pero no hay muchos audiolibros en español, así que tuve que elegir uno en inglés. Así podré escuchar algo mientras hago ejercicio o cocino, porque cómo odio cocinar.

Dudo que logre completar la lista durante el mes de octubre. Es más, me parece demasiado ambiciosa. Pero si no lo logro, pues continuaré en noviembre. Atentos al hashtag #LeoAutorasNov o qué sé yo.

¿Y las actualizaciones en el blog?

Ok, ahora sí. Te explicaré por qué he estado desaparecida: alguien cortó mi cable de internet (por accidente o adrede, no lo sé, pero si encuentro quién fue lo mato a chancletazos), lo cual me dejó a merced de Comcast, mi compañía telefónica… Y si algo he aprendido de las compañías telefónicas en los Estados Unidos, es que son el diablo personificado. En palabras del gran John Oliver: «Sí, Bank of America me quitó mi casa, Taco Bell me dio diarrea y, seguro, GM intentó matarme, pero Time Warner y Comcast son lo peor».

Como sabrás (o no), soy traductora. Localizo software y videojuegos para vivir, y para eso necesito internet. Sin esta vital herramienta, me vi forzada a trabajar en la biblioteca local, que me queda cerca, pero no cuenta con unas sillas ergonómicas como la mía, que se adapta a cada curva de mi cuerpo y evita las malas posturas. Después de seis, ocho o incluso diez horas de trabajo en una silla rígida, mi espalda quedaba tan destrozada que lo menos que me provocaba era sentarme a escribir una entrada. Y lo peor de todo, no tenía acceso a porno. ¿Sabes lo horrible que fue eso?

*Solloza descontroladamente a la vez que se abraza las rodillas y se mece de adelante hacia atrás.

Pero en fin, ya tengo internet. Así que el blog volverá a su horario normal: todos los martes.

Y tengo porno. Yupi.

9 comentarios

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  • Buena iniciativa encontraste…. no me uno porque ahorita estoy leyendo El Talisman, escrito no por uno sino dos hombres XD Con lo desorganizada que soy, capaz que eso me ocupará todo octubre.

    De todos modos, soy más de la línea de la igualdad y no llevo esas cuentas… Quizá vaya balanceado gracias a Aida Castañeda y a JK Rowling (y a mi prima por convencerme de leer ciertas sagas que seguro son de las que te quitaron las ganas de leer escritoras).

    Entiendo tu sufrimiento por el Internet, creéme (ahora mismo, no puedo hacer que mi navegador me muestre la imagen del reto de lectura, pero tiene dias peores)… y por la espalda. Espero que no te deje secuelas.

    • ¡Aaaahhhh! ¡Envié muy pronto! ¡No te impuse penitencia por tu confesión de que no has publicado todos los martes! XD

      Ahora tendrás que ser beta reader de las primeras tres lectoras en comentar (lectores no, porque tienes un desafío que completar). Evidentemente comenzando por mí. (¿Qué conveniente, no?)

      Por supuesto que es una broma. Ya sabemos que tienes saturado todo el mes :)

      (Por cierto, ya pude ver la imagen del desafío).

    • Ay, te perdiste la oportunidad de que fuera tu lectora beta…

      Mentira, porque ya le estoy haciendo de lectora beta a un compañero y esa novela me va a tomar bastante. Más de 200k palabras.

      Peeero si me toca penitencia. Ya Joseto sugirió una y no está nada mal la idea. Así que si quieres, propón también otra idea, porque técnicamente me perdí dos semanas de updates. Hagamos doble penitencia, si quieres.

    • Lástima que no haya publicado esta entrada un poco más temprano, pues así tal vez pudieras participar. Pero bueno, ya sabes. La idea no es sólo leer autoras en octubre, sino concientizar un poco a la población. En mí el sesgo era consciente. En otras personas, es completamente inconsciente y eso es algo que a muchos les gustaría descubrir y, tal vez, eliminar.

  • Interesante iniciativa, buenísima excusa para pensar, de paso, en si uno lee más escritores o escritoras y en si hay diferencias entre ellos. Hace muy poquito estuve de visita en Ávila (España) y aproveché para echarme una foto al lado de la estatua de Santa Teresa de Jesús, figura clave en la literatura en español y también una de las primeras escritoras verdaderamente relevante. También, y de esto hace más tiempo, visité Alba de Tormes, su localidad natal, y pude visitar las reliquias. Creo que he sido de los pocos que ha pasado por allí a admirar las reliquias de Teresa como lector, como fan de la escritora y poniendo su valor literario muy por encima de cualquier aspecto religioso. Las escritoras de mi estantería reciente son JK Rowling, Ana Garrido Padilla (poesía), Gabriela Campbell (“Lectores aéreos”), Loren Fernandez (“Lo que nunca haría una amazona”), Goizeder Lamariano (“Cuentos pacientes”), Enid Blyton (“Los cinco y el tesoro de la isla”) y, también, Ana Katzen (“Cazador y presa”).
    El libro de Loren Fernández lo recomendaría especialmente porque, además de ser escrito por una mujer, cuenta las aventuras (¡sí, aventuras, muchas aventuras!) de Jasón y los Argonautas desde el punto de vista del único personaje femenino de la expedición, la amazona Atalanta.

    Vaya, se me adelantó tyess (grrr) para eso de la penitencia. Quería aprovechar esta doble faceta de Ana de literatura y videojuegos para pedirle cosas (post, serie o lo que sea) sobre ficción interactiva, eso que descubrimos en los 80 con “Elige tu propia aventura” de Edward Packard y que tanto ha evolucionado. Aunque, si he entendido bien la penitencia de tyess, me tocaría una “lectura beta”, ¿no? Y eso es casi mejor! Gracias tyess!

    • Si supieras que volví a atreverme a leer autoras fue gracias a escritoras españolas como Concepción Perea y Gabriella Campbell.

      En cuanto al reto, me parece buena idea (el de las aventuras interactivas, quiero decir). A ver qué se me ocurre por ahí.

  • Es cierto, lo confieso, tengo muuuuuuuchos más libros de hombres que de mujer. Pero teniendo en cuenta que leo libros, por lo general, relativamente antiguos —y cuánto más atrás, menos mujeres, por desgracia—, es normal.
    Lo que también suelo confesar, es que para libros nuevos, suelo mirar el título, el argumento y, después, quién es el autor.
    Y mira, puestos a escoger autoras… ¿no te dará tiempo a publicar la tercera parte mañana? 😛

    PS.- No he llegado a tiempo a pedir penitencia —tampoco sería normal; si no no sería yo—, pero me atrevo a pedir, no sé, ¿algún relato en tu blog?

  • En mi caso, más que una coincidencia, un producto del azar o un reflejo de la oferta literaria, es una acción deliberada: por lo general me gustan poco los libros escritos por mujeres, así que los evito. Sé que no es algo que se deba decir públicamente en el siglo XXI, en el año actual, so pena de escarnio público y ser considerado un oscurantista infame, pero qué se le va a hacer, las afinidades vienen de la experiencia lectora, sobre todo cuando uno está en plena formación. Muy pronto descubrí que me gustaba más la literatura producida por hombres. Aunque nada de esto equivale a decir que encuentro insoportable todo libro escrito por una mujer. Herta Müller le da mil vueltas a casi cualquier autor del tiempo que sea, las Brontë me encantan, Virginia Woolf, cuando es legible, me parece superdotada, Carson McCullers es excelente, no leer a Alice Munro es un error. En fin, tampoco se trata de soltar nombres para reivindicarse ante la sociedad biempensante de hoy en día. Supongo que en la actualidad descubro muy pocas autoras por la simple razón de que ya casi no le presto atención a las novelas recientes, así que para efectos prácticos termino discriminando por igual.

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