Cómo escribir peleas (in)creíbles: planificar una pelea

Seguimos con la serie Cómo escribir peleas (in)creíbles. Hasta ahora nos hemos enfocado en las armas, los sistemas de combate y las diversas formas de infligir daño.  Así obtuvimos el conocimiento necesario para evitar los errores técnicos más comunes (como espadas largas que se llevan a la espalda). Sin embargo, un maestro de esgrima no tiene por qué saber cómo escribir una buena pelea. Eso nos toca a nosotros los escritores, por lo que ahora estudiaremos el aspecto narrativo. Lo dividiré en dos partes: en esta veremos cómo planificar una pelea; en la siguiente nos adentraremos ya en la narrativa propiamente dicha.

¿Que por qué conviene planificar la pelea antes de escribirla? Porque las escenas de acción son fregadas, mano. Por lo general, siguen una estructura que lleva la tensión al máximo, pero las acciones de los personajes parecen naturales y hasta espontáneas cuando están bien escritas.

No hay una sola forma correcta de escribirlas, pero sí mil y un maneras de meter la pata. Planificar disminuye la probabilidad de que tengas algún problema y reduce el tiempo que pasas frente a la pantalla averiguando qué demonios va a pasar ahora.

En mi opinión, hay tres cosas que conviene definir: el tono, el escenario y la estructura de la pelea.

Tono

La violencia auténtica y desenfrenada suele resultar desagradable, pues no es más que dolor, sangre y muerte, con la ocasional exhibición de vísceras y huesos. Sin embargo, los seres humanos estamos obsesionados con ella en mayor o menor grado: jugamos a las pistolas de pequeños, vemos deportes como el rugby y el boxeo, y vamos al cine a ver cómo los terroristas torturan a Bruce Willis.

Porque a pesar de todo, la violencia es divertida.

No obstante, no todas las peleas son iguales. Antes de siquiera narrar el primer choque, hay que tener muy claro el objetivo de los participantes. Esto, a su vez, determinará el tono del encuentro.

Para generalizar, diremos que peleas están categorizadas en dos grupos: ligeras y serias.

Peleas ligeras

Los participantes no tienen la intención de herirse de gravedad o de imponerse al otro cueste lo que cueste. En ocasiones podrían estar jugando, como dos niños o un grupo de jóvenes aprendices de algún arte marcial.  Por lo tanto, las apuestas son bajas y el nivel de violencia es casi inexistente. Si alguien se rompe un hueso, suele ser un accidente, y hay poca sangre.

Por lo general, estas peleas están escritas en un tono ligero, lo cual permite el uso de florituras y embellecimientos. Suele haber piruetas y demostraciones de habilidad que, en otros tipos de pelea, acarrearían la muerte.

Peleas serias

Hay combates que son serios por necesidad, como cuando una víctima busca defenderse o una persona quiere matar a otra. Estas suelen tener un tono sobrio y hasta sombrío, pues muestran la violencia como es: desagradable y aplastante. Al ser el nivel de violencia más alto que en el caso anterior, es común que el autor use menos florituras y se decante por el uso de vocabulario directo.

No solo se mencionará la sangre, sino que se describirá la forma en la que mana de las heridas profundas… aunque tampoco hay que exagerar.

planificar una pelea sanjuro

Pana, bájale a la sangre, ¿sí?

En ambos casos, el objetivo es entretener al lector (una pelea aburrida no contribuye mucho a la historia, sobre todo si este se la salta). Sin embargo, la fuente de entretenimiento es distinta. En las peleas ligeras, el lector se maravilla con las acciones heroicas y hasta absurdas de los personajes, con cada acrobacia y golpe bien dado. En el caso de las peleas serias, es la amenaza de muerte lo que lo mantiene aferrado al libro porque dicha amenaza es real.

Así que antes de siquiera escribir el primer golpe, asegúrate de que sabes qué efecto quieres lograr en el lector. ¿Quieres entretenimiento puro? Pues una pelea ligera funcionará de mil maravillas. Si lo que quieres es que tenga un nudo en la garganta porque no sabe si un personaje resultará herido de gravedad, una pelea seria hará eso por ti.

Escogiendo el escenario

Decidiste qué tipo de pelea quieres escribir. Ahora sigue el escenario, es decir, el lugar en el que se desarrolla el combate. Esta no es una decisión trivial, pues influye en las armas y el estilo de combate de los personajes; además, refuerza el tono o, por el contrario, añade una discordancia que pudiera resultar interesante.

Si un policía encubierto sorprende al mafioso que lleva siguiendo en un restaurante, este último podría usar las mesas para ocultarse y las columnas y paredes para cubrirse de los disparos. Da para un encuentro más largo. En cambio, si este ocurre en un sauna, ¿con qué se va a cubrir el mafioso? ¿Con la toalla atada a su cintura?

El escenario no es solo un lugar, es parte de la pelea en sí. Un luchador experimentado sabrá cómo usar el terreno para su beneficio, y no dudará en buscar cobertura, saltar, trepar y cambiar de posición. Es por esto por lo que es importante prestarle atención a este detalle que, en realidad, tiene mucho peso en la escena.
planificar una pelea escenario

No obstante, hay que tener cuidado a la hora de escoger, pues el escenario equivocado puede generar incongruencias. Es mala idea luchar con espadas largas en una taberna cuyo techo no excede los dos metros de altura. Si el personaje no tiene más alternativa, es necesario hacerle entender al lector que hay una limitante de espacio, y mostrarle cómo el luchador se impone a esta restricción. De otro modo, la pelea pierde realismo.

Anatomía de una escena de pelea

Ya muchos escritores han hablado sobre la importancia de mantener una buena estructura a lo largo de una novela. Las escenas de acción son aún más sensibles a este principio, pues su éxito depende de la tensión que puedan generar. Sin una buena estructura, la tensión sube y cae sin ton ni son.

La mayoría de las escenas de acción siguen un patrón como el siguiente:

1. Expectación

El lector sabe o cuando menos intuye que se avecina una pelea. Puede que un personaje note que el bosque por el que transita está muy callado, o que detecte una figura sospechosa recostada contra la pared de un callejón. Esto lo pone en alerta, por lo que el lector entiende que se le podría venir encima un enfrentamiento.

La mayoría de las escenas de pelea requieren previo aviso. El medio escrito no es el más adecuado para transmitir cambios abruptos en el nivel de tensión. Puede lograrse, pero es bastante complicado. Por lo tanto, te recomiendo que incorpores algún elemento que genere expectativa antes de probar una pelea que salga de la nada.

2. Acción

Los personajes se ponen en guardia y sacan sus armas. En las peleas ligeras, esta sección de la escena suele ser más bien larga para dar cabida a los elementos entretenidos de la pelea. En las serias, suele acabar rápido porque el énfasis está en la violencia y el gore en sí.

Describir cada movimiento podría ser excesivo. Lo que conviene hacer en la mayoría de los casos es narrar la pelea grosso modo: «Carla se mantenía pegada al suelo mientras las balas hacían llover cal y pedazos de concreto sobre ella. Se arrastró hacia la pared como pudo, rezando porque la balacera cesara para correr hacia la puerta».

3. Giro inesperado

Ocurre algo inesperado que perturba el desarrollo de la pelea e incluso inclina la balanza hacia un lado: un personaje resbala, la pistola se atasca, una vela se vuelca y prende fuego a las cortinas.

Un giro inesperado bien elaborado altera el equilibrio de la escena y prepara al lector para el clímax. Sin embargo, es importante notar que no todas las peleas necesitan esta uno, y que raras veces conviene terminar la pelea con él porque podría parecer un deus ex machina.

4. Clímax

Este es el momento cúspide de la pelea. Los combatientes se dan con todo a pesar del cansancio y las heridas. La situación se ve igualada hasta que, por fin, uno de ellos logra asestar el golpe decisivo.

Si es un combate a muerte, lo más probable es que el asunto no se quede ahí y el perdedor muera acribillado a golpes. De otro modo, un solo golpe basta.

5. Descenso

El combate ha terminado. Ahora los personajes sufren las consecuencias. Quizá estén heridos y necesiten ser atendidos de inmediato, o quizá incluso uno de ellos haya muerto en el enfrentamiento.

Hay que tener en cuenta que una pelea seria implica un subidón de adrenalina tremendo, y que el tratarse de una situación de vida o muerte tiene repercusiones en el organismo y la psique. No es raro que los sobrevivientes experimenten náuseas, debilidad en las piernas, taquicardia y demás. Esto viene aunado a la inestabilidad emocional, que incluso podría llegar al shock. Algunas personas desarrollan secuelas a largo plazo, como síndrome de estrés postraumático.

Planificar una pelea

Ya terminó el verano y no puedo seguir siendo condescendiente, así que toca tarea. Aprovecha esta ocasión para planificar una pelea. Asegúrate de determinar el tono, el escenario y la estructura de la misma. Puede que te veas tentado a saltarte todo esto y ponerte a escribir de una vez, pero créeme: es más fácil cambiar el boceto de una escena que arreglar una que ya esté escrita.

En la siguiente entrada hablaremos de narrativa: vocabulario, ritmo y diálogo. Entonces podrás ampliar tu boceto y hacerlo realidad.

¿Alguna recomendación para planificar peleas? ¡Cuéntame en los comentarios!

7 comentarios

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  • Como siempre, estupendo artículo. Me han encantado todo lo referente a tener en cuenta el escenario de la lucha para darle realismo a esta, no pudiendo evitar pensar en “Promesas del este” cuando has hablado de una lucha en una sauna.

  • Estupenda lección, Ana, como no podía ser de otra manera.
    En esta «curiosa pelea», además de partirte de risa, puedes aprender una buena planificación, desde la expectación hasta la resolución. Y valga además de homenaje al recientemente desaparecido campeón de natación Bud Spencer.

    https://www.youtube.com/watch?v=r_6RTD8X0GE

    Aunque se pueden poner miles de ejemplos del cine y literatura, tanto de buenos como de malos, o de meramente pasables, a mí personalmente me gustan mucho las espectaculares peleas de los libros de caballería y las de «puñadas» de la picaresca. Eran tan vividas las peleas en aquellas épocas que casi todo el mundo tenía experiencia a la hora de contarlas. Y se nota en la mayoría de las narraciones, incluso en las más exageradas —porque todas lo son—.
    Sí que es verdad que, como comentas, cualquier pelea de verdad es terrible. En pocos segundos aparecen consecuencias que pueden ser gravísimas y que cualquier golpe que en la «tele» nos parece trivial, en la realidad te pueden dejar en una silla de ruedas. Sin embargo, ¡qué divertidas resultan bien llevadas a la ficción!

    La mejor recomendación es, como siempre, la experiencia, pero por lo contado anteriormente es mejor la consulta a expertos luchadores, incluso si en tu pelea hay alguien novato.
    Ejercicio: Responder a la pregunta ¿por qué los profesores de artes marciales creen un peligro al novato y —casi— nunca ocurre en la realidad la famosa escena de «¡Venga! ¡Intenta pegarme!»?

    Para planificarla, primero establece cuál es el objetivo dentro de tu narración: Antecedentes, acción y consecuencia sobre el argumento y los personajes, no sólo los implicados en la pelea en sí.
    Después para planificar la acción —aquí recomiendo el documental de Jackie Chan «My Stunts»; aunque no te guste él desde luego sabe planificar las escenas de acción… incluyendo peleas—, deberías haber vivido «trozos» de la pelea —no necesariamente peleándote ni tampoco en primera persona, puedes haber visto a un atleta moviéndose en las olimpiadas o a un borracho cayéndose al suelo— y reflexionar despacio sobre cómo colocarlos. Esta última técnica es la que yo llamo «soñar la escena» y la suelo hacer semitumbado en un sofá con los ojos entrecerrados y un blancogás en la mano. ¡Qué duro trabajo el de escritor!

  • Es el artículo que estaba esperando. Por meses. MESES. Fantástico, igual que los anteriores. Toda esta serie de artículos sobre cómo hacer peleas (in)creíbles merecen el más ruidoso aplauso de parte de los que escribimos fantasía épica, de parte de cualquier escritor que se vea enfrentado a describir una buena pelea en verdad. He corregido muchas cosas en mi novela siguiendo tus consejos.

    Mis más sinceros agradecimientos por ello, desde el fin del mundo.

    LDM.

  • Nuestras plegarias han sido escuchadas, Excelente Post.

    Algo que se puede aprender de los videojuegos es como crear una buena escena de acción. Tomemos como ejemplo a “Radical Dreamers” de SNES. El cual tiene “batallas textuales”. lo que vendría siendo algo así:

    Un soldado real te arroja una estocada
    +te cubres con la espada
    +Regresas el ataque
    +Corres

    Lanzas una estocada, ambas espadas chocan y el soldado retrocede un par de pasos

    +Te pones en guardia
    +Atacas
    +Huyes

    Te lanzas contra el soldado, pero el reacciona y te lanza una estocada que impacta en el hombro

    Obviamente el lector no elegirá las opciones, pero el escritor sí. Es un buen método para planificar una escena, se puede analizar las diferentes reacciones que pueden provocar una acción, además es muy divertido :)

  • Excelente texto, muy claro y muy útil. Lo de la acción es un buen quebradero de cabeza a la hora de escribir aventuras y artículos como éste son de gran ayuda. ¡Quedo con ganas de leer la siguiente parte!

    Un saludo.

  • ¡Muchas gracias por la ayuda! Estoy escribiendo mi primera historia en Wattpad (Se titula “A través de los muros”, por si alguien quiere leerla) y no tenía ni idea de como escribir una escena de lucha impactante.
    usaré las ideas <3

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Copyright © 2016 Ana Katzen.