Por qué los escritores deberíamos escuchar audiolibros

Cualquier escritor que decida conectarse a la red y buscar consejos de escritura se verá aplastado por una ola de opiniones encontradas. Hay que ser cauteloso y creer solo la mitad de lo que hay por ahí, pues tomarse un consejo como mandamiento puede hacer más daño que bien. A pesar de esto, hay verdades que se mantienen, como la necesidad de que un escritor sea también un lector. En palabras de Carlos Fuentes: «Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo». Recientemente me percaté de que no solo deberíamos leer libros, deberíamos escucharlos. Los escritores deberíamos escuchar audiolibros.

Muchos tenemos la percepción de que los audiolibros son solo para las personas con limitaciones visuales o tan ocupadas que no tienen tiempo para abrir un libro. De hecho, yo misma decidí descargar uno porque estaba hasta el cuello de trabajo; no puedo leer mientras cocino, pero sí puedo escuchar. Así que hace unas semanas descargué UnDivided, de Neal Shusterman, lectura que desde hace mucho que tengo pendiente, y me dispuse a atravesar esta experiencia nueva a la que la vida me había sometido.

Contra todas mis expectativas, la voz de Luke Daniels me hizo vivir el mundo de Shusterman con incluso mayor intensidad que mi propia imaginación. Aquello no era lo que esperaba. Daniels no estaba leyendo el libro, estaba narrándolo, contándome la historia como se solía hacer antes de la invención de la escritura, manteniéndome en esa realidad alterna con cada pausa e inflexión de la voz. Reí con cada broma, lloré casi todas las muertes. Mi madre me descubrió llorando con los audífonos en los oídos y, alarmada, me preguntó qué me pasaba. Yo solo pude responderle:

—Es que se murió (editado por spoilers).

Y claro, como mi madre no sabía quién era (editado por spoilers), se preocupó hasta que le dije que era un personaje de un libro. Y luego se molestó conmigo por llorar a un personaje ficticio.

Ya dejé claro que la experiencia fue esclarecedora, pero vayamos al grano: ¿por qué los escritores deberíamos escuchar audiolibros?

escuchar audiolibros

Te ayudarán a escribir mejor

Mucho antes de la invención de la escritura, los seres humanos nos reuníamos para relatar historias. Lo que dominaba por ese entonces era la habilidad del narrador: su capacidad para articular y hablar en diferentes voces; la modulación de la voz, el dominio del ritmo y el lenguaje corporal. La gente recitaba poesía y narraba epopeyas.

Los humanos hemos estado escuchando historias, buenas historias, desde hace milenios. Pese a esto, unos cuantos lectores consideran que escuchar es una forma de consumo inferior a leer, reservada para la gente que no está habituada a abrir un libro. No es inferior o superior, solo diferente. Y para un escritor, es imprescindible. Escuchar nos obliga a concentrarnos con mayor intensidad en dos de los factores que elevan la prosa de un escritor de buena a excelente: musicalidad y ritmo.

Si el oído es inferior a la vista, cabe preguntarse por qué los escritores nos enfocamos tanto en el sonido de las palabras si nadie las va a recitar de todos modos.

La principal razón por la que deberías escuchar audiolibros no tiene nada que ver con tu estilo de vida agitado o con tu falta de comprensión lectora, sino con la necesidad de mejorar que tiene todo escritor. ¿Quieres escribir bien y bonito? Pues deberías usar también el oído, y un audiolibro te ayudará con eso. Gracias a la voz de Luke Daniels, me di cuenta de que Shusterman tenía una prosa excelente, bien adaptada al mundo de Unwound. Anteriormente estaba demasiado enfocada en el argumento en sí, azorada por saber qué rayos iba a pasar.

Y hablando de estar azorada…

No puedes saltar

Los lectores saltamos párrafos. Quien me diga que nunca lo hace es una excepción o está mintiendo. No es que no apreciemos el esfuerzo del autor por escribir bien, sino que queremos saber si el asesino matará al novio de la protagonista, y queremos saberlo YA, no después de cinco párrafos que describen la mugre en las paredes. Por desgracia, a veces nos perdemos de pequeñas joyas, como una metáfora brillantemente construida, por culpa de leer con prisa.

En cambio, no puedes saltar cuando escuchas la historia. Si adelantas el audio, te arriesgas a adelantarte de más y a perderte escenas enteras. No vale la pena el riesgo. Así que no te queda más opción que aflojar el oído y estar atento.

Leerás más

Imagina poder leer cuando no puedes hacerlo: mientras cocinas, mientras limpias tu casa, mientras trotas por las mañanas. Si aprovechas todos esos momentos para leer, indudablemente leerás más. El problema es, claro, que es bastante incómodo mantener un libro abierto mientras trotas, y cocinar a llama abierta con papel en la mano ya es invocar un incendio.

Un audiolibro es la solución. Puedes escucharlo cuando tengas las manos ocupadas en otra cosa, sin dejar de dedicar tus ratos libres a la lectura. Así, podrías disfrutar de más historias, e incluso de varios libros a la vez.

Siempre me siento más creativa cuando se cumplen dos parámetros: cuando estoy muy ocupada y cuando acabo de leer una novela que me encanta. Cuanto más lea, más oportunidades tengo de experimentar estos momentos y de aprender. No conozco a ningún lector que no quiera leer más. El problema es que falta tiempo.

Escribirás con mayor facilidad

Gracias a esta forma de consumir historias, he descubierto un pequeño truco que me ayuda a solucionar problemas con mi escritura: cuando hay algo que me suena raro, no solo leo en voz alta; ahora dramatizo y grabo mi voz, y luego escucho el resultado. Al escuchar mi propia voz, descubro el problema subyacente y lo reparo en segundos. No solo eso, sino que me resulta más fácil seguir escribiendo. Ahora imagino cómo debería sonar mi historia, no solo como el lector la va a leer… saltándose algunos párrafos, sin lugar a dudas.

escritores deberían escuchar audiolibros

No negaré que escuchar una historia en lugar de leerla tiene sus desventajas. Así como no puedo saltar, cuesta regresar si escucho algo que realmente me gusta. Aunque yo casi no me distraigo cuando escucho, hay personas que sí, y se pierden el equivalente a muchas páginas de narración. Por último, la experiencia entera depende en gran medida de la habilidad del narrador.

Pese a esto, creo que los audiolibros presentan muchas ventajas y espero haberte convencido de escucharlos. Solo hay un problema…

Hay pocos audiolibros en español

Como dije, el primer audiolibro que escuché fue UnDivided, de Neal Shusterman, y todavía no lo he completado. Pero apenas me faltan treinta minutos para ello, por lo que en seguida me metí a Audible, el servicio de audiolibros de Amazon, con la intención de escuchar historias en español y mejorar mi escritura. Se me ocurrió que Carlos Ruiz Zafón, novelista español de fama internacional, debería tener audiolibros en su idioma natal. Para mi gran sorpresa, vi que en el catálogo de Audible tenían La sombra del viento en inglés, francés y alemán, mas no en español.

Carlos Ruiz Zafón, autor español, no tiene su propio audiolibro en castellano.

Luego pensé en Paul Pen, autor de El brillo de las luciérnagas, quien fue editado en inglés por AmazonCrossing, la rama de Amazon encargada de editar obras extranjeras. En efecto, tiene un audiolibro en inglés, mas no en castellano.

Por último, revisé a los últimos dos ganadores del Concurso Literario Online para Autores Indie organizado por Amazon y El Mundo, pues creía recordar en las condiciones que las obras ganadoras serían editadas en audiolibro también. Al leer bien, me percaté de que no era el caso: la obra recibiría una traducción al inglés, y esa versión sería convertida también en audiolibro. Mi búsqueda me llevó a descubrir a varios autores que ofrecían más formatos de su obra en otro idioma que en el original.

Si bien el mercado del audiolibro ha estado creciendo en todo el mundo, no lo ha hecho con la misma celeridad en español. Hay, si acaso, un puñado de historias disponibles. En cierto modo, era de esperarse. Sabemos que las editoriales en castellano se adaptan más despacio a los cambios. Pero que la propia Amazon siga esta tendencia parece indicar que la demanda no es estable y que todavía están tanteando el terreno antes de comprometerse económicamente. Hacer un audiolibro es más costoso que maquetar un eBook.

Así que la solución podría ser simple: escribamos a las editoriales. No tiene que ser una carta mega larga. Sencillamente, si hay un libro que te gustaría escuchar, envíales un mensaje preguntando si está disponible en audiolibro también. Nuestro interés podría marcar la diferencia.

¿Alguna vez has escuchado un audiolibro?

14 comentarios

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    • Está disponible en Audible. No me había dado cuenta hasta que lo mencionaste. Yo el mes que viene lo descargo, si es que no encuentro otro audiolibro en español que me interese.

  • Yo descubrí los audiolibros y puedo decir que es una forma estupenda para leer. Siempre lo hice en papel y claro, tiene sus diferencias, pero el audiolibro me permite leer bastante más y en cada momento. Es difícil encontrar audios en voz humana que son los que pueden hacerte sentir la verdadera esencia del libro. En castellano abundan los libros en voz mecánica (robótica o metálica le llamo yo). Pero es insufrible escucharla aunque el libro sea bueno.

    • Completamente de acuerdo. En lo personal, me encanta leer en papel, pero esto no implica que no pueda disfrutar otros medios.

      Creo que la mayoría de los libros en voz mecánica están hechos por personas que luego los suben a páginas de descarga y así ganan dinero con eso. Un libro requiere de un buen narrador.

      Gracias por comentar :)

  • Mi experiencia con los audiolibros se remonta a hace unos cuantos años atras cuando me descargue una aplicacion para android donde habian varias obras clasicas gratuitas en formato audiolibro asi que sin vacilar me baje “de la tierra a la luna” de Julio Verne obra que queria leer desde hace tiempo pero por una u otra razon no habia podido pero no pude pasar del primer capitulo porque la voz se me hacia muy sosa y aburrida asi que probe 1984 con el mismo resultado. No fue hasta este año cuando vi que anunciaban la salida del nombre del viento en formato audiolibro en español y yo no entendia a que venia tanto revuelo pero como habia una version de prueba ahi mismo la escuche y senti que algo dentro de mi se rompio es la experiencia mas cercana que voy a tener a que el mismo Kvothe me cuente su historia a apartir de ahi quiero escuchar mas audiolibro pero aun no encuentro la obra para hacerlo.

    Undivided lo lei en ingles y fue maravilloso yo tambien llore con la muerte de ese personaje (editado por spoilers) y que al final (editado por spoilers) ¡carajo no puedo seguir asi! espero que algun dia leas el libro y le hagas reseña para hablar adecuadamente.

  • Buenas.

    Muchas gracias, me ha parecido muy interesante lo que has dicho.

    Nunca había prestado atención a los audiolibros, pero voy a darles una oportunidad.

    Además dices algo muy importante, lo del ritmo y los silencios, algo a lo que le doy muy importancia y nunca se me había ocurrido en tirar de audio libros para mejorar esto.

    Saludos.

  • Muy buenas.

    Pues sí, a veces da la sensación de que se toma la narración oral como una forma “inferior”. Pero ¿por qué? ¿Porque es más democrática? Durante milenios no hizo falta aprender a leer para poder aprehender historias, y estas narraciones estaban al alcance de todo el mundo a través de bardos, juglares o mendigos ciegos… Además, yo añadiría que suele ser el primer acercamiento que solemos tener a la literatura, a través de los cuentos que nos cuentan padres y abuelos de pequeños.

    El caso es que denominar “leer” a esta manera de tomar las narraciones se me hace extraño, duro. Pero igual me pasa con “escuchar”. No tanto con el uso transitivo, “voy a escuchar un libro”, como con el intransitivo,”estoy aburrido: voy a ponerme a escuchar”. Me falta un buen término que usar.

    Yo he escuchado libros, pero no he escuchado audiolibros. Alguna novela ha caído mediante el lector del teléfono móvil. Las novelas y relatos de Sherlock Holmes, por ejemplo. Sé que la voz suena metálica, pero no me cuesta acostumbrarme, y para mí, en realidad, es un método auxiliar, una manera de seguir con una novela aunque está realizando otras tareas. Sobre todo si son tediosas. Leo cuando puedo y escucho la misma obra cuando no puedo sostener el ebook. Es más, alguna vez he leído a ratos un libro de papel, luego en formato ebook en la pantalla, cuando tomaba el autobús o estaba fuera de casa, y más tarde lo he seguido escuchando relajado en un sillón, porque necesitaba descansar la vista. Lo hice con El sabueso de los Baskerville, por ejemplo.

  • Pues no, no los he probado. Pero es un buen momento, sobre todo porque la lista que tengo es enoooorme. Me da para varias vidas en varios universos paralelos.
    Por cierto, que he mirado en «Audible» y en ficción hay la cantidad de 888 libros. Es el tamaño de mi pequeña biblioteca en papel. Esperemos, como comentas, que seamos capaces de ir animando la cosa.
    Voy a mandar una «lista de deseos» a varias librerías virtuales.

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