Cómo escribir el fin del mundo

Puede que te parezca raro que haga una entrada sobre cómo escribir el fin del mundo en la sección de worldbuilding. Después de todo, cuesta un MONTÓN crear uno. Encima, los personajes de miríadas de novelas fantásticas se pasan toda la historia intentando salvar sus respectivas dimensiones y, en la mayoría de los casos, lo logran. Eso es lo que espera el lector y no le hará mucha gracia que el planeta estalle en millones de pedazos en la última página del libro.

Sin embargo, el fin del mundo puede ser un evento hermoso que deje una impresión positiva en el lector, si se narra bien. Un ejemplo de esto sería Final Fantasy XIV, un juego MMORPG que estaba plagado de problemas desde el principio: glitches, bugs, servidores nada confiables, una mecánica de juego incómoda, etc. Por todos estos defectos, recibió críticas muy duras. Square Enix, la compañía tras el juego, intentó solventar los problemas, pero les resultó imposible, por lo que recurrieron al último recurso: cancelar el juego. Anunciaron que una de las lunas caería sobre Eorzea.

Todo parecía señalar que todo acabaría con la luna estrellándose contra la tierra a lo Majora’s Mask. Lo que no sabían los jugadores era que los de Square Enix no solo planeaban matar el juego con fuego; planeaban matarlo con el fuego más asombroso y alucinante en toda la puta historia del puto fuego.

Tras esa secuencia cinemática, los servidores se apagaron y ya nadie pudo entrar al juego. Fue un final brillante por varios motivos. Veamos qué podemos aprender de Square Enix para escribir el fin del mundo perfecto:

Ritmo impecable

El fin del mundo no tiene por qué ser abrupto y no debería serlo en la mayoría de los casos. Los de Square Enix lo saben, y por eso acercaban la luna poco a poco con cada nuevo parche que sacaban. Así, la luna pasó de ser un punto blanco en el cielo a uno rojo, y cada vez se hacía más grande.

Hay una razón por la que no aventaron la luna contra Eorzea de un día para otro: porque los jugadores no estarían preparados para ello. Uno de los elementos más importantes en la narrativa es el ritmo, pues determina los momentos de máxima tensión para sacarle todo el jugo posible al conflicto. Para alcanzar un clímax como lo es una pelea final o un evento cataclísmico, primero hay que desarrollar una serie de escenas que eleve la expectativa del lector mediante la aceleración del ritmo, de manera tal que entienda que lo que viene es grande. Si el ritmo es demasiado lento, la tensión es más bien floja y el lector podría no estar lo bastante motivado para valorar la escena final aunque esta sea brillante, o peor, podría abandonar la lectura mucho antes.

Si el ritmo es demasiado rápido, el autor pierde la oportunidad de explotar la psique de los personajes ante su muerte inminente y las muchas formas en que el ser humano lidia con la pérdida. Así que nada de anunciar que viene una plaga zombi en el último capítulo de la novela.

En resumen, para escribir el fin del mundo, hay que seguir una estructura que prepare al lector para lo que se avecina. Los de Square Enix lo hicieron con una serie de misiones para que los jugadores pudieran involucrarse en el intento de salvar el mundo.

Y hablando de salvar el mundo…

Los personajes actúan

Ya mencioné que los de Square Enix sacaron una serie de misiones antes de revelar la secuencia cinemática final. Así, los jugadores podían empaparse en la experiencia y pasar de ser espectadores a participantes. Ya todos sabían que la compañía iba a desconectar el juego y que no había esperanza alguna. Aun así, muchos decidieron unirse a los eventos porque a los seres humanos no nos gusta quedarnos quietos. Ante un desastre muchos entraremos en pánico, pero habrá otros que piensen con racionalidad. En un mundo fantástico, es natural que algunos incluso intenten salvar a los demás y frenar el cataclismo que se avecina.

Habrás visto en la secuencia cinemática final que, en efecto, los personajes del juego no estaban esperando su muerte. Estaban actuando. Los buenos se enfrentaron en una batalla contra la gente que invocó la luna (porque las lunas no descienden solas, obvio) para intentar revertir el proceso. Cuando el dragón Bahamut salió libre de su prisión, intentaron sellarlo de nuevo. Fallaron, pero el hecho es que intentaron y ahí está lo conmovedor del asunto.

Al lector no le hace mucha gracia que a los personajes les pasen cosas y ya. Quiere que los personajes actúen en consecuencia y se salgan de sus propios embrollos. El fin del mundo sería una gran oportunidad para enlazar el argumento con el camino interior de tu personaje.

Recuerda que tus personajes le dan vida a tus escritos. Muéstrale al lector lo que hacen, lo que piensan, lo que sienten en esos momentos tan difíciles. A lo mejor les arrancas una lágrima.

Ocurre algo inesperado

Todos los jugadores sabían que la luna iba a caer y que el impacto marcaría el fin del juego. No obstante, a medida que se acercaba el astro, muchos notaron las grietas en él y dedujeron que no era un cuerpo celeste natural. Esto llevó a que los fans especularan y, por la información obtenida en las misiones previas, algunos incluso dedujeron que el dragón Bahamut estaba dentro.

como escribir el fin del mundo final fantasy XVI

Me dijeron que podía ser lo que quisiera de grande… así que me convertí en un dragón dentro de una luna.

A pesar de esto, muy pocos se esperaron ese giro, y los que lo sospechaban tampoco estaban preparados para el impacto de la revelación. Sencillamente, el giro era tan inesperado y épico que los dejó con la boca abierta. Encima, que ahora sea un dragón hace que el cataclismo sea infinitamente peor. Esa luna era demasiado pequeña para destruir el mundo entero (aunque la extinción subsiguiente habría sido masiva). En cambio, un dragón que puede volar miles de kilómetros y lanza ráfagas de fuego teledirigidas sí que tiene el potencial de reducirlo todo a cenizas.

Así que cuando la cosa pinte mal, considera empeorarla. ¿Apocalipsis zombi? Que todos estén infectados porque el virus se transmite por el aire, así que todos se convierten en zombis al morir aunque no hayan sido mordidos. ¿Viene un asteroide? Que la gente se dispute por los refugios seguros y que destruya algunos en la refriega. ¿Invasión alienígena? Que los aliens se reproduzcan mediante esporas que infectan a la especie dominante.

Si el mundo debe arder, que arda.

Alcance y severidad

El cataclismo que escribas no tiene por qué destruirlo todo. Si de repente viene un asteroide como el que mató a los dinosaurios, es probable que la raza huma a se extinga aunque logremos hacer un puñado de refugios seguros, porque la provisión de oxígeno en esos refugios tendrá que durar miles de años mientras la atmósfera se aclara y las plantas se recuperan. Desde la perspectiva de los humanos, el mundo se habrá acabado aunque no sea así.

Acá te dejo la escala que TV Tropes usa para sus Apocalipsis (¿O apocalipsises? ¿Cómo se hace cuándo es en plural?). Coloqué algunos ejemplos en blanco para el que quiera una entrada libre de spoilers. Tendrás que seleccionarlos para verlos. Algunos de los ejemplos no ocurren en realidad, sino que solo se sugieren.

  • Clase 0: alteración o colapso de la sociedad a nivel regional.  Un ejemplo de sería |la destrucción de Númenor en El Silmarillion y El cuento de la criada, de Margaret Atwood|. Si el país es grande y poderoso, su colapso tendrá repercusiones en otras regiones también.
  • Clase 1: alteración de la sociedad a nivel planetario. Ejemplo: |Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago|. Un punto clave aquí es que queda suficiente tecnología y población para que se vuelvan a los mismos estándares de vida en menos de cien años.
  • Clase 2: colapso de la sociedad a nivel planetario. Ejemplo: |The Stand, de Stephen King|. La sociedad se revierte a la época preindustrial o incluso una época anterior. La recuperación toma varios siglos o milenios, si es que puede recuperarse en absoluto.
  • Clase 3: extinción de la especie dominante del planeta, por causas naturales o artificiales. Ejemplo: |Obsoleto, un cuento de Chuck Palahniuk. Cthulhu tambié ocasionaría este tipo de destrucción|. La especie dominante no se recupera, aunque podría ser suplantada por otra.
  • Clase 4: extinción de múltiples especies a nivel planetario. Ejemplo: |El diluvio universal de la epopeya de Gilgamesh, la Biblia, y otras|. La vida tarda millones de años en recuperarse.
  • Clase 5: extinción de todos los organismos multicelulares a nivel planetario. Ejemplo: |La carretera, de Cormac McCarthy|. La vida podría no recuperarse.
  • Clase X: destrucción total del planeta. Si este es un universo como el nuestro y no uno en el que los mundos son discos sostenidos por elefantes sobre tortugas, la destrucción de un planeta pondría en desequilibro al sistema planetario.
  • Clase X-2: destrucción total de uno o más sistemas planetarios.
  • Clase X-3: destrucción total de una o más galaxias.
  • Clase X-4: destrucción total del universo. Ejemplo: |el Apocalipsis según San Juan parece sugerir que no solo la Tierra será destruida, sino todo en el universo. La deidad Mana-Yood-Sushai, que inspiró a Lovecraft a crear al dios idiota Azatoth, creó a los dioses y luego descansó. Si despierta, la creación entera dejará de existir.|
  • Clase X-5: destrucción total de más de un universo. |La torre oscura, de Stephen King. Joe Golem y la ciudad sumergida, de Mike Mignola y Christopher Golden.|
  • Clase Z: destrucción de todos los universos. La destrucción puede ser solo física, en cuyo caso los universos dejaran de existir, ya sea de repente o paulatinamente a medida que lo que sea que los esté destruyendo entre a ellos. También pudiera darse el caso de que los universos sean negados. Es decir, no solo que dejen de existir, sino que lo que ocurrió previamente también lo haga.

Si estás escribiendo fantasía, lo más probable es que tu desastre esté entre las categorías cero y cinco. Los desastres en las categorías X suelen ser más propios de la ciencia ficción, aunque hay algunas novelas fantásticas en las que los portales a otros mundos son cosa de todos los días.

Cómo escribir el fin del mundo

La gran mayoría de nosotros nunca tiene que escribir el fin del mundo, pero cuando toca, más vale hacerlo bien. Es una de esas cosas que exige mucha atención al ritmo y a la psique de los personajes. Espero que estos consejos te ayuden, si es que alguna vez te da por volar un planeta en pedacitos o algo.

¿Se te ocurre otro consejo? ¿Alguna vez has destruido un mundo?

13 comentarios

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  • Me he quedado pasmada con lo del Final Fantasy XIV. Sabía que tuvieron problemas con el juego al principio, que lo tuvieron que arreglar con el tiempo y ahora parece que está bastante bien. Pero claro, cuando me contaron eso pensé que fue parche sobre parche, no con un cierre temporal y de esta manera. La verdad es que se lo curraron mucho.

    Y tú le has sabido sacar mucho partido para explicar muy bien algo que a mí por el momento no se me ha ocurrido y por tanto, no he tenido necesidad de pensar o planear un fin del mundo xD.

    • Uf, no. Intentaron arreglarlo como dices, parche sobre parche, pero el engine del juego no era el adecuado y la estructura de los servidores era terrible. Como el daño era irreparable, cerraron el juego, lo construyeron desde la base de nuevo y lo volvieron a lanzar.

  • Buenos consejos y buen ejemplo. Mis tentáculos quieren agregar su granito de arena.
    El fin del mundo no siempre tiene que ser visto como algo “malo”, he leído novelas donde lo describen como algo necesario e incluso bonito. Como el caso de un videojuego de nintendo (el cual no lo diré el nombre ya que seria un spoiler, además soy malo muajaja) donde el personaje después de resolver el conflicto (el cual es muy bueno) destruye el mundo. Se que suena como un mal chiste, pero que escena más hermosa y armoniosa. Hay que tener habilidad para parecer el final del mundo algo bonito.

    • Muchas gracias por el aporte. Tienes toda la razón: el fin del mundo no tiene por qué ser nada malo.

      No conozco ese videojuego. Hace tiempo que me pasé a la PC master race y solo recurro a Nintendo (o a cualquier otro) para algunos juegos exclusivos que suenan mucho.

  • Lo primero que se me vino a la mente tras las líneas iniciales fue la película “Melancolía” de Lars von Trier.
    Es un claro ejemplo de lo que planteas. La evolución de los personajes, el tomar acción frente a su situación, la tensión aumentando progresivamente…
    Todo se agrega de a poco para mantener en vilo (en este caso) al espectador.

    Y ya al final, pensé en Narnia.
    ¡Sólo 7 libros bastaron para incluir la creación y destrucción de un mundo! Fueron pocas historias para lo que debe haber costado crearlo.

    Hay que tomarse con calma eso de destruir un mundo.
    ¡Tomen nota villanos!

  • Dos —en realidad tres, pero el Apocalipsis ya lo has nombrado— me vienen a la cabeza.
    Como ya has mencionado en alguna respuesta, la destrucción no tiene que ser amarga —excepto para los destruidos, claro; es que el lector hace trampa, él es un dios inmortal—, sino, en algunos casos, necesaria. Es el caso de Bastián en la «Historia interminable» —quieto, loco, ahí, que puede que alguien no se la haya leído.—
    Y después, una bastante realista descrita por un hiperracional que escribía ficción científica y ensayos de divulgación: Isaac Asimov. Además de su famosa frase de que «La violencia es el último recurso de los inútiles» mostraba su pacifismo indicando que si la actual civilización sucumbiese —por un holocausto nuclear o por la generalización de regímenes dictatoriales—, recuperar un nivel similar al actual sería imposible porque ya habríamos consumido la mayoría de los recursos no renovables que nos han traído hasta aquí.
    Gracias como siempre por este fenomenal aporte.

    • Me adelanté con el Apocalipsis. La Biblia es una gran referencia para cualquier escritor de fantasía.

      Hasta ahora no he leído nada de Asimov, aunque llevo años diciéndome que tengo que hacerlo. ¿Por cuál me recomiendas empezar?

    • Si te gustan las sagas, «La heptalogía de La Fundación». Si te gustan los relatos, «Cuentos completos I y II» comentados por el propio autor.
      Y si te gusta ensayo, cualquier compendio de artículos. Tienes de Astronomía, Antropología, Historia, Matemáticas, Física, Química, Biología… de todo.
      Incluso una novela de misterio más que pasable: «Asesinato en la convención», en la que aparece él mismo con un papel un tanto «payasete».
      ¿Se nota que lo he leído y me gusta? 😉

  • Te odio un poquito, Ana.
    Esta entrada es increíblemente buena. Me encanta.
    Pero ahora me has dado ganas de escribir un fin del mundo jajaja
    De verdad, he salido de aquí súper inspirado y tengo muchas escrituras pendientes.
    Ya releeré esto cuando toque escribir un fin del mundo jaja
    Un abrazo 😉

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