4 casos de doble moral que incorporar (o no) en la ficción

La «doble moral» ocurre cuando una norma social aplica a un grupo de personas, mas no a otro. Por ejemplo: una madre que amamante a su recién nacido en un lugar público podría recibir insultos aunque ni siquiera se le vea media teta; una mujer que vaya con escote amplio, probablemente no.

Otro más: una mujer que tenga sexo con muchos hombres es puta. Un hombre que haga lo mismo es homosexual… espera, esa me salió mal. Un hombre que se acueste con muchas mujeres es un conquistador, un macho.

No digo que incorporar casos de doble moral en una obra de ficción sea innecesario, pues ya sabemos que la mayoría de las sociedades fantásticas no deberían ser igualitarias. Por el contrario, la mayoría de los escritores deberían hacerlo, pues esto eleva el nivel de su mundo y lo hace más realista. Es solo que creo que es algo que debe hacerse con cabeza para ofrecerle al lector la posibilidad de pensar y descubrir nuevas cosas sobre sí mismo. ¿Quién sabe? Quizá hasta cambia de opinión sobre algo.

Aquí te dejo algunos casos de doble moral con los que jugar en tu obra de ficción:

Etnia y lenguaje

Aunque la mayoría de las obras de fantasía medieval deberían tener sociedades más bien homogéneas, son muchos los autores que prefieren añadir diversidad a sus naciones y crear ciudades con distintos grupos étnicos. La coexistencia de tanta gente con distintas razas, costumbres y creencias depende de demasiados factores como para mencionarlos aquí, pero es indudable que, en muchos casos, existe tensión entre los distintos grupos, ya sea por algo tan sencillo como la ropa o tan complejo como la religión.

A veces esto puede llegar a la discriminación descarada y a la opresión de los grupos minoritarios, y muchos escritores hacen bien en incluir estos elementos en mayor o menor medida (eso de un mundo feliz en el que no hay racismo, sexismo y demás es difícil de creer). No obstante, no recuerdo ninguna instancia en la que alguien haya aplicado doble moral.

Lo mejor que se me ocurre es un ejemplo que, por desgracia, no refleja una realidad con la que me sienta cómoda. Cuando Oman Mateen mató a 49 personas en un bar gay de Orlando, los medios informaron sobre un ataque terrorista antes de que transcurriera una hora. De hecho, se usó la palabra “terrorism” incluso antes de “hate crime”.

Cuando el supremacista blanco Dylan Roof entró a una iglesia y mató a nueve afroamericanos con el fin de iniciar una guerra racial, los medios se resistieron por varios días a llamarlo terrorista aunque ya había suficiente información para calificarlo como tal.

doble moral en la ficción

Esta resistencia refleja un profundo rechazo hacia la noción de que el terrorismo puede ser interno. Roof era un ciudadano, hijo de ciudadanos, hijos de ciudadanos. En cambio, Mateen era hijo de inmigrantes afganos. Es por esto por lo que el primero no fue llamado terrorista sino hasta varios días después y el segundo ya estaba recibiendo la merecida etiqueta a la hora. Es doble moral en toda regla.

Por otro lado, siempre me pareció raro que en Estados Unidos hubiera tantos epítetos racistas: nigger, chink, beaner, spick, mick, cracker, white trash, Adolf, Chinaman, Jap, squaw, redskin…

Escojamos el que se usaría en mi caso: spick (Algo así como «sudaca») y hagamos un pequeño experimento. Supongamos que mi hermano1 se planta frente a un hombre blanco y le grita «Fucking white trash!» (Maldita basura blanca) en la cara. ¿Cuántas personas irían en defensa de este pobre tipo?

Muy pocas. Me atrevo a decir que ninguna, incluso. La mayoría pensará que él inició el altercado, dijo algo ofensivo y mi hermano solo le está gritando la gran verdad a la cara.

Ahora invirtamos la situación: imaginemos que es el hombre blanco quien grita «Fucking spick!». Medio mundo le va a caer encima. Está bien que salgamos en defensa de las víctimas de intolerancia de cualquier tipo, y es justo por esto por lo que de debería funcionar en ambos sentidos. De lo contrario, es doble moral.

Y ni empecemos con la palabra nigga, que los afroamericanos usan para referirse entre ellos y viene de nigger (peyorativo). Ni Eminem se atreve a usar esa y a Jackie Chan casi lo matan por hacerlo:

Las palabras tienen poder: reflejan e influencian lo que pensamos. Y en ocasiones, reflejan hipocresía. Si en tu novela hay sociedades multiculturales, tal vez podrías jugar con esto.

Libido y sexualidad

Las mujeres promiscuas son putas; los hombres promiscuos son casanovas. A la mujer occidental le enseñan que debe ser casta y que el deseo sexual se guarda para el matrimonio. Al hombre se le enseña que es normal que tenga impulsos sexuales, y a veces se lo presiona para que actúe en consecuencia, no vaya a ser que sea poco hombre (o gay).

Esta doble moral puede alcanzar extremos irracionales. Como siempre, un ejemplo: en 2009, sonó mucho una noticia sobre una niñera que se había enamorado de un chico de 14 años y mantenido relaciones sexuales con él cuatro veces. No fueron pocos los que saltaron en defensa de la niñera porque no lo forzó y, por ende, cumplió la fantasía de todo chico.

En este video en inglés se demuestra el hecho. El presentador, Cenk, no ve ningún problema con que la niñera haya tirado con un chico de catorce años y no cree que debería ir a la cárcel. Pero cuando la otra presentadora, Anna, le pregunta si tendría la misma reacción si los géneros se revirtieran, Cenk responde que metería al tipo en la cárcel «porque no es lo mismo».

¿Doble moral? Sí, e hipocresía más grande que una casa. La edad de consentimiento en la mayoría de los estados de EE.UU es 18 años. No se deberían aplicar excepciones porque la mayor de edad es mujer y atractiva y «el chico quería hacerlo». Fácilmente puedo usar el mismo argumento con un profesor de cuarenta y una alumna de quince.

Cenk asume que una chica de esa edad no puede tener los mismos impulsos que un chico. Y sé, por experiencia propia, que eso es mentira. Si Geralt de Rivia hubiera entrado a mi habitación de noche usando solo esto, me lo hubiera tirado.

geralt doble moral

Estúpido y sensual Geralt.

Sé de buena fuente que muchas otras chicas tenían ídolos que también se hubieran tirado, así que no es que les faltara deseo sexual.

El único motivo por el que la sexualidad de la mujer se reprime es porque al controlar con quién mantiene relaciones, controlas también a su descendencia. Desde un punto de vista evolutivo, esto representa una ventaja.

Aclarado esto, una sociedad que crea que el embarazo ocurre cuando la mujer traga un espíritu  probablemente no ponga muchas pegas al uso que esa mujer le de a su vagina. Lo mismo si en un mundo fantástico los bebés crecen en árboles. Como el coito no tiene una función reproductiva, no tiene mucho sentido que se reprima el deseo de uno de los géneros.

Las mujeres no pueden hacer verdadero daño

Un tema bastante recurrente en la ficción es la incapacidad de las mujeres de hacer verdadero daño. Si ves anime, a lo mejor estarás familiarizado con el término tsundere: una mujer que se muestra agresiva y hosca hacia el protagonista en un  principio y luego se va suavizando. A veces, las tsunderes recurren al abuso verbal y hasta físico. Pero es gracioso.

No voy a mentir: cómo me reí con esa escena cuando la vi por primera vez, y me sigue arrancando una sonrisa. Sin embargo, hagamos un pequeño ejercicio mental: ¿qué ocurriría si los roles se revirtieran, si el tsundere fuera él y ella la receptora del abuso? ¿Seguiría siendo gracioso?

No. Muchos estarían incómodos con una escena así. Sospecho que el motivo es la noción de que las mujeres tienden a ser más débiles que los hombres, por lo que una mujer golpeando a un hombre suele ser gracioso. Qué risa da cuando una chica le pega a su novio y él no se defiende, ¿eh? Cómo se reiría el lector cuando tu personaje femenino le rompa la cabeza a su pareja con un bate o le saque un ojo con un cuchillo. Sí, jajaja, qué gracioso.

(SARCASMO, por si acaso alguien no sabe lo que es).

Los comportamientos abusivos no son exclusivos de los hombres y es obvio que cualquiera con malas intenciones puede hacer muchísimo daño sin importar esu género. Es obvio, pero lo olvidamos o lo ignoramos porque de pequeños aprendimos que a las mujeres no se las golpea ni con el pétalo de una rosa y los caballeros de verdad evitan herir las sensibilidades de las damas.

Y ya que estamos en el tópico del abuso, sí, los hombres pueden ser violados por mujeres. Tener una erección no es lo mismo que consentir a un acto sexual, pues el deseo tiene un componente físico y un componente mental. En ocasiones, uno de ellos puede funcionar sin el otro. Por si no queda claro:

Las violaciones no siempre son violentas. Algunos sobrevivientes se rinden para protegerse o proteger a sus seres queridos. Algunos están embriagados, drogados, incapacitados física o mentalmente, o en una posición sin poder. Algunos (lo cual es doblemente horrible) son niños. Las violaciones no siempre incluyen coito. Algunos violadores están casados con sus víctimas. Algunos violadores son mujeres. Algunos violadores son hombres. Y, a veces, en medio de un acto que no dejará de ser una violación, una víctima experimentará sensaciones físicas que desencadenan un clímax: un orgasmo.2

A pesar de que los psicólogos lo tienen claro, muchas personas se siguen tomando la idea de que un hombre pueda ser abusado a la ligera. De ahí que algunos escritores escriban escenas con sus personajes masculinos siendo violados y los demás personajes se lo tomen a broma. Esto ocurrió en La rueda del tiempo, por ejemplo.

No digo que ahora vayamos a escribir escenas de comedia en las que la protagonista es violada por un duende que apenas le llega a la cintura, o que de repente todos los personajes masculinos violados sean tratados con la justicia que una persona merece. Si tus personajes viven en una sociedad retrógada, eso es lo que va a haber. Pero insisto: esta debe ser una decisión consciente por parte del autor, no un «Jajaja, cómo se va a reír el lector cuando a Daniel lo viole una tipa buenota que le dobla en edad».

Sí, cómo se va a reír…

Costumbres

En este grupo entrarían otras cosas bastante simples, pero que dan jugo en lo que a worldbuilding se refiere. El ejemplo que se me ocurre es nuestra dieta: una persona occidental no tendrá problema alguno con comer res, cerdo o pollo. Pero si a alguien se le ocurriera abrir una granja de perros, lo crucificarían en el acto.

¿Por qué, si sabemos que los cerdos son más inteligentes que un perro, las vacas son de lo más curiosas y las gallinas se dejan querer como un perro?

No podemos comer perro porque es un tabú. Históricamente el perro ha sido un compañero de caza, un símbolo de lealtad, mientras que los demás han sido productos de consumo. Y sí, es doble moral. Es algo que no tiene ni pies ni cabeza, sobre todo cuando sabes que los animales que sí consumimos son inteligentes, afectuosos y sienten dolor. Cosas como esta permiten definir mejor las diferencias entre las culturas de tu mundo fantástico.

¿Otro caso de doble moral?

No quise seguir expandiendo esta entrada porque ya estaba alguito larga, pero no dudes en decirme qué casos de doble moral se te ocurren. Esto es algo que le da riqueza a cualquier obra y deja espacio para la autocrítica. Siempre es bueno que el lector piense y descubra algo de sí mismo.

  1. Uso a mi hermano en el ejemplo porque es un hombre alto, por lo que así eliminamos la posibilidad de que alguien acuda en mi ayuda no porque el tipo era racista, sino porque yo soy mujer
  2. What Science Has to Say About Arousal During Rape

14 comentarios

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  • Yo pienso lo mismo sobre Geralt de Rivia jajajajajaja.

    Vale, ahora me pongo más seria. No sé realmente si he introducido casos de doble moral en mis escritos, pero es algo que tengo muy pendiente, así que pronto me pasaré de nuevo por aquí para hacer memoria y ver qué se me ocurre. ¡Gracias! 😀

    Saludos <3

    • Por lo que dijeron algunos de mis seguidores en Twitter, no somos las únicas XD

      Yo sí he incorporado algo de doble moral, aunque se ve más en Hierro fatuo que en Cazador y presa. Intentaré seguir metiendo más. Me parece que es una herramienta de lo más interesante.

      Abrazos <3

  • Otro caso de doble moral es la maternidad y la paternidad. Si una mujer prefiere centrarse en su carrera y poner a sus hijos a cargo de canguros u otros familiares, es una mala madre. Si un padre se mata a trabajar y vuelve a casa a última hora para poco más que acostar a sus hijos, es un hombre muy sacrificado. Se da por hecho que una mujer sabe cuidar de un niño mejor que un hombre, y resulta un recurso estupendo para las comedias de situación que a un soltero le toque ocuparse de un crío durante un tiempo. El doble rasero llevado al extremo es el caso de las custodias, que se dan automáticamente a la mujer a no ser que esté probado por triplicado que es adicta a sustancias y maltrata a sus hijos físicamente. Las mujeres estamos condenadas a ser madres y los padres son unos inútiles.

    • Cierto, ese es un tema muy vigente hoy en día. He conocido gente pro-life que exigen que las mujeres tengan a sus hijos y se queden en casa cuidándolos, pero luego no quieren que sus impuestos vayan a programas que ayuden a los padres solteros y, cuando la madre se ve obligada a trabajar de sol a sol para conseguir lo necesario, la critican también. No hay forma de hacerlos felices.

      Y ya que estamos en el tópico de la maternidad: una mujer que no tenga hijos tiende a sufrir de un estigma, mientras que el estigma es mucho menor con el hombre, o por lo menos así me lo parece. Con decirte que mi abuela apenas sonrió cuando yo me gradué y casi llora de alegría cuando empecé a salir con mi novio, pues te digo todo. En un par de meses ya estará pidiéndome los nietos.

      PS. volví a leer «doble trasero». Mi subconsciente me está diciendo algo.

    • ¡Ana, abandona ese trasero! Mira, me acabo de acordar de un caso de doble moral de una de mis novelas. La protagonista se horroriza cuando ve que su madre ha crucificado a ciudadanos como castigo (es una especie de Roma, y los ciudadanos no podían ser crucificados). Ella misma dice “una cosa es crucificar a bárbaros, y otra distinta a ciudadanos”.

    • Cierto que esa es doble moral clásica. Las Cruzadas eran lo mismo: la Biblia dice «No matarás», pero la Iglesia quería ganar control sobre la tierra santa, así que se veían «obligados» a invadir estas tierras y matar musulmanes. Lo mismo con las brujas. O sea cuando se percibía que la víctima no era «humana», pues estaba bien hacerlo.

      PS. Imposible abandonar el trasero.
      trasero

  • Genial post, Ana, como siempre. Gracias por animarnos los martes XD

    Este tema me parece interesantísimo. Recuerdo que cuando leí 1984 y vi por primera vez el concepto del “doblepiensa” me horroricé bastante, porque me pareció algo que ya tenemos totalmente integrado en nuestro día a día, sin ser conscientes de ello. Mires donde mires, resulta muy fácil ver doble moral; basta con prestar atención a lo que dice la gente, o incluso a lo que decimos nosotros mismos, porque a veces parece casi imposible ser coherente al 100%. Siempre hay algo en lo que patinamos.

    Todos los ejemplos que se me ocurren me parecen polémicos. En las religiones hay muchísimos casos de doble moral, cuando los preceptos originales se retuercen y deforman para satisfacer circunstancias ajenas a la religión en sí y utilizarla como arma (el ejemplo más inmediato que tenemos ahora mismo es el Daesh y cómo han corrompido el Islam, pero también es algo que ha afectado históricamente al cristianismo a lo largo de estos dos mil años). Con las ideologías políticas pasa exactamente igual y, si me apuras, incluso con cualquier tipo de ideología: siempre se vende algo que al final sólo se aplica cuando o a quien resulta conveniente. Sin ánimo de entrar en juicios de valor ni en polémicas, comparto un caso de doble moral que siempre me ha llamado mucho la atención: la actitud hacia las personas que padecen Síndrome de Down. Desde las instituciones se promueven muchas políticas para la integración, tanto social como laboral, haciendo hincapié en que con una mejora de la educación y la atención especializada pueden llevar una vida digna. Pero, al mismo tiempo, también está socialmente aceptado que, si tu bebé viene con Down, es mejor abortarlo, por el simple hecho de tener Down. Los propios ginecólogos instan a las mujeres a hacerse la amniocentesis para descubrirlo y poder abortarlo a tiempo. Me resulta curioso que de cara a la galería se luche tanto por sus derechos y por detrás se esté vendiendo la idea de “sería mejor no traer ninguno más al mundo”. Si desde las instituciones me repiten que mi hijo estará bien atendido y tendrá una vida digna, a pesar de las dificultades, ¿por qué tanto énfasis en abortarlo? ¿Una persona con Síndrome de Down es un ser humano con derechos como cualquier otro, así en abstracto, pero la cosa cambia cuando me toca a mí ser su madre?

    Y bueno, ejemplos como éste los hay a patadas con respeto a los derechos humanos en general, que parecen venir con una letra pequeña incorporada para aplicar de forma especial a cada caso, como si no todos los humanos fuésemos igual de humanos.

    • Interesante ese caso. La verdad es que aquí no he visto esa doble moral en particular, aunque sí muchas otras sobre la mujer, la maternidad y el aborto.

      la mujer y el aborto

      Es un tema de lo más complejo que podría explotarse para el beneficio de la historia, sin lugar a dudas. Después de todo, nuestras posturas raras veces son coherentes.

      Saludos.

  • Una buena entrada sin duda, Ana.
    En las cosas que escribo, después de revisarlas, me he dado cuenta de que muchas veces ocupo la doble moral, pero no es algo consciente, lo que me hace preguntarme hasta que punto esto estará incrustado en la cabeza de alguien.
    Estudio antropología y me ha tocado ver varias veces el asunto de las dobles morales y los roles de edad, raza, etnia, sexo y clase que pueden haber en diferentes sociedad. Digo, desigualdad en el mundo hay de sobre y en una historia ficticia no tiene porque no ser así.
    Y sin duda el asunto de los tabúes da para mucho mas.

    Pd: hace poco comencé a leer la saga de Geralt de Rivia (voy en la sangre de los elfos) y ahora tu imagen le ha dado todo un nuevo significado a mis lecturas sobre el Lobo Blanco.

    • Diría que la gran mayoría de las reacciones que tenemos ante ciertas situaciones se dan por procesos inconscientes que aprendimos en nuestra infancia y adolescencia. Algunos quizás sean instintivos, así que el hecho de que los hayas incluido sin darte cuenta no es ninguna sorpresa. Yo también lo hice, aunque cuando me di cuenta añadí un par de cosas para que el lector pensara si tal postura era correcta o no.

  • Lo de que las mujeres son débiles y esa doble moral está bastante marcado tanto en hombres como mujeres. Lo viví hace poco con algunas compañeras de la universidad:
    Estaba este vídeo donde se mostraba una chica golpeando al que parecía ser su enamorado. Golpes duros, que duelen de verdad, pero el hombre se aguantaba, intentando hacerla entrar en razón. Yo solo pude pensar “dios, qué agresiva, el tío trata de resolverlo pacíficamente”. Mis compañeras al ver esa parte del vídeo no podían evitar decir “bien echo” o “toma, maldito” y “dale duro”, así, tal cual. Y entonces el vídeo siguió hasta un punto donde el hombre dejó de aguantárselo y le metió dos duros puñetazos que la tiraron al suelo. Mi reacción natural fue pues normal, la chica le metía puñetazos y cachetadas con la verdadera intención de lastimarlo, y él se cansó y se defendió. Por supuesto, mis compañeras solo pudieron pensar en una cosa: “qué maricón por golpearle a una mujer”. La doble moral es clara en nuestra sociedad.

  • Hola.
    Muy buena entrada, incluso me recordó un caso que vi en un anime
    En una película de Saint Seiya Overture, <> aparece la diosa Artemisa, a ella como diosa, considera a los humanos como inferiores, y la Tierra no le interesa ni mucho menos los humanos. ¿Por qué recalcó esto? Por que escenas mas tarde Touma de Ícaro aparece que es un ángel, más bien un humano que la misma Artemisa eligió, y se puede ver como ella le hace caricias muy sensuales a Touma.
    Otro ejemplo de este anime es un dios (Hades), que es noble, bondadoso y cuidada de sus espectros, pero quiere destruir a la humanidad por sus pecados y llenar de obscuridad la Tierra…

    Así como he visto casos en el fandom, los géneros de anime como el yaoi y el yuri.
    Hombres que les encanta ver yuri (anime manga con relaciones sentimentales y sexuales de chica – chica) si les dices que ves yaoi (anime manga con relaciones sentimentales y sexuales de chico – chico), por que dicen que es algo innatural y asqueroso… Que admito que igual sucede a la inversa con las mujeres…

    Bueno conozco muchos ejemplos y estos fueron unos de los que conozco y me han tocado ver.

    Pues saludos
    Cinthya

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