Cómo escribir peleas (in)creíbles: arcos y armas de fuego

Seguimos con la serie Cómo escribir peleas (in)creíbles. En la entrada pasada estudiamos armas arrojadizas como las lanzas. En esta evaluaremos lo que ocurre cuando achicas una lanza para convertirla en flecha y usas un arco o una ballesta para dispararla. Luego, estudiaremos las armas de fuego y enumeraremos algunos errores comunes. Busca un lugar cómodo y empecemos.

Peleas con arcos

Los arcos son armas tan antiguas como versátiles. Es fácil improvisar uno aunque no siempre se tenga acceso a madera de buena calidad, son baratos en comparación con otras armas, el usuario apenas requiere protección o armadura y se puede atacar a distancia.

El arco se usaba tanto para cazar como para la guerra, lo cual hacía doblemente conveniente tener arqueros en las filas de un ejército. De hecho, algunos ejércitos estaban compuestos casi completamente por arqueros; en otros casos, los arqueros jugaron un papel decisivo. Los hunos y los mongoles son prueba de que los arqueros a caballo son una combinación mortal, y gran parte del éxito de los ingleses durante la guerra de los Cien Años se debía a sus longbowmen (quien haya jugado Age of Empires II me entiende).

Bueno, uno de tus personajes lucha con un arco. ¿Qué debes saber al respecto?

Primero, que se requiere algo de fuerza para manejarlo. La potencia del arco suele medirse en libras, que representan la presión que ejerce el arma sobre el cuerpo (especialmente los brazos y la espalda), cuando se retrae la cuerda. Quien se inicie en la arquería probablemente lo haga con un arco de menos de 30 libras y vaya subiendo conforme aumente su fuerza y mejore su técnica. Esto puede años de entrenamiento, porque aunque puedas disparar un arco de setenta libras, no quiere decir que puedas hacerlo decenas de veces, como se veían obligados a hacer los arqueros en un ejército.

Si tomamos en cuenta que algunos arcos excedían las 100 libras y exigían que el arquero usara el peso de su cuerpo, no es de sorprender que desarrollar la fuerza y la precisión necesarias para el combate tomara años de entrenamiento duro en algunos casos.

Así que no, tu protagonista no va a aprender a disparar en una semana de campamento con los elfos. Lo más probable es que tras esa primera semana, todavía le estén doliendo los músculos de la espalda y los brazos. Si vas a hacer a una arquera, que ya sepa disparar o dale el entrenamiento adecuado.

La habilidad de disparar un arco y de improvisar uno sería muy valiosa en algunas situaciones. Si el personaje no dispone de armas de caza, puede hacer arco y flecha para procurarse el almuerzo. También sirve como defensa. Ni siquiera se necesita madera. Este chico hizo un arco con PVC. Imagino que sería de lo más útil durante el apocalipsis zombi.

Aunque el arco no es tan fácil de manejar, podría ser más fácil de elaborar de lo que crees. Indudablemente, es un a ventaja con la que no cuentan otras armas.

En cuanto a las flechas, también pueden elaborarse con varios materiales, desde hueso y piedra hasta metal y fibra de vidrio. Una flecha está compuesta por la punta, el astil y el emplumado, que le da estabilidad al volar. Por supuesto, la longitud de la flecha depende del arco y el usuario.

Como no hay explosión, las flechas son silenciosas, un factor a tener en cuenta cuando el personaje debe ser sigiloso.

En esta entrada valdría la pena mencionar también las ballestas. El predecesor de la ballesta no es el arco, sino la balista, un arma de asedio antigua que consistía en un arco montado sobre una base. La ballesta suele ser más potente que el arco, y en lugar de flechas, dispara virotes.

Armas de fuego

Las invención de las armas de fuego fue el siguiente paso lógico tras el descubrimiento de la pólvora. Con una sustancia capaz de estallar en lugar de arder de forma controlada, se hizo posible contener la potencia de la explosión en un cilindro para impulsar un proyectil hacia adelante. Las armas de fuego podrían ser más antiguas de lo que crees: un manuscrito chino del siglo doce describe el uso de tubos de bambú llenos de pólvora que disparaban flechas, y se sabe que para el siglo trece unas cuantas naciones investigaban nuevas formas de elaborar pólvora y mejorar la eficacia de las armas de fuego.

Así que si en tu mundo fantástico hay fuegos artificiales, también podría haber armas de fuego.

Con el tiempo, refinamos la elaboración. De cañones de mano que no podían ni disparar en línea recta llegamos a los fusiles de asalto. Desarrollamos mangos para sujetarlos con comodidad, mecanismos de ignición, cartuchos, cargadores. La evolución de las armas de fuego dejó a su paso tal variedad de pistolas y rifles que me resultaría imposible hablar de todos con precisión en una sola entrada. Por lo tanto, me voy a limitar a enumerar algunas ventajas y desventajas generales y a darte algo de vocabulario.

La principal ventaja de las armas de fuego es su facilidad de uso. Para poder tirar con arco en batalla tendrías que practicar por meses o años dependiendo de la potencia del arco. Con un arma de fuego solo necesitas semanas de entrenamiento para estar listo para la guerra. Son tan fáciles de usar que hasta un niño puede hacerlo.

Dicho esto, aún se necesita entrenamiento. Las armas de fuego generan tanta potencia que “retroceden” y apuntar no es tan fácil como parece. Nadie toma una pistola y está listo para matar a cien mafiosos. No. En serio, no caigas en este error. La única forma de que un primerizo de en el blanco es que dispare a quemarropa o que tenga todo el tiempo del mundo para apuntar (y en una pelea, no lo tiene).

Otra ventaja es que las armas de fuego modernas tienen un poder de penetración increíble, al punto de que defenderse de ellas requiere armadura avanzada y pesada que solo está disponible para el ejército y la policía. El Chaleco Táctico Externo Perfeccionado que usan los soldados de los Estados Unidos pesa 15 kilogramos y puede detener balas de 9mm a 426 metros por segundo. Sin embargo, a 465 metros por segundo, el proyectil tiene más de 50% de probabilidades de penetrar la armadura.

Y esto solo tiene en cuenta balas de 9mm a velocidades relativamente bajas. Un fusil de asalto o una ametralladora puede llegar a los 1000 m/s. Incluso si el cartucho milagrosamente no atraviesa el chaleco, el daño al cuerpo sería devastador por el impacto a menos que estemos hablando de armadura mágica.

Por último, es indudable que las pistolas tienen un efecto emocional en la ficción. Pocas armas inspiran tanto terror con una pistola contra la cabeza del protagonista.

Dicho esto, las armas de fuego presentan varias desventajas. La primera es que son ruidosas. Una escopeta calibre 12 produce más ruido que un motor de jet a 100 pies, y recordemos que el usuario la porta contra su hombro. En las películas es muy común ver silenciadores que transforman la explosión de la pólvora en un murmullo. En realidad, esto es pura ficción, como se demuestra en el siguiente video en el que una persona dispara una 9 milímetros con y sin silenciador.

El silenciador reduce el ruido, por lo que un potencial enemigo podría tener más dificultades para hallar tu posición exacta, pero no enmascarará tu presencia aunque uses munición especial, conocida como subsónica. Si necesitas que tu personaje no sea detectado, tendrás que usar otra arma o un silenciador mágico.

Tampoco podemos olvidar que las armas de fuego usan proyectiles. Si se te acaba la munición, te queda una máquina bastante cara que de nada te sirve contra las hordas de zombis. Y no, las ametralladoras no tienen balas infinitas. Es más, disparar a lo loco es una tremenda insensatez que te va a costar muy caro.

Hablando de costos, otra desventaja es el precio de las armas de fuego. Una pistola estándar, digamos, una Glock 17 de 9mm, cuesta más de 500 USD. Claro, esta es un arma elaborada posterior a la revolución industrial. Antes de eso, solo los realmente ricos tenían acceso a estas armas. Si tu personaje es pobre, lo más probable es que no pueda portar un arma de fuego a menos que la encuentre. Tampoco es algo que se pueda improvisar con facilidad. Si intentas crear un arma de fuego o reparar uno, es probable que te estalle en la mano o te salga el tiro por la culata (literalmente).

Sigamos con otras nociones útiles. Aunque se usa “pistola” para referirse a las armas de fuego en general, en el sentido estricto de la palabra es un arma corta que se puede disparar con una mano. Esta es la que usan la policía, los detectives y la mayoría de los civiles. La mayoría de las pistolas modernas usan cargadores que contienen doce o más cartuchos y son semiautomáticas, lo cual implica que usan la energía del disparo para extraer el cartucho de la cámara y alimentarla con otro cartucho.

¿Sabes qué quiere decir esto? Que las pistolas modernas no hacen “clic”. Sabes a lo que me refiero: la protagonista entra en una habitación oscura lista para enfrentarse al villano cuando oye un clic tras de sí y el lector piensa: «Oh, no, ¡el malo tiene un arma y está listo para disparar!». Bueno, el arma semiautomática siempre está lista para ser disparada. Por eso es semiautomática. Anteriormente, tenías que amartillar el arma para que esta pudiera disparar. La magia de las semiautomáticas es que hacen eso por ti. Cuando el usuario amartilla el arma, lo que hace en realidad es expulsar una bala que ni siquiera ha sido disparada.

Qué desperdicio. Piensa en el medio ambiente, por favor.

Así que si quieres un “clic”, el personaje no debería usar una semiautomática. Vale un revólver, que por definición también es una pistola. La diferencia es que el revolver tiene un tambor en el que van los cartuchos en lugar de un cargador. Los primeros revólveres eran de acción simple, que significa que tenías que amartillarlos para poder disparar.

No digo que que un malo con una semiautomática no puede amartillar para intimidar, pero la verdad es que es un acto tan estúpido que no provoca ningún miedo. Si el villano quiere matar al protagonista, lo hará sin advertencia y sin necesidad de monólogos.

Las pistolas son efectivas a distancias cortas, pero cuando necesitas algo que te aporte un mayor alcance, lo que estás buscando es un rifle. Se usa el término “rifle” para referirse a cualquier arma de cañón largo, como el fusil de asalto, el fusil de francotirador, la escopeta y la ametralladora. Como es el caso de las pistolas, la mayoría de los fusiles son semiautomáticos y muchos de ellos tienen la capacidad de disparar cientos de balas por minuto en modo automático… lo cual no quiere decir que sea buena idea hacerlo.

Todos hemos visto a Rambo entrar en escena con balas infinitas. La realidad es muy diferente: aquí te dejo un video de un soldado vaciando una AK-47.

El hombre usó tres cargadores en treinta segundos. La mayoría de los soldados estadounidenses portan una M4 Carbine, cuyo cargador cuenta con 30 cartuchos, y por lo general tienen 7 cargadores para las misiones. Saca la cuenta: si todos se pusieran a disparar en modo automático, se les acabarían las balas en menos de minuto y medio.

Disparar una gran cantidad de balas sirve para forzar al enemigo a buscar cobertura mientras tus aliados cambian de posición, ya sea para ganar terreno o para batirse en retirada. Pero si el personaje está solo, de nada sirve el modo automático. Tiene que hacer que cada bala cuente, y para eso debe apuntar y disparar.

Por último, las balas no hacen estallar cosas. Dispararle a un barril de gasolina no hará que estalle, aunque sería muy conveniente.

Estas son solo algunas consideraciones a tener en cuenta a la hora de escribir peleas con armas de fuego.

¿Y la narrativa?

Si esta es la primera entrada que lees de esta serie, te habrás dado cuenta de que solo estoy dando datos técnicos sobre las armas; no he dicho nada sobre el arte de escribir peleas. Lo hago porque la documentación viene primero, la escritura va después. Tienes que saber sobre las armas que vas a usar para escribir peleas creíbles. Lo increíble se lo añade la narrativa, que estudiaremos más adelante. Si no quieres perderte nada, suscríbete al feed del blog.

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14 comentarios

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  • ¡Nooo! Te has dejado las balletas :( Es un arma que me gusta mucho, sobre todo por las implicaciones sociales que tuvo en su momento. Podían atravesar la armadura de los caballeros y no hacía falta mucho entrenamiento para que cualquier pordiosero se pusiera a disparar. Tengo entendido que los nobles se lo tomaron tan mal que hubo un papa que amenazó con excomulgar a quien usase una ballesta.

    • Rocío, si nunca has ido a un campo de tiro con arco, pruébalo, que es muy divertido. En dos horas le darás a un blanco de tamaño humano a 20 metros siempre. Y con un poco de habilidad mucho más lejos.

      Incluso te enseñarán a tensar y disparar rápido (por si disparas contra algo en movimiento o que acaba de asomar la cabeza).

      El arco no es tan complicado, lo malo es que necesita mucha fuerza. Yo desarrollé tendinitis después de tres prácticas con un arco de 35 kilos.

    • Cuando estuve en Japón tuve la oportunidad de practicar kyudo y puedo confirmar que el estrés sobre músculos, tendones y huesos es brutal. Sobre todo porque esta gente no se va con juegos. De una vez te entrenan con una potencia similar a la del arco tradicional, más de 60 libras.

      Lo complicado del arco es desarrollar la fuerza suficiente para disparar con precisión.

    • Vaya, parece que copié la versión que no era del archivo y me salté las ballestas D: Lo corrijo en cuanto llegue a casa.

      Admito que tengo predilección por el arco justamente porque requiere habilidad usarlo. Aclaro que la capacidad de atravesar armadura de placas de acero no era exclusiva de las ballestas. De hecho, el éxito de los ingleses en la guerra de los cien años se debía justamente a que sus arqueros lanzaban flechas con tal potencia que atravesaban la armadura de los caballeros franceses. No fue sino hasta la invención del acero templado, posiblemente a mano de los italianos, que las armaduras fueron capaces de soportar el poder de esas flechas.

      Tengo entendido que lo del Papa no ocurrió de ese modo. El Papa Urbano II prohibió el uso de hondas, arcos y ballestas contra los cristianos, pero la Iglesia no tenía ningún problema con los cristianos que las usaran contra herejes.

    • Añado a lo que dijo Ana lo que leí hace poco en el libro de “Historia para Dummies”: el Papa Urbano II condenó el uso de la ballesta, pero fue durante otro papado (alrededor de 40 años después) que la Iglesia prohibió que la usaran contra cristianos. A los caballeros no les gustaba usar ballesta porque les parecía poco honorable.

    • Pudiera ser. Según Wikipedia, unos cuantos disputan la traducción del edicto. Esto de corroborar eventos con más de 500 años de antigüedad es complicado.

  • Genial artículo, me ha gustado mucho. Solo dos detalles:
    En primer lugar, el arco, a pesar de tener menor fuerza que la ballesta, tiene la ventaja en la cadencia de tiro: mientras que un ballestero tardaba en recargar su arma un minuto, un arquero podía lanzar varias flechas en el mismo lapso de tiempo. Esta ventaja del arco también se mantenía con las primera armas de fuego, como arcabuces y mosquetes.
    Y en segundo lugar: un rifle, aun sin munición, no deja necesariamente desprotegido a su portador, sobre todo si este lleva bayoneta y la acopla a la boca del arma, creando una suerte de lanza muy útil en el cuerpo a cuerpo.

  • Que buena dosis de conocimiento (Desconocía lo del “click”). Me gustaría agregar algunas cosas.
    Cuando uno dispara un arma de asalto (como una AK-47) el “martilleo” es muy fuerte haciendo que la ráfaga de balas se desvié hacia arriba, para poder controlarlo hay que tener fuerza y entrenamiento. Como la otra noche, estaba cenado unos tacos y en televisor estaba trasmitiendo una narco-novela (Otro “tesoro nacional”) donde una edecan despacha balas a cierta y siniestra de la manera más falsa y ridicula que te puedas imaginar.

    Otro punto que me gustaría agregar, es el uso de una arma de fuego mas allá de disparar. cuando las balas se terminan uno puede usar la pistola como una pequeña cachiporra, además de ser útil en una situación desesperada, también se puede emplear cuando el prota no quiera matar y se limita a solo noquearlo.

    Buen post. suerte con tus proyectos

  • Un apunte sobre el precio de las armas en periodos preindustriales.
    Las armas eran más sencillas, mucho más sencillas.
    En períodos preindustriales, sobretodo en el siglo XVIII las armas de fuego eran relativamente comunes. En el siglo XVI eran bastante aparatosas y caras, era cosa más que nada de ejércitos profesionales europeos. Durante el siglo XVII la posesión se fue generalizando y en el XVIII ya se había generalizado en muchas poblaciones.
    También había poblaciones más armadas que otras. Los colonos ingleses del actual EE.UU. eran de las poblaciones más armadas del mundo, incluso preservaron las armas como un derecho; los cosacos también eran una población muy armada, molestos para los principados de Europa del este, enemigos de los turcos y conquistadores de Siberia; los castellanos, del norte de España sobretodo; los boers de Sudáfrica estaban armados hasta los dientes, vivían en guerra con británicos, xhosa y zulues. Cuanto más lejos de Europa, en fronteras complicadas y en los límites del mundo civilizado, más armada estaba la gente, había mucha gente armada y que sabían utilizarlas.

    • ¡Muchas gracias por el apunte! No he logrado encontrar información sobre el precio de las armas en sí durante épocas preindustriales. Tengo entendido que el costo del metal podía ser muy elevado y no era fácil encontrar mano de obra capacitada para fabricar un arma de fuego.

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Copyright © 2016 Ana Katzen.