Cómo escribir peleas (in)creíbles: hachas

Seguimos con la serie Cómo escribir peleas (in)creíbles. Dada la gran variedad de armas, le pedí a mis seguidores de Twitter que me ayudaran a elegir cuál explorar en esta entrada. Para mi sorpresa, la gente quería hachas. Muchas hachas. En retrospectiva, no debí haberme sorprendido porque este es un blog de fantasía y seguramente ustedes quieren armar a los orcos de una vez para que vayan por ahí arrasando aldeas. ¿Ven cómo los conozco?

A lo que vamos: las hachas son armas tan eficaces que en ciertos periodos de la historia eran incluso más comunes que las espadas. A pesar de la fascinación que tenemos los escritores de fantasía por ellas, las subutilizamos en la mayoría de los casos. Por ejemplo, creamos a un grupo de forajidos cuyo líder es un hombre de espaldas anchísimas que porta un hacha llamada Cortamiembros, porque es que las hachas son muy pesadas y sólo los gigantes pueden llevar una. Todos ignoran el hacha común que usa el grupo para cortar leña… y que casi cualquiera podría levantar. Esto se debe a que los escritores olvidamos que las hachas, como los cuchillos, son herramientas.

Hachas: lo básico

Las hachas son de diseño muy sencillo: una cabeza afilada asegurada a un mango. Antes de que las usáramos para cortar miembros extremidades, las empleábamos para cortar huesos y carne de las presas que cazábamos y madera para alimentar el fuego. No pongo en duda que nos pusimos a pelear con ellas poco después de inventarlas (a lo mejor hasta tres horas después), pero este es su uso primordial.

El poder del corte no proviene del peso de la herramienta en sí. Incluso las hachas de guerra oscilaban entre el medio y los tres kilogramos de peso, lo cual es el mismo rango que las espadas y demuestra que no eran tan pesadas como se cree. La razón por la que un hachazo bien dado es tan poderoso es porque la mayor parte de la masa del arma está concentrada en la cabeza metálica, provocando que al descender el golpe imprima más fuerza. Física simple. Por eso no es buena idea talar árboles con espadas: porque la masa se concentra en la empuñadura.


como escribir peleas de hachas
Hablando de talar, me parece un poco extraño la ausencia de hachas de las normalitas, de las que se usan para cortar leña, en las novelas que he leído. A los escritores de fantasía nos encanta escribir sobre las peripecias que atraviesa un grupo para hacerse con algún artefacto raro. Son muchas las novelas que plantean situaciones en las que uno de los miembros se ve indefenso ante una emboscada porque su especialidad está bien alejada del combate y no porta ningún arma. Pero ¿realmente está desarmado cuando en el inventario del grupo hay un hacha para talar y cuchillos? Me parece a mí que esta es un área que no se explota y podría demostrar el ingenio de un personaje que, aunque no sabe pelear, toma la iniciativa para defenderse.

Dicho esto, sí hay ciertas diferencias entre las hachas domésticas y aquellas usadas en el combate. La línea puede ser difusa y hay hachas de guerra que bien pudieran usarse para cortar leña, pero en muchos casos basta con ver un hacha para decir: «Esta no es para cortar leña. Esta es para partir cabezas».

Diferencias entre el hacha doméstica y el hacha de guerra

Para resumir y simplificar mucho, diremos que la cabeza del hacha doméstica tiende a ser más corta y gruesa. Además, el mango suele ser curvo y corto. Mira la siguiente imagen:

Cómo escribir peleas con hachas

El mango es relativamente corto y la cabeza es algo voluminosa. Es una herramienta para cortar leña y por su diseño podría no ser tan efectiva en combate como sus hermanas diseñadas para la guerra, puesto que es más proclive a quedarse atascada en los huesos del contrincante. El hecho de que la cabeza sea tan gruesa añade peso. De hecho, las hachas domésticas tienden a ser más pesadas que las de guerra.

Ahora mira esta hacha danesa:

como escribir peleas con hachas

Fíjate en lo delgada que es la cabeza en comparación con el hacha doméstica. La superficie de corte también es mayor, y los bordes incluso permitirían hacer una estocada que, aunque no letal, podría disuadir a un enemigo o evitar un ataque. No sería buena idea usar esta arma como herramienta porque podrías dañar la hoja. Esta hacha en particular cuenta con un mango que excede el metro y medio, lo cual la acerca a una lanza en lo que a longitud se refiere.

Claro, hay muchas hachas que eran usadas en batalla y que tenían un diseño más parecido al de la herramienta doméstica. El tomahawk sin lugar a dudas podría usarse para cortar madera, aunque quizás no para talar. De igual modo, en la antigüedad había un montón de hachas de hoja corta y estrecha que se usaban para pelear.

Diferencias entre las hachas y las espadas

Dado que en la entrada pasada hablamos de espadas, quizás conviene hacer algunas comparaciones. ¿Por qué el corte y el manejo del hacha es tan diferente del de la espada, si pesan más o menos lo mismo? Como expliqué más arriba, todo gira en torno al diseño. En el caso del hacha, la mayor parte de la masa está concentrada en la cabeza del arma, mientras que con la espada se concentra hacia la empuñadura. Esto significa que al empuñar un hacha, el peso de la cabeza imprime fuerza al golpe gracias por simple gravedad. Podría decirse que el hacha combina el corte de la espada con el golpe contundente de una maza, lo cual lo hace ideal para lidiar con ciertos tipos de armadura.

Aparte de esto, el diseño de la cabeza hace posible «enganchar» al enemigo con ella. Si erras el golpe y das más allá, puedes usar la parte baja de la cabeza como gancho para apartar el brazo o incluso el arma del oponente. También es posible lanzar un hacha, aunque esta técnica se limita a las tribus norteamericanas con hachas pequeñas y sería inútil contra armaduras (además, no soy muy fan de lanzar armas y quedarme sin nada, pero de que se puede hacer, sí).

Otro punto a favor sería el costo de la producción. Hacer una espada es costoso y la forja consume mucho tiempo. Por contraste, las hachas son mucho más económicas porque, técnicamente, son armas de asta. Incluso la madera de mejor calidad es más barata que el hierro. En ciertos periodos de la historia, las hachas eran más comunes que las espadas por el simple hecho de que eran más fáciles de confeccionar y mucho más económicas.

Dicho esto, el diseño no viene sin desventajas. Un hacha tiene más probabilidades de atascarse en la víctima que una espada, como se demuestra en este video (Advertencia: el tipo corta mucha carne. Si te da grima este tipo de cosas, no hagas click).«Mierda, mi hacha se atascó» podría ser el último pensamiento que tengas.

Incluso si tu hacha es de buena calidad y sabes manejarla para que no se atasque con frecuencia, el hecho de que la masa esté concentrada en la cabeza implica que te costará más trabajo recuperarla. El enemigo tendrá más oportunidades para explotar tus aperturas porque estas durarán más. Es por esto por lo que combinar un hacha de una mano con un escudo era tan popular. A medida que la tecnología de la guerra evolucionó, pudimos elaborar hachas más largas a dos manos sin sacrificar protección, porque las armaduras también mejoraron.

Finalmente, otra cuestión a tener en cuenta es la durabilidad del arma. Por lo general, el mango es de madera, material que no resiste tanto como el acero templado. Las armas de asta son proclives a quebrarse. No obstante, cabe destacar que tampoco ocurre con facilidad. La madera empleada es bastante rígida. Otra cuestión a tener en cuenta es que la cabeza puede desprenderse… y conociendo las leyes de Murphy, lo hará en el peor momento: cuando estés alzando el arma y te encuentres rodeados de enemigos con objetos puntiagudos.

Hachas: tarea

Agarra un hacha. Sal a cortar madera. Es en serio.

Desafortunadamente, no hay tantos manuales de lucha dedicados al hacha como a la espada. Durante unos siglos se consideró que era un arma de bárbaros (algo tendrán que ver los vikingos y los sajones con eso). Sin embargo, hay algunos videos en Youtube que puedes usar como referencia.

Como en el caso anterior, yo visitaría algún museo en tu localidad y preguntaría a la gente que trabaja ahí. Estudia las hachas que te llamen la atención. Recuerda que las armas más efectivas lo son por su sencillez, no porque tengan mil picos y diseños intrincados.

Si vives cerca de un sitio con historia, puede que haya festivales con recreaciones históricas. Estas tienden a ser mucho más realistas de las peleas que se ven en Hollywood.

¿Y la narrativa?

Si esta es la primera entrada que lees de esta serie, te habrás dado cuenta de que solo estoy dando datos técnicos sobre las armas; no he dicho nada sobre el arte de escribir peleas. Lo hago porque la documentación viene primero, la escritura va después. Tienes que saber sobre las armas que vas a usar para escribir peleas creíbles. Lo increíble se lo añade la narrativa, que estudiaremos más adelante. Si no quieres perderte nada, suscríbete al feed del blog.

¿Preguntas? ¿Sugerencias? ¡Hablemos en los comentarios!

18 comentarios

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  • Va a ser muy interesante la parte de la narrativa de los combates con hachas, porque son armas con un componente psicológico, de cierto barbarismo como dice Ana.

    Yo una vez, escribiendo un relato de un leñador que decidía emboscar a un caballero (había habido una previa discusión sobre que el leñador se había cobrado una pieza en el coto del noble) creo que me pase´con la descripción de los huesos al romperse con el golpe del hacha. No entiendo cómo me parecen bien estos excesos cuando los escribo…

    Otra ventaja de las hachas de guerra es que se les podía forjar con un pico agudo al otro lado de la hoja y así servir para atravesar armaduras blandas que podían resistir mejor el golpe de hoja. Por lo que he probado en armas de recreación, cambia muy poco el peso, el arma parece manejarse más o menos igual pero da más versatilidad. Aunque sólo sea porque permite un golpe “de revés”.

    • También están las hachas dobles. No he probado una de esas y sospecho que yo preferiría el pico que dices porque sería más de ayuda contra una armadura. Cuando tenga algo de tiempo ampliaré un poco la entrada para incluir algunos modelos interesantes.

  • Mucho cuidado con las hachas. Para leña se suelen usar de arriba hacia abajo y es muy fácil acabar dando contra tu propio pie si no le tienes cogida la medida, así que no os pongáis a dar golpes tipo verdugo a un trozo de madera así de primeras. Además, para cortar madera primero se clava el trozo de madera en el filo con un primer golpe muy flojo, luego se levanta el hacha con la madera clavada y todo y finalmente se descarga el golpe de todo el conjunto sobre el tocón y la madera se abre en dos. Para hacerlo de un único golpe hay que tener mucha habilidad. Es una herramienta lenta, así que como arma también lo será.
    Si tu personaje está más preocupado por sobrevivir en un bosque que por andar peleando, agradecerá que le cuelgues un hacha del cinto. Si su “único” problema es una batalla o un duelo, quizá prefiera una espada. Es muy interesante ver que, aunque en esta serie se explican las peleas, se deja ver también las numerosas posibilidades de las armas como herramientas para cumplir otras funciones en la ficción: caza, leña y un montón de cosas cotidianas que todos hacemos por ejemplo con cuchillos.

    • Curioso. Si supieras que por estos lares cortamos la madera de un tiro, como aparece en las películas. Es probable que la madera que se usa para leña donde vives sea más dura, o que sencillamente nosotros seamos unas bestias, porque el método que sugieres es infinitamente más seguro.

  • Gracias de nuevo por este inmenso trabajo de documentación que estás haciendo, simplificando la vida a los demás.
    Y, como siempre, no puedo evitar hacer comentarios —en mi pueblo se llama a este defecto «ser bacín»—.
    Sí, es cierto que las mazas y hachas eran más fáciles de fabricar, y sus técnicas algo más fáciles que las de la espada, especialmente porque, como dices, mucha gente las empleaba como herramientas.
    Por otro lado, en cuanto al enganche de las armas, es éste un aspecto tan importante en la lucha que varios diseños de armas famosísimas cambiaron por este motivo. Por ejemplo, el lucero del alba esférico tendía a engancharse y se hizo ovalado; la curvatura del pico de cuervo; la curvatura y longitud del sable de caballería ligera —húsares, dragones y ulanos—: ¿Os acordáis de la complicadísima hacha – maza del malo de «El Señor de las Bestias»?
    PS.- Mi compañero, ya recuperado de sus males escrotales, se ha negado ha hacer pruebas con el hacha. Puesto que lo aprecio, me alegro por él, pero me he quedado como con ganas de algo ¿no os parece que existe una curiosa conjunción entre el vídeo del tomahauk, el concepto de hacha y el escroto? «Repeluses» me dan de solo pensarlo.

    • Un arma que pueda enganchar en ciertas circunstancias provee una gran ventaja, no se puede negar. El rollo viene cuando se atasca al golpear. Diría que ese es el principal problema con las hachas, que aunque le des bien es más probable que quede atrapada en el cuerpo de la víctima que, digamos, una espada recta.

      PS.-Dile a tu amigo que, por si acaso, se ponga hielo. Y que se mantenga alejado de un tomahawk.

  • Las hachas siempre me han despertado más interés que el resto de armas. Quizás es porque, equivocadamente, percibía que no hacía falta demasiada práctica para usarlas. Muchas gracias por este artículo, intentaré usar con criterio toda la información vertida en él.

    • Todas las armas requieren un mínimo de práctica para ser usadas, incluso las armas de fuego. La cuestión es que, si ya tienes una herramienta y la tienes a mano, pues más vale usarla para defenderte.

      ¡Gracias por comentar!

  • Interesante articulo sobre las hachas. Como bien dices, un hacha hace unos siglos era algo que todo el mundo tenia en casa, una espada es mucho mas difícil de obtener y de manejar. Un buen hachazo en la cabeza te deja sin enemigo como no lleve casco :-)

    A mi me encantar cortar leña con el hacha cuando voy al pueblo, es una de las cosas mas relajantes que conozco :-))

    • Y aunque lleves casco, mínimo te va a aturdir.

      Yo eso de cortar leña apenas lo hago. Donde vivo hace un calor infernal la mayor parte del año. Pero si algún día necesito, ya sé a quién llamar :)

      ¡Gracias por comentar!

  • Las hachas no me llaman mucho la atención, pero este artículo ha estado muy bueno; siempre que buscaba información de esta índole no encontraba mucho resultado, pero es bueno saber unas cuantas cosas y estar informados.

    JAJAJA xD vengo de leer el artículo de espadas y cuchillos, la verdad, si me has roto algunas ilusiones e ideas >.< pero creo que eso ha sido bueno, no puede uno vivir engañado.

    En algunos videojuegos de fantasía ponen como arma un látigo y no se si eso realmente funcione como tal o sería muy absurdo que algún personaje de novela de fantasía tuviera uno como arma principal.

    Ando leyendo el resto de tus post, me han gustado mucho, ¡Saludos!

    • La verdad es que no estoy muy informada sobre el tema. Diría que tener un látigo como arma principal no es lo ideal. De otro modo, verías a un montón de gente usándolo en peleas históricas, en especial contra gente sin armadura. En cambio, vemos que se lo usa para subyugar esclavos, no para luchar.

  • Buenas tardes

    Me gusta mucho esta serie de entradas. Espero que las continúes.

    Yo tengo la misma orientación que tú a la hora de describir combates realistas en fantasía, así que varias de las cosas que comentas también las hago. Por ejemplo, si tengo que describir un combate sin armas, y es razonable que uno o ambos combatientes tengan entrenamiento, me busco un arte marcial real y me baso en ella. Me suelen gustar los del estilo de la lucha libre, ya que tengo una experiencia mínima en judo :)

    Con respecto a las espadas, yo también me documenté acerca de la escuela alemana :)

    Y en lo que se refiere al hacha, lo único que puedo aportar es que el hacha es un arma ofensiva. La espada es más versátil y es más fácil usarla para parar. El hacha es más difícil de controlar y detener una estocada es muy complicado. De ahí la combinación escudo-hacha. Por eso, un combatiente con hacha (es lo que hacían los huscarles, que solían combatir con hachas de entre 1,2 y 1,8m de largo) solía atacar el primero, lanzando golpes continuamente, sin dejar de avanzar y gritando. De esa manera, el rival se veía abrumado, el efecto psicológico era enorme y se limitaba a intentar detener la lluvia de golpes del huscarle, sin pensar en contraatacar.

    El problema de esa táctica es si te enfrentas a un guerrero experimentado. El efecto psicológico será mínimo y el combatiente veterano dejará que el guerrero con hacha pierda la iniciativa. Entonces, el combate se invierte, ya que el combatiente con hacha está en desventaja si tiene que parar estocadas.

    Un saludo.

    Juan.

    • Mil gracias por comentar. Gracias a tu comentario se me ocurrió que una entrada sobre el efecto psicológico del combate podría ser provechosa :)

  • En cuanto a hachas arrojadizas, creo que la mas famosa es la francisca, el arma típica de los francos antes de Carlomagno.
    Hacer un hacha era mucho mas barato y fácil que una espada.

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