Cómo compartir contenido sin hacer enemigos

Hace unos días, hice algunas modificaciones al blog y me busqué a mí misma en Google para probar el funcionamiento de un nuevo plugin que estoy usando (y por un impulso similar al voyerismo… aunque, ¿es voyerismo cuando se espía una misma? ¿Narcisismo? Qué sé yo). Específicamente, busqué la palabra clave “Manual de Scrivener“; hasta el sol de hoy, esa serie es una de las más populares en el blog. Imagina mi sorpresa al descubrir que mi manual había sido copiado palabra por palabra y subido a Scribd.

En caso de que no conozcas la página, Scribd es un servicio de lectura por suscripción en el que el autor sube su obra y recibe pagos por página leída. En otras palabras, este marparido copió mi trabajo y cobró por ello. Trabajo que, por cierto, está disponible gratis en mi blog.

Nivel de rage:

Una cosa es que un bloguero plagie mi guía y la ofrezca gratis, y otra es que cobre por ello. Es el pináculo del descaro.

Como volverse super saiyajin es imposible y matar gente es ilegal, me limité a reportar el plagio; los de Scribd quitaron mi guía de la página y banearon al usuario. No pongo en duda de que se creará otra cuenta y volverá a subir contenido copiado. Mantendré un ojo avizor a ver si vuelve a subir mi guía, pero no albergo grandes esperanzas con gente así. Se lucran del trabajo ajeno (aunque el creador original lo ofrezca gratis). Quiero llegar a otro tipo de personas, a los noveles que apenas están empezando, deciden crear su propio blog de escritor y creen que copiar un artículo entero está bien siempre y cuando enlaces la entrada original.

Spoilers: no está bien. Es más, podrías salir perjudicado. Aquí te explico por qué:

¿Por qué es mala idea copiar el contenido de otros blogueros?

Si acabas de crear tu blog o página de autor, puede que te veas tentado a copiar contenido de otros sitios para atraer lectores y, al mismo tiempo, promocionar otras páginas. Como aprecias el trabajo de los demás y quieres compartirlo, no tienes pensado fingir que las entradas son tuyas porque eso sería una puñalada por la espalda. Inocentemente, copias una entrada completa de un blog muy popular y, al final, añades el enlace al original.

Con el pasar del tiempo, sigues añadiendo entradas, la mayoría de tu autoría, otras copiadas. Lo que no sabes aún es que Google es una máquina de detectar contenido duplicado y, si bien no hay evidencia de que el motor de búsqueda penalice a páginas con una buena reputación1, sí la hay cuando ocurre lo contrario. Copiar contenido puede ser desastroso en algunas circunstancias2, como por ejemplo, cuando tu blog es nuevo y no es confiable a ojos de Google, o cuando copias de una página con mejor reputación que la tuya.

Las entradas duplicadas no te ayudarán a conseguir más lectores porque los de Google han desarrollado una serie de algoritmos que permiten al motor de búsqueda identificar la original. No es 100% fiable, pero funciona bastante bien. Si Google da con dos entradas idénticas o casi idénticas, mostrará primero en el resultado de búsqueda la que esté hospedada en una página con mayor reputación. Además, si lo haces mucho, Google podría decidir penalizarte.

Fuera de esto, a los blogueros no nos gusta ver nuestro contenido en otros sitios. Algunos de nosotros pasamos horas redactando una entrada, tiempo que podríamos usar trabajando, leyendo o, sencillamente, mirándonos el ombligo. Es importante mirarse el ombligo. Lo que quieres con un blog es crear una comunidad de lectores, y contar con la ayuda de otros blogueros suele ser indispensable. No es bien visto copiar contenido.

Cómo compartir contenido sin hacer enemigos. Original. Ejército de blogueros en busca de contenido robado. Original.

¿Cuál es la moraleja? No copies contenido aunque enlaces la entrada original. Lo más probable es que te salga el tiro por la culata.

Cómo compartir contenido y ganar lectores

Si lo que quieres es ganar lectores y promocionar el contenido de otros blogs que te gustan, hay otras formas más efectivas de hacerlo. Aquí te dejo algunas, organizadas por dificultad y tiempo que requieren.

Comparte en redes sociales

Las redes sociales son herramientas cruciales para descubrir y compartir información relevante. Por desgracia, muchos las usan para promocionarse de formas indebidas. Me refiero a los megalómanos que se la pasan promocionando sus propios blogs y libros las veinticuatro horas del día.

Susan Gunellius escribió en su libro 30-Minute Social Media Marketing que las redes sociales son como las fiestas. Tienes la oportunidad de llegar a cualquier persona en la pista de baile, de iniciar una conversación con cualquiera. Sin embargo, a nadie le gusta charlar con otra persona que solo habla sobre sí misma. Si solo te promocionas a ti mismo, nadie querrá nada contigo.

Es por esto por lo que se recomienda una proporción 80-20: 80% contenido externo, 20% contenido propio. Cuando te tomas la molestia de compartir el contenido de otros, estos lo notan y despiertas su curiosidad. Como mínimo, se sentirán agradecidos de que lo hayas hecho, pues es indicativo de que la entrada te gustó. Además, esto podría desencadenar el principio de reciprocidad. Ellos podrían visitar tu blog y, si les gusta lo que leen, compartir tus entradas.

Advertencia: no te vuelvas loco compartiendo cuanta entrada y artículo leas. Promociona solo aquello que te guste y en lo que estaría interesada tu audiencia.

Comenta en otros blogs

No es ningún secreto que los blogueros vivimos de los comentarios. Justamente, una de las razones por las que las personas abandonan sus blogs es por falta de interacción: es frustrante pasar una o dos horas escribiendo un artículo de calidad y no recibir siquiera un comentario.

Cuando comentas en una entrada, estás animando y agradeciendo al autor, con el bono añadido de que también tienes la oportunidad de promocionarte: en la mayoría de los formularios de comentarios puedes colocar tu nombre, correo y dirección de página web. Cuando publiques tu comentario, tu nombre aparecerá como un enlace y quien haga clic ahí irá a tu página.

He visto blogs crecer muy rápido solo porque sus dueños se dieron a la tarea de comentar en otros blogs, creando así una comunidad basada en la interacción. Quienes sintieron curiosidad al leer sus comentarios hicieron click en sus nombres y así llegaron a sus páginas web.

Advertencia: No pongas el enlace a tu página web en el comentario, a menos que estés enlazando a una entrada relevante en tu propio blog. Esto puede resultar chocante, ya que los demás verán que solo quieres promocionarte. No hagas invitaciones. Solo deja un comentario de calidad.

Expande contenido

Supongamos que un bloguero hace una entrada sobre cómo crear personajes. Por más detallado que sea, es imposible que el tema se haya desarrollado a cabalidad porque es algo que da para libros enteros y hay muchas maneras de enfocarlo. Si hay un punto sobre el cual el autor original no se explayó, no hay motivo por el que no puedas hacerlo tú. ¿Por qué no escribir una entrada sobre los clichés en los personajes femeninos, o cómo hacer un personaje con amnesia, o cómo evitar una Mary Sue?

Puedes hacerlo, y esto añadiría un gran valor a la comunidad. Aunque no estás obligado, te recomiendo que enlaces al artículo original. Cuando colocas un enlace externo en una entrada de tu blog, estás creando lo que se conoce como backlink. Google considera este tipo de enlace como “votos”, por así decirlo. Cuantos más backlinks tenga una página, más popular es, mejor posicionada está. Además, la mayoría de los blogueros usamos WordPress. Cuando enlazas una entrada, nos enteramos mediante un pingback, y esto nos insta a revisar la entrada en la que nos han enlazado.

Perdón por el montón de términos, pero es que hace unos días me interesé en el funcionamiento de Google y tengo el cerebro a reventar de SEO.

Advertencia: solo desarrolla aquello relacionado con tu blog. Si tu página es de escritura, no hables de la batería del nuevo iPhone.

Escribe entradas en otros blogs

No son pocas las páginas que aceptan entradas de otras personas. Puedes buscar otros blogs cuya temática sea similar a la tuya y proponer una colaboración. Por poner ejemplos, Cafetera de letras, Pluma en acción y Sinjania son tres páginas de escritura que aceptan colaboraciones.

No solo estarás llegando a una nueva audiencia y obteniendo visibilidad, sino que también estarás estableciendo una relación fructífera con el bloguero que te hospeda. ¿Quién sabe? Podrían seguir colaborando en un futuro y hasta escribir un libro juntos.

Advertencia: de nada te sirve hacer mil colaboraciones si dejas tu propio blog desatendido. Además, no intentes ofrecer colaboraciones de mala calidad. Debes mantener los mismos estándares en tu blog y en páginas ajenas.

¿Hay más?

Claro que sí. Hay cientos de formas de crear y compartir contenido para tu blog de escritor. Estas son solo algunas de las formas que yo he probado. ¿Conoces alguna otra?

  1. 3 Myths About Duplicate Content
  2. Should You Repost Your Blog Content on Other Websites? A Data-Driven Answer

24 comentarios

Deja un comentario
  • Me parece fatal que la gente copie contenido porque sí y que encima intente lucrarse por ese contenido que no es suyo. Me indigna mucho este tema, y también el hecho de que en los blogs literarios se esté copiando las reseñas que tanto trabajo y esfuerzo cuestan preparar.

    Yo siempre suelo compartir las entradas que me han gustado y que pienso que pueden gustar o ser de utilidad al resto. A veces también descuido las redes sociales, pero más que nada es por falta de tiempo (aunque siempre intento buscar tiempo para todo).

    La verdad es que me ha gustado mucho tu entrada y me ha motivado muchísimo jeje.

    Saludos.

    • Hay páginas que justamente se dedican a eso: copiar pegar contenido. Hay formas responsables de postear contenido duplicado, como demuestran Entrepeneur y Forbes. Ellos aceptan colaboraciones y permiten que los autores cuelguen dichas colaboraciones en sus propios blogs. Para evitar que las páginas sean penalizadas, usan la etiqueta rel=”canonical”, la cual le indica a Google que la entrada enlazada es la original.

      Siempre se debe pedir permiso para duplicar una entrada y siempre se debe enlazar la original. Sino, corres muchos riesgos, con Google y con el autor.

      ¡Un saludo!

  • ¡Zas! La piratería en su máxima expresión. Lamentablemente esto sucede en todos los niveles. Hace poco supe de un ‘doctor’ al que le retiraron su cargo académico y lo privaron de la posibilidad de ejercer en cualquier universidad. Su tesis estaba repleta de plagios. Afortunadamente te diste cuenta y lo reportaste. Comparto tu artículo. Saludos :)

    • Es un consuelo que, al menos en el campo académico, el plagio sea penalizado severamente. Por desgracia, no ocurre lo mismo con los blogs. Es difícil penalizar algo así.

      ¡Gracias por compartir!

  • ¡¡Qué verde que estoy!! Me queda mucho camino por delante. Pero gracias a ti y a personas como tú, que comparten sus conocimientos, ahí vamos avanzando. Gracias por esta esclarecedora entrada.
    PS.- Si al final decides «acabar» violentamente con el sinvergüenza que te plagió, por favor, grábalo y súbelo ―es broma, claro; no estoy incitando a la violencia, o, al menos, no demasiado 😉 ―.

    • Muchas gracias a ti por comentar. Esto del marketing y el posicionamiento en Google no es el tema principal del blog, pero dadas las circunstancias, pensé que sería buena idea hablar del tema.

      P.D.: no me incites, que vivo en un país donde es legal tener armas de fuego.

  • Espera, ¿Scribd te paga por las páginas que te leen? ¡COÑO! Y yo hace uno tiempo también encontré uno de mis artículos pegado ahí y lo dejé pasar porque creí que nadie lo leería y que el usuario no estaba ganando nada con ponerlo ahí.

    Changos, a ver si lo encuentro otra vez para colgarlo de los huevos con los administradores de Scribd.

  • Ana, acabo de descubrir tu blog y leer este post que me pareció muy acorde a la realidad que vivimos día a día los blogueros. Te agradezco por mencionar mi espacio. :) Y desde ya te digo que me pondré en contacto contigo porque hasta me motivaste a que hagamos algo en conjunto. Ojalá te animes…

    ¡Éxito en todos tus proyectos! Y olvida este tipo de situaciones, que te seguirán pasando aunque no quieras. Lo más difícil ya lo hiciste: darte cuenta y denunciar. Lo mejor, la enseñanza que terminó convirtiéndose en un post. :) ¡Felicidades!

    • ¡Observad el poder del pingback! Mi plan maquiavélico para invocarte funcionó.

      El SEO es un tema bastante complicado. Creo que los escritores no deberíamos obsesionarnos con él, aunque sí conviene que tengamos presentes algunas nociones básicas:

      1) El primer paso es que Google te descubra. Cuando Google envía a sus arañas a investigar, llega al sitio web y a cualquiera de sus páginas mediante enlaces. Posterior a eso, analiza el contenido de cada página y, siguiendo más de una docena de algoritmos, determina si vale la pena añadirlo o no. Importante: los enlaces son como las calles. Si en tu sitio web hay una página que no está enlazada, Google no puede dar con ella.

      2) Cuando un usuario hace una búsqueda, Google muestra resultados basándose en la relevancia de las páginas con respecto a esa búsqueda. Por ende, conviene usar palabras clave para ayudar a Google a comprender de qué va la entrada, pues aunque es un motor muy sofisticado, no es una persona. Sin embargo, no se debe abusar de las palabras clave. Hay que escribir para el lector, no para Google.

      3) La reputación también es importante. Si en una búsqueda Google encuentra un montón de páginas distintas y todas son relevantes, mostrará primero las que estén en un dominio bien establecido,popular y con buena reputación.

      Lo que aprendí después de tanto investigar fue lo siguiente:

      1) El contenido es rey. Tu prioridad #1 debe ser crear contenido de calidad.
      2) No puedes confiar en Google para encontrar tu contenido al principio porque está diseñado para desconfiar, por lo que debes interactuar en otras páginas para que la gente te descubra y se incentive a compartirla en redes sociales y en sus propios blogs. Los backlinks son importantísimos (algunos se quejan de esto, pero es la realidad).

      Básicamente, eso. No creo que los escritores debamos atormentarnos con más.

  • #Yanohayrespeto <-No me pude contener

    No escribiré ninguna grosería acá, pero créeme, pensé muchas; meterse con artistas/personas que admiro es como meterse conmigo, no sé por qué, me sale natural. A mí me pasó algo similar pero con una ilustración, ahora todas y cada una de mis obras tienen una sensual y vistosa marca de agua. Lastimosamente no se puede hacer lo mismo con el contenido escrito, sigo sin explicarme cómo un "escritor" profesional puede ganar millones con tanto contenido plagiado y que no le toquen un pelo (supongo sabrás de quién hablo). En serio, ya la gente no tiene vergüenza

    Gracias por los consejos para promocionar un blog, me parecen muy útiles y más ahora que estoy interesada en el negocio.

    P.d.: Esa autopromoción sutil fue brillante. xD

    • Me pasa igual. Cuando leo una reseña negativa de un libro que me encantó, me duele más que si hubieran criticado mi propio libro XD

      Hay ciertas formas que pudieran reducir la incidencia de plagio en el medio escrito, pero la verdad, todas hacen la lectura engorrosa para el lector o requieren un nivel de conocimiento técnico más bien alto. Por lo general, ignoro cuando me copian, pero este usuario se pasó de la raya.

      Llámame ignorante, pero no sé de qué escritor hablas. Será que estoy cansada y el nombre no me viene a la cabeza o que no lo conozco en absoluto.

      P.d.: Autopromoción, ¿dónde? 😛

    • Exacto, critican algo tuyo y es como “Meh, de por sí ya sé que es un asco”, dicen algo de tu libro favorito y entras en una crisis catatónica. xD

      Tranquila, tampoco es que hubiera dado muchas referencias. Hablaba de Coelho, hace un tiempo lo leí para ver cuál era el drama y me di de cabeza con un plagio de Kumo no Ito de Ryonusuke Akutagawa… Un segundo, necesito serenarme. *respiro profundo* Luego de eso me puse a investigar y resulta que no fue el único, digamos que una vez copió una columna entera de un periódico (o no sé si era revista), cambió unas cuantas palabras y la publicó como suya. Nunca admiré sus capacidades narrativas pero desde entonces lo aborrezco.

    • Ohhhh, no sabía. De Coelho si acaso leí El alquimista y, si no me acuerdo, es porque la lectura fue meh. Si nos olvidamos un momento de la ética, podríamos llegar a la conclusión de que el plagio de Ito no kumo no es tan grave, pues el autor murió hace casi un siglo y la obra ya está en dominio público. Sigue siendo un descarado y me parece mal, mas no lo veo tan grave enmarcado en la cultura japonesa tan laxa con las obras derivadas y la ley de la propiedad intelectual vigente.

      Ahora, ¿lo de robarse una columna y demás? Hay que meterle una demanda. En verdad no es posible que un autor gane tanto si su contenido es, en realidad, un plagio que ni siquiera disfraza.

  • Gracias, Ana, por este post. Creo que la nueva generación de escritores estamos obligados a escribir cada vez mejor y, por si eso ya no fuera un enorme trabajo, también tenemos que aprender a llevar un blog, a manejar unas cuantas herramientas y conceptos técnicos de internet, a aplicar algunas nociones básicas de marketing y, cómo no, a desarrollar otras habilidades más offline como manejarnos bien con un procesador de textos como Scrivener, entender las tripas de un ePUB o saber algunas cosas más propias de editores que de escritores. Así que creo que este post está totalmente en el epicentro de un blog de escritura, de nuestra escritura como nueva generación; no es un off-topic en absoluto.
    Aparte de esto, ¡vaya! ¿Existe una web que mezcla literatura y café? ¡Eso sí que es un binomio fantástico! Ahora visito Cafetera de Letras y de paso demuestro que un pinback bien hecho es positivo a ambos lados 😉

    • ¡Hola Joseto! Gracias por pasarte por acá. Hoy en día, el escritor tiene muchísimas herramientas y oportunidades para darse a conocer, pero esto también implica que el panorama es mucho más complicado. Como bien dices, el escritor debe aprender muchas cosas para mantenerse a flote.

      ¡Un saludo!

  • uhm… yo soy una citadora compulsiva en recuperación, así que eso lo entiendo, pero, ¿un artículo entero? Nah, no le veo la gracia, para eso son los links.

    Ya cuando lo hacen pasa por suyo, ni hablar.

    • Pues bueno, le pasa a cualquier creador de contenido. Hace unos días estaba viendo un AMV de Undertale y la primera animación estaba muy bien hecha. Al ver los comentarios, descubrí que el primero era del creador de esa secuencia, diciéndole al que hizo el AMV que la había empleado sin permiso. Pasa a cada rato.

  • Lo del plagio en internet es una plaga a la que no veo cómo se puede hacer frente. En tu caso, te has dado cuenta de ese caradura que te copio el contenido y lo subio a Scribd como propio, ganando un dinero (mucho o poco, da igual) que no era suyo. Pero imagina cuánto más material copiado habrá por ahí del que nunca sabremos nada.

    De todas formas, Scribd ya se podía aplicar el cuento e imaginar una solución para que estas cosas no pasen, o al menos para que no pasen con la frecuencia con la que seguro ocurren.

    A mí me piratearon mi librito (a 0,99 en Amazon, ¡que ya les vale!), me puse en contacto con la página, lo denuncié y tal y tal…, pero ellos no tenía culpa porque bla y bla… Y ahí sigue el libro.

    ¡Es increíble!

    Un saludo y ánimo con tus escritos. Me gustan mucho.

    • Qué descaro el de la gente, la verdad.

      Scribd tiene un algoritmo para verificar que el contenido subido no sea plagiado, pero no es Google. No tiene los recursos para verificar cada página indexada; se limita a las más populares. Eso está bien. Lo que es necesario un sistema de denuncia sencillo, y Scribd lo provee. Aquí se toman el plagio muy en serio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar etiquetas y atributos HTML : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Copyright © 2016 Ana Katzen.