Error #5: verbos que no dicen nada

Describir acciones no es tarea fácil. En particular, expresar movimientos complejos de manera tal que el lector no los lea, sino que los vea, puede resultar agotador. Cualquiera que haya escrito una escena de acción podrá atestiguar en este caso. Y más allá del efecto visual, hay otros cuatro sentidos que se deben estimular.

Antes de adentrarme en el fascinante mundo de las escenas de acción, me gustaría hablar de un error que veo a menudo: usar verbos genéricoscuando la situación no lo amerita. No me malinterpretes, doy gracias por los verbos genéricos como caminar y decir porque son casi invisibles. Permiten al lector seguir la historia a un ritmo acelerado sin que lo note… a menos, claro, que el escritor abuse de ellos por falta de vocabulario.

Veamos un ejemplo:

Tom caminaba por la calle mirando el suelo en busca de comida. Tenía un hambre voraz. Se dirigió hacia una caja con aspecto prometedor y a punto estuvo de abrirla cuando oyó la detonación de una bala. Pegó un grito y caminó con dificultad hacia el callejón de al lado, sin darse cuenta de que le habían dado en la pierna.

No sirve. Probemos algo diferente:

Tom deambulaba por la calle con los ojos pegados al suelo en busca de comida. Tenía la boca hecha agua y el estómago tan vacío que lo sentía pegado a la columna. Reparó en una caja de aspecto prometedor. Se dirigió hacia ella, pero tan pronto tocó la madera la detonación de una bala le castigó los tímpanos. Lanzó un alarido y cojeó hacia un callejón, sin darse cuenta de que le habían dado en la pierna.

Mejor. Nada de lo que alardear, pero resulta más claro para el lector, más demostrativo. Lo único que hice fue reestructurar algunas oraciones y cambiar ciertos verbos por otros más específicos. Lo segundo es la clave.

Notarás, por ejemplo, que cambié “caminar” por “deambular”, cuya definición según la RAE es:

deambular.
(Del lat. deambulāre).
1. intr. Andar, caminar sin dirección determinada.

Si uso caminar, el lector podría pensar que Tom anda en línea recta, cuando este no es el caso. Lo mismo con mirar, que no dice exactamente cómo está mirando, debido a lo cual lo cambié por “ojos pegados al suelo”; cierto, no es un verbo, pero ofrece una imagen más clara. Empleé la misma estrategia con los demás cambios.

No uses verbos genéricos cuando una alternativa específica funciona mejor. En conjunto con un adverbio, caminar puede significar lo mismo que deambular, merodear, cojear, renquear, anadear, trotar o correr, pero nunca será un sustituto adecuado ni preferible a los verbos específicos. Lo mismo podría decirse de mirar, que comparte un significado genérico con observar, estudiar, vislumbrar, otear, contemplar atisbar y acechar.

Recurre al verbo que describa la acción exacta que quieras conjurar en la mente del lector. Si no conoces un verbo así, consulta un diccionario de sinónimos y luego busca la definición de cada candidato en la RAE. También puedes emplear un diccionario inverso como Dirae.es.

En caso de que no halles un verbo específico de uso común, bueno, ni modo, escribe uno genérico, quizás en conjunto con un adverbio.

Si te sientes animado, intenta escribir una escena con esta imagen:

Imagen de Ricardo Abengoza Hernandez

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