La base del conflicto parte I

Me he dado cuenta de algo: cuando un libro no me gusta, usualmente se debe a que no tenía un conflicto lo bastante profundo para mantener mi interés. Cuando un personaje se lanza a la aventura, hay una especie de apuesta; con los libros que más me han gustado, la apuesta ha sido alta. Con los que no, no había suficiente en juego para justificar los movimientos de los personajes. Es decir, los personajes no actuaban porque tuvieran un incentivo para hacerlo, sino porque el autor los movía de aquí allá como muñecos de cartón.

El conflicto es el corazón de toda historia. Sin conflicto no hay emoción, sin emoción no hay interés, sin interés no hay lector. Tan sencillo como eso.

En términos simples, un conflicto es un choque entre dos partes incompatibles. Una de esas partes ha de ser consciente. Por ejemplo, una erupción volcánica en una ciudad no es un conflicto, sino un problema. Pero si un geólogo sabe que va a ocurrir una erupción y tiene solo cinco horas para convencer a las autoridades de que hay que evacuar todo, tenemos un conflicto.

Entonces, ¿cómo se crea un conflicto en una novela? En su libro, Conflict & Suspense, James Scott Bell afirma que un buen conflicto es aquel que augura muerte. Sí, muerte. Esta me pareció una definición demasiado estrecha, tomando en cuenta que hay excelentes novelas en las que la vida del protagonista no peligra en ningún momento. No obstante, Bell se apresura a aclarar que hay varios tipos de muerte: física, profesional y psicológica.

Muerte física

 La verdadera muerte es un gran incentivo para que un personaje se ponga en movimiento porque, bueno, si no se mueve, está frito.La mayoría de la gente no va por ahí haciendo cosas que la pongan en peligro de muerte, especialmente si la obra está ambientada en la época moderna. Quizás el protagonista fue testigo de un acto de corrupción por parte de un político influyente. Ahora que tiene ese secreto, el político podría verse tentado a quitarlo de en medio. Permanentemente. Así que o se pone en movimiento y gana o estira la pata.

Muerte profesional

Esto es lo que podría ocurrir si el personaje llegara a fallar en su oficio o trabajo. Por ejemplo, en la novela Tiempo de matar, dos hombres blancos violan atrozmente a una niña negra de diez años. Su padre Carl Lee, se arma con un rifle y los mata en el juicio, ante la mirada atónita de los presentes. En poco tiempo, el caso adquiere cobertura nacional y el pueblo se vuelve un infierno: aparecen cruces del Ku Klux Klan por todos lados, hay peleas. Un abogado blanco, Jake Brigance, acepta representar a Carl Lee y deberá intentar que no le den la pena de muerte (al mismo tiempo que evita ser asesinado por grupos racistas).
Cuando un personaje se juega la carrera, es como si se estuviera jugando la vida misma porque ha pasado largos años formándose como un profesional al punto de que forma parte de su identidad. Es una apuesta bastante alta.

Muerte psicológica

Es cuando el personaje muere por dentro; lo que está en riesgo no es la vida o la carrera del personaje, sino su alma, parte de él. Si falla, caerá tan profundo que es poco probable que pueda volver a levantarse. Es un evento en cierto modo traumático que vaticina un futuro gris sin ningún rayo de esperanza.Esta es la esencia de casi todos los romances: si los amantes no pueden estar juntos, habrán perdido la oportunidad de pasar el resto de sus vidas junto a la persona destinada para ellos. Por lo general, las lectoras del género esperan un final feliz, pero el autor suele añadir elementos que generan tensión y deja ver que existe la posibilidad de que no queden juntos.

En realidad, este tipo de muerte es muy común en todos los géneros porque es sumamente poderosa. En El nombre del viento de Patrick Rothfuss, el protagonista narra un pasado increíble lleno de aventuras y riesgos; sabemos que no habrá una muerte física porque él es el narrador, pero advertimos un cambio entre el presente y el pasado, cierta amargura que no tenía antes. Por eso se intuye que la muerte que se le viene encima es de carácter psicológico. Está, por decirlo de algún modo, quebrado.

Cruzando barreras

Si bien estos son los tres tipos de muerte que Bell ha categorizado, sería un error pensar que siempre van solas. Por el contrario, un personaje puede estar en riesgo de sufrir dos o incluso tres tipos de muerte, ya sea una después de la otra o casi al mismo tiempo.

Por ejemplo, Jake Brigance no solo pone en riesgo su carrera como abogado al defender a Carl Lee, sino también su vida porque ahora los grupos racistas lo ven como un traidor. Además, a lo largo de la película, desarrolla un vínculo emocional con el caso porque él también tiene una hija y entiende las acciones de Carl. Jake ha puesto todas las cartas sobre la mesa, así que más le vale no fallar.

¿Qué sigue?

Esto es apenas la base. Para mantener el interés del lector, hay que ofrecer más que una amenaza de muerte. Necesitamos un personaje que valga la pena seguir, un buen desarrollo, confrontaciones. Esto lo exploraremos en la próxima entrada.
¿Conoces otra forma de generar un buen conflicto?

2 comentarios

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  • No sabes lo que me ha gustado esta entrada! Porque en parte también es una de las razones más importantes para mí a la hora de leer una novela. Hace poco leí una llamada "La Selección", muy famosa por allí… la cuestión es que me pareció una novela pésima, más allá de todas las incoherencias varias, el hecho de que la protagonista era una mary-sue, lo que más me molestaba es que a pesar de que catalogan a la novela como "distopía", no hay nada de tensión. La protagonista en pocas páginas después de que se desarrolla el conflicto ya tiene practicamente la vida resuelta. Es terrible.

    Un ejemplo de novela que me causó bastante tensión en el conflicto fue "Forbidden", de alguna forma la autora planetó el conlifcto tan bien que hace sentir a al lector entre la espada y la pared junto con los protagonistas.

    En fin, siempre es muy molesto cuando al personaje le ponen las cosas muy fáciles. Mckee también habla mucho sobre este tema, si el personaje no tien nada que perder en su viaje, hay un error muy grave en el conflicto.

    Saludos!

    • Definitivamente, uno de los errores más graves que se puede cometer es no elevar las apuestas. No llegué a leer "La Selección", pero sí leí "Prohibido" y estoy de acuerdo que tiene una tensión increíble. Impresionante, considerando que es una historia romántica y que se enfoca mucho en el mundo interno de Maya y Lochan. Yo no esperaba nada de ese libro y me sorprendió bastante porque los personajes en verdad podían llegar a perderlo todo.

      Gracias por leer :)

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