Si deseas ser un escritor, acuéstate con alguien que trabaje en publicación

Esta es una traducción de un artículo de The Onion escrito por la autora Joyce Carol Otes. Se titula “If You Wish To Be A Writer, Have Sex With Someone Who Works At Publishing” o “Si deseas ser un escritor, acuéstate con alguien que trabaje en publicación.” Damas y caballeros, prepárense para reír.

Me compadezco tanto de los aspirantes a escritor. Nuestra profesión es difícil de manejar, y el aluvión de consejos que reciben los escritores no lo hace
más fácil: “Escribe todos los días”, “Estudia los trabajos de los
escritores que admiras”, “La esencia de la escritura es la reescritura”, etc. Estos consejos no están errados, precisamente, pero no ilustran todo el panorama.

Como autora con medio siglo de éxito literario por el pecho, puedo asegurarte que la única manera de meterse en la industria es conocer a tantos editores como sea posible y cogértelos.

Toma todas las clases que quieras, asiste a cada conferencia de escritores; esto puede ser una gran inversión para tu carrera, pero solo si la aprovechas al máximo conociendo, intercambiando información, y finalmente seduciendo a la gente que trabaja en la industria del libro. El éxito en la escritura requiere mucho compromiso y la voluntad de dedicar miles de horas al arte de tener sexo con profesionales de la industria.

La gente siempre me pregunta sobre mi propio proceso, y lo primero que les digo es que lo que funciona para mí no es necesariamente lo mejor para ellos. El camino de cada escritor es una jornada altamente personal, y debes encontrar tus propios métodos creativos para enganchar a editores importantes y mostrarles una noche de éxtasis que no olvidarán pronto (idealmente una que asegure que recordarán tu cara en lugar de las de los escritores que actualmente se están cogiendo).

¿Qué es lo mejor para empezar? Una buena regla general es cogerte a quien conoces.

Este es un consejo lógico para principiantes, pero no es una invitación a ser flojo: un buen escritor siempre debe ser curioso, buscando constantemente a personas nuevas y poderosas con las que dormir. Proponte metas pequeñas en un principio. Los agentes pueden ser cogidas valiosas. Hasta tirarte al asistente de alguien puede ser meritorio si él o ella tiene la atención de un editor.

 Pero quizás lo más importante que puede hacer un escritor joven es establecer una rutina diaria y adherirse a ella. A mí me gusta tener sexo con un editor tan pronto arranca la mañana. Tal vez me despierte en su casa y me lo coja en la ducha; tal vez me aparezco por su oficina para darle un manuscrito y una mamada. De cualquier modo, termino antes de mediodía, y entonces me quedan las tardes para recargar baterías. Quizás hasta pueda escribir un poco por las noches.

Cualquiera sea tu método, todos los días deberías despertar sintiendo como si tuvieras que cogerte a un editor.

Inevitablemente, habrá algunos obstáculos en el camino, y cada escritor debe aprender a lidiar con el rechazo. A veces, tus insinuaciones sexuales no serán recíprocas, o un editor te llevará a un sitio privado y te dirá que lo que estás haciendo no es profesional. Pero no puedes dejar que estos pequeños contratiempos te derrumben. Salta a la cama con el siguiente editor que encuentres y sigue abriéndote camino hacia ese contrato de publicación.

Otro obstáculo con el que te vas a tropezar es el bloqueo del escritor: un momento aterrador cuando te encuentras en una presentación de un libro o una charla de escritura, ves en derredor, y te percatas de que no tienes ni la más mínima idea de a quién te deberías tirar para avanzar en tu carrera. Cuando eso ocurra, la cosa más importante que puedes hacer es coger a alguien (quien sea) solo para salir de ese atolladero y mantenerte a flote.

Si resulta que la persona con la que tienes sexo no te va a ayudar a publicar, está bien. Solo sigue durmiendo por ahí hasta que encuentres a alguien que sí lo haga.

Un último consejo para los sabios: muchos escritoras encuentran más fácil trabajar después de tomar unas copas para relajarse. Lo he intentado, pero no es lo mío. Cuando bebo, empiezo a coger y pienso que lo que hago es brillante, pero cuando despierto a la mañana siguiente, me doy cuenta de lo mal que me salió. Sin embargo, si unas bebidas te ayudan a llegar a ese lugar donde puedes tolerar una noche de sexo con un editor poderoso (admitámoslo, la mayoría de la gente en la industria no es muy atractiva), entonces hazlo.

En realidad, no hay ningún secreto para ser publicado. Si lo deseas con suficiente intensidad, lo lograrás. Todo lo que se necesita es la disciplina para mantener tu trasero en la silla, o en la cama, o, como ocurre a menudo, en el lavamanos de un bar. Y hacer tu trabajo.

5 comentarios

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    • ¡Correcto! Estamos fregados. Sugiero que hables con tu pareja y le aclares que te tendrás que prostituir para subir en esta industria.

  • JAJAJAJAJAJA acabo de literalmente MORIR de risa, no puede ser!!

    Extrañamente escribo mejor cuando estoy sola que acompañada y generalmente me sienta mejor imaginar que me tiro a algún personaje de cuento que a un tipo real. Creo que la realidad no me sienta del todo… Como sea, imaginaré que me estoy haciendo a un editor, espero que funcione.

    Pero lo que más me da risa de todo, es que la mujer (por la foto que pones) no se ve demasiado sexual que digamos jajajajaja

    • Pues bueno, nació en los treintas y ya tiene cincuenta años en la industria. Sabrá lo que dice XD Lo que más risa me da a mí es que si le quitas el tinte sexual, sus consejos sirven para escribir y publicar: persevera y persevera y persevera.

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