Cómo corregir una novela en 7 pasos

Escribir es una labor que me hace sentir infinitamente libre: cuando escribo, me deshago a palazos de mi editor interno, ese crítico desalmado cuya única labor es tirarme los ánimos por el suelo. Sé que el argumento es relativamente sólido porque lo planifiqué y critiqué con cuidado, y además no presto atención a errores ortográficos, oraciones mal construidas, metáforas empalagosas o torpes y demás. Solo escribo.

Pero entonces tengo ese primer borrador feo y lleno de errores. Toca llamar al editor interno (sí, a ese mismo que saqué a palazos), hacerle entrar y ofrecerle una buena taza de café. Entonces el condenado me hace sentir fatal: señala todas y cada una de mis faltas, me grita al oído el fracaso que soy.

Pero lo necesito, y cada vez que escribo cometo menos errores; él, a su vez, se ha hecho un poco más gentil en su trato. Con el tiempo, hemos desarrollado un método con el que ambos estamos contentos, y puede que te sirva a ti también. No es lineal, sino más bien sistemático. Sin más, cómo corregir una novela en 7 pasos.

1) Toma de notas (durante la escritura)

Me dirás: «Ana, este es un artículo para corregir una novela. ¿Qué haces hablando de tu fase de escritura?». Cierto, mi política es no corregir mientras escribo. No obstante, sí leo lo escrito después de cada sesión para no perder el hilo y para asegurarme de que tengo lo que necesito.

Tiendo a omitir algunos detalles imprescindibles para alcanzar la cohesión de la obra. Cuando esto ocurre, coloco una nota corta (raras veces exceden las 5 palabras) en la sección de Notas de Scrivener para recordar que tengo que corregir eso cuando todo esté completado. Eso solo lo hago con las , pero que no son de por sí errores graves. En cuanto a las escenas que sí contienen errores imperdonables (ej: contradicciones de argumento), uso metadatos para marcarlas con color azul. Así sé que esas son las escenas que me darán más trabajo en la fase de corrección y las que requerirán más atención.

No soy muy crítica en esta fase porque de otro modo me desmoralizaría, pero me facilita las cosas. Esta fase tampoco es primordial. Hay gente que prefiere no tomar notas o marcar con colores mientras escribe, y eso está bien. Pero a mí me ayuda porque mi estilo de corrección no es lineal. Lo explicaré con más detalle en el punto 4.

2) Reposo

Imagen de roatanreporter

Una vez completado el primer borrador, se recomienda dejarlo reposar por un buen rato para olvidarse de todo, perderle un poco el cariño y corregir con una mente más despejada ANTES de corregir la novela. En otras palabras, descansa. Deja de pensar en esa novela en la que has trabajado tanto y dedícate a otras cosas.

El tiempo varía de unas pocas semanas a unos cuantos meses. Stephen King recomienda seis semanas, pero la verdad es que lo más que he esperado es un mes. Con estas cosas soy impaciente, qué se le va a hacer.

Hay escritores que se saltan este paso. La verdad es que yo lo considero de gran ayuda, pues despeja la mente y te permite corregir desde un punto de vista más objetivo. Corregir una novela es una labor ardua que requiere mucha energía mental, por lo que descansar te hará bien.

3) Primera lectura

Ahora que estás distanciado de tu obra, toca una lectura rápida. Sí, sé que estás ansioso por arreglar tus errores, pero recuerda que acabas de descansar. Habrá cosas que no recuerdes. Antes de corregir tu novela, es necesario que la leas como si fueras un lector ajeno.

No te recomiendo que leas en el editor de palabras directamente. En cambio, pasa el archivo a un formato no editable, como ePub, Mobi o PDF, de manera tal que puedas leerlo en tu lector digital o  pantalla sin caer en la tentación de editar.

Prefiero esto a imprimir en este paso, porque puedes llegar al quinto borrador y no estar conforme aún. Si imprimes a cada rato, gastarás un montón de papel y tinta, los cuales no están precisamente baratos. Además, hay que se consciente con el ambiente y salvar a los arbolitos. Pero si no tienes lector digital y leer en la pantalla te cansa, ni modo, imprime. Tampoco te vayas a dejar los ojos ahí.

Lee ese primer borrador tan rápido como te sea posible, pero de manera concienzuda. El objetivo aquí no es pescar errores ortográficos, gramaticales o sintácticos. Con esta lectura se busca determinar si el argumento es coherente, si la estructura es correcta, si cada escena cumple un papel fundamental, si hay la información de trasfondo necesaria, y un muy largo etcétera. El objetivo es descubrir qué está mal con la novela de modo que puedas arreglarlo.

No suelo tomar notas con la primera lectura a menos que encuentre un error de los horribles, pero no veo razón por la que no se deba hacer.

4) Reescritura

Como ya dije, no corrijo errores de manera lineal. No voy arreglando escena por escena en orden cronológico, sino por relevancia y gravedad. Entre más complicado de resolver y más extenso es el problema, mayor prioridad tiene sobre los demás. Así me aseguro de no gastar tiempo en un error relativamente insignificante en el capítulo cuatro habiendo uno garrafal en el capítulo doce que me forzará a borrar mis correcciones (y eso es frustrante).

Tu mejor amiga será la papelera, o su equivalente digital.

Aquí me valgo de las notas y metadatos de Scrivener que tomé en el paso 1 para ir directamente a lo que debo, de mayor a menor. Los capítulos marcados con azul son los que reciben prioridad (ahí está lo feo). Por lo demás, me guío por las notas.

En esta fase también toca algo aún más difícil y doloroso: recortar. Cada escena en una novela forma parte de una estructura compleja cuyo único objetivo es llevar al lector desde la el inicio de una aventura hasta el final de la forma más coherente posible. Si hay una escena que no ayuda a impulsar la trama, no desarrolla los personajes ni ofrece datos relevantes del mundo, debe ser eliminada por más doloroso que resulte.

Puede que tras borrar una o varias escenas, queden algunos cabos sueltos. En ese caso toca ingeniártelas para atar todo de nuevo, asegurándote de que todo siga una estructura lógica.

5) Segunda lectura y revisión de los detalles

Al ser el paso 4 el más doloroso y el que lleva más cambios, le doy un reposo corto al borrador (unos días nada más) y lo leo antes de ir más allá. El objetivo de esta segunda lectura es incluso más amplio que el de la primera, pues sigo buscando errores de coherencia en el argumento, en los personajes y demás, pero al estar solucionados casi todos, puedo prestarle más atención a los detalles.

La principal meta de la segunda lectura es, precisamente, analizar los detalles: aquí reviso que todas las ubicaciones y descripciones estén bien, que las fechas sean correctas, que los personajes hablen de la misma manera durante toda la obra, que no haya empezado a nombrar a alguien Juan y treinta páginas después se llame Joseph, que no haya ubicado una ciudad en un desierto para luego preferir que esté en medio de un bosque a los dos capítulos, entre otros.

6) Maquillaje

Le doy otro breve reposo a la obra. Ahora sí me tomo la libertad de imprimirla porque, ya habiendo comprobado que todo lo demás sea coherente y correcto, toca una corrección de estilo, lo cual es más fácil de hacer en papel. Aquí me deshago de los errores ortográficos, las oraciones mal construidas, las repeticiones, las metáforas cursi, y demás vicios del lenguaje.

Básicamente, leo en voz alta para oír cómo suena todo y, con bolígrafo en mano, le hago un makeover al borrador. Lo embellezco lo más que puedo.

Lo más probable es que repitas esta fase varias veces (por si acaso). Corrige hasta que te sientas seguro de que el texto está tan impecable como sea posible.

7) Buscar un beta reader

Ya con el borrador bonito, es hora de buscar a un beta reader, una persona que lea tu obra con ojo crítico. Es preferible que esta persona sea desconocida para que sea objetiva en su lectura, o que al menos sea una lectora asidua.

Si lo prefieres y así te sientes más seguro, puedes registrar la obra en páginas gratuitas como SafeCreative. De este modo, tendrás una prueba legal en caso de que alguien decida plagiar tu obra.No subestimes la importancia de un beta reader. Cuatro ojos ven mucho mejor que dos, además de que un lector ajeno no le tiene cariño a la obra y será menos propenso a pasar por alto ciertos errores.

Tampoco te tienes que limitar a un solo lector beta. Puedes tener tantos como quieras… pero no exageres. Estos lectores no son pasivos, sino activos, por lo que buscarán hacer correcciones. Si tienes demasiados, terminarás con una montaña de sugerencias basadas en los gustos encontrados de tus cincuenta lectores y puede que te sientas perdido. Para orientarlos en su labor, te sugiero que uses un cuestionario.

Haz las correcciones que consideres pertinentes y…

… ¿Y ya?

Pues sí, ya terminaste de corregir la novela. Date una palmadita en la espalda, que esa fue una labor ardua y, finalmente, puedes dar por finalizada la obra.

Quizá ahora quieras publicarla, en cuyo caso entrarían en juego muchos factores externos ajenos a tu voluntad, pero eso ya es otra cuestión. Espero que esta entrada te haya sido de provecho. Mucha suerte corrigiendo tu novela.

8 comentarios

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  • ¡Me encanta tu blog!, ¡sueles publicar información muy interesante!

    Estos pasos me parecen muy buenos. Los tendré en cuenta para cuando termine el primer borrador de novela.

    ¡Mucha suerte y ánimos en este proceso!

    Por cierto, ¿Ya antes habías seguido estos pasos?, ¿En cuál vas ahora?

    ¿Cómo piensas buscar beta readers?

    Si te animas y el tiempo me lo permite, me encantaría ayudarte como beta reader cuando lo necesites.

    Y en el foro de Fantasía Épica también puedes encontrar beta readers en el subforo del Dragón Lector, aunque ahí el proceso de lectura de obras es algo demorado, pero las sugerencias son muy buenas e interesantes y se aprende mucho.

    ¡Saludos! ^_^!

    • Mi primera novela la corregí de manera tradicional (lineal). Este método lo vine ideando para el segundo, después de leer muchas sugerencias. En este momento lo estoy usando con la primera parte de Los moradores del cielo. Voy por el paso 4. Probablemente termine de corregir en uno o dos meses.

      En cuanto a los beta readers, tengo dos en la vida real, pero probablemente no me venga mal otro más. Ya veré cuando termine.

      Me alegra que mis entradas te sean de ayuda. ¡Saludos!

  • Muy buenos consejos, pero no os deberíais olvidar de pasar el texto final a un corrector de verdad. Los beta readers son solamente lectores, no correctores y se les escapan muchos errores. El mayor problema que encuentro yo en los autores que se autopublican es que no usan correctores, y se nota mucho. Un experto encuentra lo que se le escapa a la mayoría de los lectores.

    Yo, lamentándolo mucho, he dejado valoraciones negativas en novelas con una buena trama por la cantidad de errores gramaticales y ortográficos que tenían. Me parece una falta de respeto al lector no cuidar la escritura siendo (o queriendo ser) escritor.

    En unos meses, abriré una web para ofrecer mis servicios de correctora; pero, de momento, solo la tengo en mente. Aunque no le veo mucho futuro porque me encuentro demasiado ego entre bastantes autores autopublicados, a los que les molesta que alguien les diga que su texto necesita una corrección. Se lo toman como un insulto.

  • ¡Muy útil Ana, muchas gracias! Siento que me salté al paso 6 después del 3, pero ya veré si me funciona una vez que los betas me lean. Me hubiera encantado encontrar tu escrito antes. En realidad, sólo tenía un consejo que seguir, que fue el de Stephen King del libro “on writing” donde te dice que te leas la obra con un bolígrafo azul y sin detenerte demasiado, vayas haciendo anotaciones. Ahora queda abrir el archivo y ponerme a pasar en limpio todas las correcciones que hice a mano y luego darle una buena leída para ver si querdó suficientemente pulida antes de mandarla a los betas ¡Espero que funcione el plan!

    Quería preguntarte si es mejor hacer esa edición final en word o en scrivener. Como escritora en español sabrás que el diccionario en español de scrivener no es muy bueno, y si te pasó lo mismo que a mí, te la pasabas añadiendo palabras nuevas a su diccionario… no sé si por eso mismo sea mejor usar word para esa pulida final ¿qué opinas? ¿Tú cómo lo hiciste?

    ¡Un abrazo desde México!
    Laura

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Copyright © 2016 Ana Katzen.