Ideolenguas: Los Idiomas Inventados

En esto de la fantasía y la ciencia ficción, es relativamente común que el autor invente una lengua. Tolkien inventó el Quenya y el Sindarin, las lenguas élficas, así como la lengua negra de Mordor. También está el famoso Klingon de Mark Okrand, que muchos fanáticos hablan con fluidez, y el Dovah usado por los dragones en Skyrim.

Crear una ideolengua no es tan simple como ponerse a “traducir” palabras del español al idioma inventado y añadir apóstrofes y marcas llamativas a diestra y siniestra. Un idioma, aparte de palabras, tiene reglas gramaticales que permiten su uso, además una cultura tras él, fonética y, posiblemente, escritura. Es posible hablar por completo en una ideolengua, así como traducirla. He aquí a Tolkien recitando su poema Namárië en Quenya:

El Quenya es un idioma inventado que en sí, es funcional. Tiene sus reglas gramaticales, por lo que se puede hablar en él, aprender, y traducir (se tradujo el Padrenuestro al Quenya). Lo mismo ocurre con el Klingon. Cientos, si no miles de personas, lo hablan, y hasta se tradujo la escena I del Acto III de Hamlet:

Bueno, ya aclaramos que no es tan fácil crear una ideolengua, pero es una tarea interesante y divertida. ¿Cómo se hace una, entonces? Porque yo necesitaba una lengua. Encuentro encantador toparme con frases que no puedo entender en un libro, y definitivamente quería lo mismo para el mío. Cuando me puse a experimentar con el accadio, el idioma que se habla al norte del mundo que estoy creando, sencillamente “traducía” del español lo que fuera que quisiera escribir poniendo palabras a lo loco, pero encontré que era imposible. No sonaba como un lenguaje, no había consistencia. No había sonidos en común, ni gramática, ni .

Así que empecé por la fonética. En todos los lenguajes, hay sonidos que se repiten más que otros, o terminaciones comunes para las palabras. Por ejemplo, los verbos en español terminan en ar, er e ir, y además muchas de nuestras palabras terminan en ón, por lo que esas sílabas son relativamente comunes. La ch siempre es fuerte, la erre puede ser fuerte o suave… Todos estos detalles forman parte de la fonología de nuestro idioma, le confieren ese sonido que lo hace identificable para otros.

En mi caso, quería un idioma que sonara a latín tendiendo a italiano, por lo que me puse a revisar la fonología de esos idiomas para saber cómo debía formar sonidos de manera tal que tuviera la cualidad que quería, con muchos de los sonidos producidos con la lengua contra los dientes superiores o contra los alveolos dentarios superiores.

La fonología no me tomó demasiado tiempo… pero es el aspecto más sencillo de la gramática para esto, y es en los demás en los que se pasa mucho, mucho, pero por todos los dioses mucho, tiempo. Hay tantos aspectos gramaticales que me sería imposible mencionarlos todos en una sola entrada. Quizá en algún futuro haré una guía relativamente completa, pero en nombre de la simplificación, haré un resumen breve por ahora.

Lo primero que hay que determinar es la estructura de nuestro lenguaje, o en qué orden van las palabras. La estructura básica del español es sujeto+verbo+objeto, pero en otros idiomas es sujeto+objeto+verbo, o verbo+sujeto+objeto, o… cualquier combinación de las nueve disponibles.

En el caso del accadio, me decidí por una estructura libre basada en el japonés, idioma en que se usan partículas después de palabras clave para indicar su función en la oración, por lo que el orden de éstas no es fundamental para su entendimiento; el verbo dominante, sin embargo, siempre va al final.

Después de hacer esto, lo más común y recomendable es seguir con una lista de verbos, porque sin verbos no hay acción, sin acción no tienes nada de nada. No tiene que ser sumamente extensa, podrías empezar con los verbos más comunes, como ser, haber, etc. Recuerda que estás intentando alcanzar la coherencia, por lo que es importante considerar la fonología de este idioma a la hora de construir los verbos.

Luego viene la conjugación. Aquí se complica bastante la cosa, pues dispones de mil y un opciones, dependiendo dependiendo de números, tiempos, modos, clasificaciones, géneros (oh, sí, algunos idiomas cambian el verbo en función del género). Analiza tu idioma por partes, desarrolla los aspectos que alteran un verbo. Ve anotando cuáles son los tiempos, los modos, si hay número o género, etc. Entonces escribe las reglas (y las excepciones, si las hay) y conjuga algunos verbos para tenerlos de referencia.

Con esto ya deberías tener lo más básico, lo necesario para expresar acción. Por supuesto, también hay muchos otros detalles que deberás definir, como los pronombres, adjetivos, adverbios, oraciones complejas, puntuación, uso de palabras, frases idiomáticas, etc. Si tu idioma tiene un sistema de escritura, también tendrás que idearlo. Hay muchas opciones disponibles, desde un sencillo alfabeto, un estilizado conjunto de runas o un extenso y llamativo sistema de pictogramas. El accadio utiliza un conjunto de ideogramas, similar al chino (¿en qué me he metido?)

Como ya ves, no es nada fácil y requiere mucho tiempo, pero es gratificante ir dándole forma poco a poco hasta llegar al resultado final. Te ayudará mucho saber hablar al menos dos idiomas. Como último consejo sólo puedo recomendar la Wikipedia para explorar los aspectos que componen un lenguaje.

Y ya que he mencionado tanto el accadio, voy a hacer una entrada sobre él en un futuro… ¡cuando arregle el desastre de notas que tengo!

¡Saludos y gracias por leer!

PD: ¿Alguien más está creando un idioma?

6 comentarios

Deja un comentario
  • También hay idiomas, como el ruso, que, además de añadir partículas o terminaciones a las palabras que indican su función en la oración, colocan al final de la oración aquello a lo que se le da más énfasis. Por ejemplo, en la oración "María va a la playa" lo que resaltarías sería el lugar dónde va el sujeto, pero si lo dijeras "Va a la playa María" sería el sujeto el que tendría más importancia que no el verbo o c. circunstancial.
    Un artículo muy interesante, por cierto.

    • @Judit

      Diría que eso también se da en español, ¿no? Por ejemplo, en la siguiente situación:

      – ¿Entonces María y tú vais a la playa mañana?
      + No, a la playa voy yo, ella trabaja.

      En este caso, el orden habitual de la frase (“Yo voy a la playa”) se altera para darle más énfasis a la información importante, el sujeto, que es lo que el emisor pretende aclarar o corregir.

  • Eso de las partículas después de las palabras clave, es lo que se llaman declinaciones. Yo uso tres: dos para los géneros masculino y femenino; y una tercera para las palabras neutras y las que tienen género pero una terminación distinta a las anteriores. Algunas palabras las creo uniendo otras dos, como pasa con hipopótamo, que significa caballo de río en griego, búfalo de agua en árabe y cerdo de río en egipcio. Si el pueblo que usa la lengua nunca ha visto un hipopótamo, un caballo, un tipo de flor, normal que le de un nombre de algo conocido. Esto también lo uso para crear países como la tierra del hielo (Iceland-Islandia); el camino del norte (Norway-Noruega).
    Para crear palabras más rápido me ayudo de la página Wordreference, si invento una palabra para el verbo amar, luego tengo los sustantivos y adjetivos comunes a ese verbo, como amado, amante, amorío… así me aseguro de mantener una raíz común a todas esas palabras y no andar inventando una palabra nueva para cada concepto. Así no lo hace tan artificial.

  • Está claro que el primer paso y más importante, y que subyace en toda esta entrada, es investigar. Investigar muchísimo. Es fundamental buscar información sobre las distintas lenguas del mundo, no digo a nivel de estudiarlas para saber hablarlas; sino conocer sus morfologías, sintaxis, estructuras, etc etc. Esto abre muchísimo la mente. Si solo conoces una lengua o dos, y no investigas sobre lo distintas que son las demás, es muy probable que tu lengua acabe siendo un simple calco de tu lengua madre.

    Yo empecé con mi ideolengua, el amnidia, hace apenas unos 6 meses, y aun tengo bastante poca cosa. Me he estado dedicando desde entonces a empaparme de información como un descosido, y me estoy maravillando con lo que llevo estudiado. No tenía ni idea hasta ahora de lo que era una lengua tonal, o aglutinante, o el alineamiento nominativo-acusativo contra el ergativo-absolutivo, o los distintos casos gramaticales, o la clasificación de las consonantes según modo y punto de articulación, o la escritura consonántica semítica, o la inclusividad o exclusividad de la 1ª persona del plural en cierta lenguas, etc. No esperaba que la lingüística me fuera a interesar tanto, pero lo cierto es que me está encantando. Está claro que esto me va a llevar bastantes años, pero como bien dices, es muy gratificante ver como tu idioma va tomando forma, y la fuerza y vigor que otorga a tu mundo ficticio.

  • Hola Ana y demás conversantes, es un placer poder saber que hay otros locos como yo en esto de crea una lengua. Aunque yo siento más bien que la estoy recibiendo. Me explico:
    Yo soy evangélico cristiano, y por si no lo saben, nosotros recibimos como regalo de Dios el poder orar en lenguas. Sí, como les digo, durante la oración podemos en ocasiones dejarnos fluir con una lengua nueva. Se ha sabido de personas que sin conocer alguna lengua determinada,ya conocida, han hablado u orado en ese idioma y alguien otro ha entendido su mensaje. Bueno, por lo general, cuando se trata de lenguas nuevas nadie entiende, por eso se recomienda orar así en privado pero también en ocasiones ocurre que alguien, en el fragor de la alabanza o predicación siente la necesidad de expresarse en algún extraño idioma, tal vez unas cuantas frases no más.
    A mí me vienen muchas palabras nuevas a veces como un torrente a veces como un arroyo y también por gracia de Dios entiendo su significado. A partir de ahí, he decidido darle forma lógica y orden. Crear los distintos tipos de palabras con sus desinencias o prefijos.
    La primera palabra de esta ideolengua que me vino es “SINALON”, entiendo que significa esperanza. Así pues, así se llama esta lengua.
    Busco la belleza a la hora de asimilar palabras; que sean sonoras y claras.
    Los sustantivos se declinan en séis casos. Todos son neutras. los verbos son poco complicados; ése es otro principio, no complicar más de lo necesario.
    Cuando me viene una palabra nueva extraigo su raiz y de ahí formo el verbo, el adjetivo, y el adverbio si pudiera.
    SON NOSAI ELUT ALIKIOK
    = YO DESEO A VOSOTROS LA PAZ
    Mis frases son sencillas, por el momento. Arraigadas en el amor. Mi objetivo es declarar vida y esperanza. Y en el nombre de Jesús expulsar la influencia de los poderes espirituales de maldad.
    Ya veis para qué puede servir una ideolengua. Y la pregunta a continuación puede ser ¿por qué no en tu propio idioma? No lo sé, pero fluyo mejor así. Siento que es muy suya (de Dios) y muy mía, Peor os lo comparto, por si os inspira. DON SINION LIBUL ESOK NUGRAI
    = SU LUZ SIEMPRE OS ACOMPAÑE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar etiquetas y atributos HTML : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Copyright © 2016 Ana Katzen.